Las nueve musas
Acuarimántima

Acuarimántima (1973 – 1983)

Promocionamos tu libro

La Revista Acuarimántima se publica durante diez años con una regularidad bimensual de mil ejemplares. Esta tarea es hoy por hoy una hazaña para el medio colombiano. La Universidad Eafit de Medellín publicó una antología en 2012.

Revista Acuarimántima

La Revista de Poesía Acuarimántima es el reflejo del crecimiento cultural y literario de la ciudad de Medellín en la segunda mitad de Siglo XX.  El proyecto tuvo una vigencia de diez años y muestra un esbozo del entorno literario y cultural de la ciudad y la región en aquella época. Además, quienes se acercan a los 36 números publicados podrán encontrar las múltiples voces de la poesía colombiana y antioqueña.

La información tiene el respaldo de la entrevista que se hizo al poeta Elkin Restrepo, fundador y director, quien hace saber que el mundo se encontraba atravesado por un nuevo enfoque, el cual era el espíritu de posguerra; en Occidente estaba en pleno auge la contracultura y la ciudad de Medellín no escapaba a esta influencia. El escritor recuerda que la ciudad había ganado en civismo, la ciudad se dinamizaba y sus pobladores se conectaban con los sucesos mundiales.

Deben tenerse en cuenta sucesos que impactaron a los integrantes y al país: el Movimiento Nadaista, la Revolución Cubana,  el Marxismo como doctrina, como teoría y práctica, lo que penetraba fuertemente la mentalidad de los jóvenes estudiantes universitarios. En cuanto a la actividad cultural debe tenerse en cuenta la oxigenación estética de las dos bienales patrocinadas por Coltejer, este tipo de actividades rompe con el provincianismo latente y acerca a la ciudad de Medellín a los movimientos culturales mundiales, como lo fueron la Revolución contracultural de Mayo de 1968, el Movimiento Hippie y su espíritu libertario que caracterizaba aquellos años. Como lo señala Elkin Restrepo “había un espíritu muy dinámico y muy fuerte y en el fondo también en Colombia se empieza a plantear la necesidad de transformar la sociedad” (Restrepo, 2009).

El crecimiento de la ciudad de Medellín la perfila como una ciudad metropolitana. Y en la dimensión cultural se generan necesidades e inquietudes ya que sus habitantes están conectándose con las ideas del país, del continente y, por ende, del resto del mundo. Como lo manifiesta Elkin Restrepo:

Desde lo cultural tenemos el Boom, ya se empezaba a plantear este tipo de literatura que se insertó a la red de novelas de la literatura. Las revistas literarias estaban en auge tanto a nivel nacional como internacional y después del importante influjo de Mito encontramos a la Revista Eco que se publicaba en Bogotá; en México se encuentran la Revista el Corno Emplumado y la Revista la Serpiente Emplumada; en Ecuador se publicaba la Revista Tzancico; en Argentina se publicaba la Revista El Contemporáneo, en Venezuela estaba la Revista Zona Franca y La Revista Nacional de Cultura (Restrepo, 2009).

Medellín tiene una tradición en revistas de literatura y cultura que puede rastrearse desde la publicación de la Revista Oasis a finales de Siglo XIX, luego viene la Revista Panida en los años veinte, en la que el poeta León de Greiff aparece como uno de sus más importantes fundadores. En los años cincuenta aparece la Revista Antioquia, a cargo del intelectual Fernando González (1895 – 1964), quien es uno de los referentes para los fundadores de la Revista Acuarimántima, que fue llamada así en homenaje al poeta Porfirio Barba Jacob (1883 – 1942).

Como lo señala Elkin Restrepo:

Había un interés muy grande en este tipo de publicaciones y tenían una influencia dentro de ese espíritu y nosotros en Medellín coincidimos aquí en la Universidad de Antioquia como profesores, estudiantes, pensamos en sacar una revista que emulará con la Revista Eco de Bogotá o Golpe de Dados que también comenzaba con Mario Rivero. En Pereira, Eduardo Escobar publicaba la Revista La vida en logos (Restrepo, 2009)

Acuarimántima
​De izquierda a derecha están Rubén Darío Lotero, Víctor Gaviria, Helí Ramírez, Elkin Restrepo, Juan Luis Mejía, Jesús Gaviria y Juan José Hoyos en la presentación de Acuarimántima en 2012. (EAFIT)

Los Fundadores y el “espíritu” de la época

El primer comité redactor toma la determinación por hacerse gestores culturales: Elkin Restrepo, José Manuel Arango y Jesús Gaviria se encontraron en los pasillos de la actual Facultad de Comunicaciones de la Universidad de Antioquia, todos ejercían la docencia, se hicieron amigos y gracias a esta amistad se da el inicio a la campaña cultural por desarrollar una revista literaria de carácter poético. En 1973 la Revista Acuarimántima sale con su primer número.

