Las nueve musas
Final del Che, de la URRS y comienzo de la realidad

Final del Che, de la URRS y comienzo de la realidad

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Después del asesinato de Kennedy pocas cosas permanecerían iguales. Para empezar, ya el nuevo presidente fue un enorme cambio por sí.

Lyndon Johnson era cualquier cosa menos una paloma, en materia de asuntos exteriores. Una muestra bien característica de su política y carácter fue la entrada de EEUU en la guerra de Vietnam en 1965.

Lyndon Johnson con JFK
Lyndon Johnson con JFK

Entretanto, en 1964, solo un par de años después de aquel discurso pro-soviético de Castro, era la vez del Che para hacer su propio discurso inflamatorio en la asamblea de la ONU otra vez. La gran diferencia entre los dos discursos era que Che Guevara, contrariamente a Castro, no era, para nada, político, sino todo lo contrario. Al Che se le imputó mucho, menos rasgos como ambigüedad y deshonestidad. En cambio, la honestidad del médico argentino, junto con su arrogancia, era siempre bien abrupta, a veces demasiado brusca para cualquiera, algo que, inevitablemente, creaba enemigos.

En aquella asamblea de las Naciones Unidas anunció, principalmente, dos cosas que provocaron casi todo el mundo, amigos y enemigos. Cuando se le planteó una pregunta sobre las ejecuciones sumarias en