Un aspecto que se destaca en la entrevista a Elkin Restrepo, es que se refiere a la presencia de un “espíritu de época”, lo cual habla de una fuerte tendencia a nivel global por transformar el mundo después de la amarga experiencia de las Guerras Mundiales. También debe tenerse en cuenta la preponderancia de diferentes ideologías y una reacción contestaría ante un sistema y una sociedad conservadora. Es por esto que Elkin Restrepo constantemente recurre al término “espíritu” pues la palabra reúne efectivamente la mentalidad joven y voluntariosa, y la dinámica que caracterizaba el inicio del último cuarto de Siglo XX.

José Manuel Arango, Jesús Gaviria y yo comenzamos la revista…, entre amigos obteníamos los fondos para publicar, esto se daba gracias a sus aportes voluntarios, la publicidad, en otros casos, nos donaban obras de arte las cuales se vendían para financiar las publicaciones. Entonces la revista tuvo un espíritu de comunión entre personas o amantes de la poesía, de la literatura en general, personas dispuestas a hacer eco dentro del espíritu de la época. (Restrepo, 2009)

En 1964, Elkin Restrepo se proyecta en las letras nacionales como una de las nuevas voces de la poesía colombiana. Publica en El Espectador cinco de sus poemas. En la entrevista hecha por la Revista Arquitrabe, comenta que Gonzalo Arango leyó sus poemas:

El Espectador publicó cinco poemas míos, que Gonzalo Arango leyó. Gracias a un amigo en común, José Vicente Latorre, joven escritor muerto prematuramente. Él y yo nos conocimos un jueves, a las once de la mañana,  nos reunimos en el bar Orquídea, ubicado en el pasaje Junín con Maracaibo. Por aquel entonces, Gonzalo era una figura pública muy controvertida a causa de sus actitudes, manifiestos, escritos y escándalos contra el establecimiento. Había fundado el Nadaísmo y yo lo admiraba. Aquel día, Gonzalo, fue como un hermano. Recuerdo, entre otras cosas, que habló de su cumpleaños 33, la edad en que murió Cristo; también de lo natural y fácil que se le daba escribir panfletos y libelos contra sus enemigos y, si mal no recuerdo, algo que volvió a repetir en una carta que me envió más tarde, de que el hombre estaba llamado al fracaso, su más reciente tesis, tomada de Goethe (Restrepo en  Arquitrabe,  2006).

Su generosidad era cosa sería, publicó varios poemas míos en una antología del Nadaísmo que apareció en El Corno Emplumado, la revista mexicana más famosa de la época por su espíritu vanguardista…, y en otra llamada De la nada al nadaísmo y, más tarde, algún párrafo admonitorio en uno de los manifiestos que se inventaba a cada semana. Pude haber terminado siendo nadaísta, pero mis tratos con Satanás eran muy tibios en aquel entonces y, después, ya no fue posible (Restrepo en  Arquitrabe,  2006).

Por esta misma época José Manuel Arango (1937 – 2002) se consolida en su quehacer académico como licenciado en Filosofía y profesor en algunas universidades del país pasando luego por Estados Unidos donde hace su maestría. Allí se encuentra con la explosión ideológica y literaria de aquellas “décadas libertarias” y la conquista de los derechos civiles por parte de las comunidades negras e hispanas. Elkin Restrepo lo recuerda así:

Trajo la poesía contracultural, por ejemplo, el grupo Black Mountain, su poesía estaba influenciada por la generación Beat Nick, este los tradujo. Gracias a José Manuel Arango dimos un viraje de la influencia francesa a la influencia americana, a lo brasilero, lo ruso, la poesía argentina, tuvimos en cuenta todos los productos del espíritu humano (Restrepo, 2009).

A partir del año 1974 aparece un  nuevo colaborador, Orlando Mora, quien en la actualidad es uno de los críticos de cine más importantes del país. Su colaboración se da entre 1974 y 1977. En los siguientes números crece el grupo redactor y a partir de la publicación número cinco que fecha de los meses julio a agosto de 1974, por ejemplo, aparece Miguel Escobar, este importante intelectual participa hasta el final del proyecto junto con Elkin Restrepo. Ambos son los miembros más antiguos del grupo de redacción mientras que José Manuel Arango y Jesús Gaviria dejaron de participar como parte del grupo de redacción.

Posteriormente llegan colaboradores más jóvenes a la Revista Acuarimántima, multiplicándose de esta manera el grupo de trabajo: Jaime Alberto Vélez entra a la revista en la publicación número nueve del año 1975, en el año de 1976 se pausa la publicación y la revista vuelve a publicarse en el año de 1977, año en que aparecen como redactores: Elkin Restrepo, José Manuel Arango, Jesús Gaviria, Orlando Mora. Miguel Escobar. Jaime Alberto Vélez. Daniel Winograd.

Un aspecto muy importante es que a partir de la décima  publicación, en enero de 1976, aparece la revista con diseño de carátula que por lo general son obras de arte, las cuales en muchos casos fueron donadas por los artistas para conseguir dinero para la impresión de la revista.

Elkin Restrepo
Elkin Restrepo

A partir de la treceava publicación al equipo de trabajo se suman Víctor Gaviria y Helí Ramírez, quienes hicieron sus inicios en la poesía gracias a la revista. Víctor Gaviria quien sorpresivamente es ganador de concursos de poesía tan importantes como el Premio Nacional de Poesía Eduardo Cote Lamus (1979) y el Premio Nacional de Poesía Universidad de Antioquia (1980); el poeta posteriormente pasa al cine, mientras que Helí Ramírez  sacude el mundo de la literatura nacional con libros publicados entre 1976 y 1978,  La Ausencia del descanso (1976); En la Parte alta abajo (1978).

Sobre todo con el libro En la Parte alta abajo, el joven poeta genera sorpresa y controversia por el lenguaje que utiliza basado en el sociolecto del ‘camajan’ con las crudas imágenes que representan la vida de los barrios marginales de Medellín. Este escritor que es tan contrario al perfil de los poetas nacionales estuvo en el ojo del huracán debido a que los críticos literarios de diarios nacionales como El Espectador sostuvieron posiciones contrarias al respecto de su obra y dedicaron sus  columnas a un escritor que nacía y procedía de un ambiente deprimido y marginal de Medellín. En la actualidad, Helí Ramírez (1948 – 2019) registra constantes  reediciones de sus libros.

Posteriormente, Juan José Hoyos y Anabel Torres terminan consolidando el equipo de trabajo y participan de manera constante durante las siguientes dieciocho publicaciones que van del año 1978 al año 1983.

Plan de trabajo

Este grupo nacido en los albores del cuarenta tenía ideas claras y contundentes. La Revista Acuarimántima presenta en su primera página lo que Elkin Restrepo llama plan de trabajo a manera editorial, que el mismo equipo determinó en su momento como guía para desarrollar el proyecto.

Difundir nuestra poesía, la que se escribe hoy en Colombia y Latinoamérica, dando cabida a todas las tendencias representativas de la literatura joven; valorar críticamente esta realidad inmediata, que se transforma en arte por el lenguaje poético; dar a conocer la poesía del mundo ——la actual, y aquella del pasado próximo que sea entre nosotros poco conocida: tales son nuestros propósitos.

Aquarimántima nace de un esfuerzo que es, por sí mismo, negación de un mundo cuya hostilidad o desprecio por el arte son consecuencia de estructuras histórico – sociales esencialmente antipoéticas.

LA REDACCIÓN

Helí Ramírez, Jesús Gaviria, Juan Luís Mejía Arango, Elkin Restrepo, Rubén Darío Lotero, Víctor Gaviria y Juan José Hoyos.

Los propósitos planteados  por la Redacción  permiten  concretar las siguientes prioridades:

  1. a) Reconocer y divulgar el trabajo de la región, del país y Latinoamérica.
  2. b) Dar cabida a las jóvenes promesas de la región y del país.
  3. c) A través de la poesía se confronta una realidad socio – económica regida por la lógica del sistema capitalista.
  4. d) Tener la universalidad para entender de manera sensible la poesía del mundo en relación con la poesía del país. Estar al tanto de lo universal como de lo particular.

Se pregunta a Elkin Restrepo por este encabezado y responde:

En el primer número aparece una declaración de principios y objetivos de la revista, respondía al criterio del momento, se requería llevar las cosas hacia una reflexión amplia y profunda, planteamos esto porque éramos muy jóvenes, buscamos con los números publicados que nuestros principios se consolidaran como plan de trabajo, estábamos conscientes de que el medio era muy pobre, estábamos atentos a los libros que aparecían, a las nuevas propuestas como fue el caso de Helí Ramírez que no venía del medio académico. Víctor Gaviria estaba aquí en la Universidad, Santiago Mutis, la generación sin nombre era muy amiga nuestra (Restrepo, 2009).

Hay que destacar que cada uno de los poemas seleccionados son en su mayoría inéditos, escogidos con certeza por el grupo redactor, no queda nada al azar, tanto la selección de los incunables como de los poetas contemporáneos, tanto los poetas nacionales como los poetas extranjeros,  todos son tenidos en cuenta con agudeza crítica y deleite estético.

Víctor Gaviria

En cuanto a la traducción de poetas, José Manuel Arango y sus colaboradores tradujeron a nuestra lengua muchos autores clásicos y contemporáneos de diversas latitudes.

La Revista Acuarimántima fue el espacio para el desarrollo y la secularización de un grupo importante de escritores colombianos y antioqueños de la época: escritores como José Manuel Arango, Jaime Alberto Vélez,  Víctor Gaviria, Helí Ramírez, entre otros, son hoy en día patrimonio regional de nuestra literatura contemporánea, literatura que a pesar de ser de gran calidad ha sido de alguna manera excluida por parte de la élite cultural colombiana.

La confluencia de las distintas voces dio como resultado que sus fundadores, Elkin Restrepo y José Manuel Arango, hicieran parte de las antologías de la Generación sin nombre; y que muchos de los colaboradores hoy por hoy sean importantes representantes de la literatura y la cultura nacional. También cuenta con publicaciones inéditas de autores como Juan Manuel Roca, Juan Gustavo Cobo Borda, Harold Alvarado Tenorio,  Héctor Abad Faciolince, entre otros.

Aparecen profesores y artistas de las diferentes universidades de Medellín. Puede nombrarse entre muchos otros a Jaime Alberto Vélez, Carlos Vásquez, Luis Iván Bedoya,  Luis Fernando Macías y Oscar Castro. Esto muestra que la revista se destacó por la inclusión y fue punto de encuentro de todas las generaciones y las corrientes literarias que se dan en la historia de la literatura nacional.

La Revista Acuarimántima reconoció el desarrollo literario y cultural del  país porque el equipo redactor entendió que el ámbito literario debe promover el género de la poesía y mantener estrecho contacto con los  otros movimientos o grupos literarios y culturales, por ejemplo, el nacimiento de la Revista Golpe de Dados es paralela al nacimiento de la Revista Acuarimántima y aportan  al explosivo desarrollo de las letras en el país a partir de los años setenta.

Cuando se habla de las revistas literarias que se publican en Colombia se trata de proyectos de grupos excluyentes, que se publican entre amigos y sin embargo, la Revista Acuarimántima puede percibirse indudablemente como una revista de amigos, pero no son excluyentes, como lo aclara Elkin Restrepo en la entrevista: “teníamos claro que los espacios culturales eran escasos, la revista estaba interesada fundamentalmente en divulgar, hacer eco del trabajo cultural de la ciudad”.

Por aquellos años se reunían en la casa del filósofo Miguel Escobar Calle (1944 – 2008). Allí discutían qué publicarían del ámbito regional, nacional y qué traducciones entregarían al público lector.

Elkin Restrepo piensa que los objetivos que se plantearon en la revista fueron logrados y llegó un momento para dejar el proyecto en la década de los años ochenta porque:

(…) se requería llevar las cosas hacia una reflexión amplia y profunda, planteamos esto porque éramos muy jóvenes, buscamos con los números publicados que nuestros principios se consolidaran como plan de trabajo, ya que estábamos conscientes de que el medio era muy pobre, por eso estábamos atentos a los libros que aparecían, a las nuevas propuestas (Restrepo, 2009).

Como nos lo advierte Elkin Restrepo “una revista nace para convocar y enriquecer la vida de una comunidad”. Cuando se le plantea al fundador el porqué de la falta de reconocimiento de la revista por parte de las esferas culturales o académicas del país, este no se inmuta por los reconocimientos “quienes han logrado un reconocimiento inmediato lo han logrado desde Bogotá, en nuestro caso lo más importante son las márgenes…”

Aunque desde Bogotá y otras regiones hubo una colaboración permanente, eso lo corrobora la revista: “llega el momento en que se definen las cosas o se trabaja para el centro o se prioriza la comarca”. Acuarimántima es una revista arraigada al presente y a la tradición. Elkin Restrepo rescata este aspecto de nuestra tradición literaria: “tenemos una gran tradición literaria, esta es una ventaja, en Medellín hay un trabajo y una tradición, hay una continuidad entre el pasado y el presente desde el margen llamado cultura antioqueña, esta cultura es vigorosa, nosotros nos interesamos por ser vinculados a esta tradición”.

Rubén Darío Lotero
Rubén Darío Lotero

Elkin Restrepo

¿Sería importante hablar de una generación Acuarimántima? A lo anterior, Elkin Restrepo contesta:

Hemos optado por la discreción, nosotros llegamos después del escándalo del Nadaísmo, por eso digo que optamos por la discreción, la gente de la época disfrutó de nuestra revista, ahí está el trabajo de José Manuel Arango, Helí Ramírez, Víctor Gaviria, Anabel Torres, se hizo una labor a la medida de nuestras posibilidades. El grupo que conformó la revista pensó en el estudiante universitario como su público inmediato. Este grupo de trabajo procuró ser independiente, alejándose de la efervescencia política del momento” (Restrepo, 2009).

Para ver la Medellín urbana y cultural de los años setenta debe revisarse la revista pues se interesó por la ciudad y por la cultura regional sin excluir los sucesos nacionales o mundiales. La Revista Acuarimántima fue punto de encuentro de generaciones y regiones, y fue ejemplo de integración cultural. Todo esto puede corroborarse si se hace un seguimiento atento a la revista durante sus diez años de publicación.

REFERENCIAS

Borda Cobo, Juan Gustavo. (1995). Historia portátil de la literatura Colombiana; Tercer Mundo Editores.

Restrepo Elkin. (1973 – 1983). Revista Acuarimántima; 36 publicaciones. Medellín

Cordero Morales, R. (2009). Restrepo, Elkin. [Entrevista, Medellín, 24 de abril de 2009].

ANEXO

Participación de poetas según el plan de trabajo

Utilizando este esquema se tratará de presentar en orden de aparición las tablas con el porcentaje de autores incunables, de autores jóvenes promovidos por la revista y de autores con renombre nacional pertenecientes a los diferentes grupos literarios, también se tendrá un cuadro para poetas latinoamericanos no colombianos y poetas en otras lenguas. Esto con el fin de encontrar una frecuencia de participación de los poetas según los criterios expuestos por la redacción en su plan de trabajo en el primer número.

Tabla 1

Autores Incunables

Número en que aparecen los poetas incunables: 13 números de 33. Participación dentro de la revista: 39 %.

Estos trabajos se deben en gran medida al trabajo de Miguel Escobar, quien era encargado de los archivos de la Sala Antioquia. Lo que permitió el rescate y divulgación de obras inéditas de escritores ya fallecidos que son referentes culturales. Se puede observar que la revista tuvo cercanía e influencia con escritores con renombre y no muy cercanos al canon del centro bogotano, por ejemplo, Luis Carlos López, Luis Vidales, Gonzalo Arango, Ciro Mendía, Luis Tejada, estos escritores de alguna manera aún son poco valorados en las altas esferas de la cultura nacional debido a su carácter regional o político, ejemplo de lo anterior son los casos de Luis Vidales, secretario y fundador del Partido Comunista; el tuerto López y Ciro Mendía, quienes aplican al caso pues son referentes de la cultura de provincias como Cartagena o Medellín.

La frecuencia de aparición de los escritores incunables es abundante en los primeros números de la revista, sin embargo, a partir del tercer año de publicación la aparición de estos poetas empieza a ser menor.

Tabla 2

Autores de la generación de los años cuarenta a los años cincuenta

Número en que aparecen los poetas pertenecientes a autores con renombre nacional pertenecientes a los diferentes grupos literarios: 23 números de 33. Participación dentro de la revista: 65 %.

Los escritores nacidos en la década de los años cuarenta se destacan por su producción frecuente en la revista, ya que es una generación caracterizada por la cercanía al género poético, aspecto determinante en la historia  de la literatura colombiana: “entre 1965 y 1980 se publicaron unos 120 libros de poetas nacidos después de 1945” (Borda, 1995).

Los escritores que más aportaron al proyecto que no hacen parte del comité editorial de la revista: Juan Gustavo Cobo Borda (1948 – 2022), reconocido por sus antologías de poesía colombiana; Harold Alvarado Tenorio, Santiago Mutis,  Juan Manuel Roca, Mario Rivero; los anteriores son poetas renombrados a nivel nacional pues hacen parte del canon actual. En términos de región figuran la mayoría de poetas afiliados o hermanados al Nadaísmo: Amilcar Osorio (1940 – 1985); Eduardo Escobar (1943 – 2024), Raúl Henao, J. Mario Arbeláez, Darío Lemos (1942 – 1987).

Tabla 3

Autores jóvenes promovidos por la revista


Número en que aparecen los poetas pertenecientes a autores con renombre nacional pertenecientes a los diferentes grupos literarios: 20 números de 33. Participación dentro de la revista: 60 %.

Los escritores posteriores a los años cincuenta puede decirse que entraron con fuerza a la revista a partir  del año 1977, este grupo está liderado por escritores como Víctor Gaviria, Helí Ramírez, la mayoría de este grupo es perteneciente a la región  y tienen mayor frecuencia a partir de la treceava publicación, puede decirse que en los últimos años estos también publican pequeñas reseñas y cuentos cortos, dándole una dinámica joven al estilo de la revista.

Gracias a la calidad literaria que presenta la revista, los estudiosos y amantes de la literatura pueden encontrar temas y documentos muy importantes sobre la literatura y la cultura colombiana antes y durante los años setenta, como puede observarse en los cuadros, allí se observa la selección de documentos en prosa y verso, por la vigencia para el momento o por el rescate del autor o la promoción de una joven promesa.

Yo empecé como poeta. Hacia parte de una revista de poetas paisas que admiro muchísimo. Nos reuníamos en torno a una revista que se llamaba Acuarimántima, que fue muy importante en los años 70 en Medellín. Donde estaban unos grandes poetas. José Manuel Arango, que respeto, Rubén Darío Lotero y un poeta que para mí fue muy importante y es una de las grandes personas que quiero, se llama Helí Ramírez. Él era un poeta de barrio, que llegó a la revista y nos cambió la idea de la ciudad. Fue un poco como cuando Rodrigo D influyó en la gente y cambió la idea de Medellín (Víctor Gaviria, El Espectador, 26 de Marzo de 2009).

Borda señala que la Revista Acuarimántima es un documento fehaciente de  lo que fue la década de los setenta en la poesía colombiana “Acuarimántima, que alcanzó los 36 números a través de las cuales es factible rastrear a partir de 1973 la evolución de esta poesía por lo menos durante una década” (Cobo Borda, 1995)

Tabla 4

Participación de traducciones y escritores hispanoamericanos no colombianos

Número en que aparecen traducciones o escritores hispanoamericanos no colombianos por publicación: 33 números de 33. 100 % de traducciones.

En cuanto a traducciones y escritores hispanoamericanos se observa que siempre hay una pequeña ventana para la literatura mundial y es destacable que se haya tenido en cuenta literatura de poetas contemporáneos de países tan disimiles como Polonia, Rusia, Alemania, Inglaterra, Norte América, toda esta cultura occidental hermanada con escritores del África, Brasil, Argentina, entre otros.

Olmer Ricardo Cordero Morales

Olmer Ricardo Cordero Morales

Pertenezco a la Generación Perdida que creció en medio de la guerra contra el narcotráfico en las décadas de los años 80's y 90's.

Me considero un "medellinologo", soy un investigador urbano que se ha dejado atrapar por una ciudad tan compleja, a la cual todos sus poetas y escritores mayores le han cantado con una profunda mezcla de amor y odio.

Desde muy temprana edad me entregué a la literatura que es mi pasión. A los quince años asistí al Taller de Escritores dirigido por Manuel Mejía Vallejo en la Biblioteca Pública Piloto de Medellín. A los 18 años ingresé a la Facultad de Economía de la Universidad Nacional de Colombia, allí empecé a participar en la actividad cultural y política de la ciudad, fundé junto con otros jóvenes ingenuos y soñadores grupos de poesía y teatro, también realicé documentales.

Soy egresado en Letras: Filología Hispánica, Universidad de Antioquia.

En 2015 gané el premio de Crónica: Belén sí tiene quien le escriba, con la obra “La calle, la esquina, el barrio”. Soy docente, periodista y corrector de texto y estilo. En 2018, publiqué la novela, La flor de los 80’s. En 2022, ocupé el segundo puesto en el IV premio de Relato Breve convocado por Las nueve musas, revista digital de España.

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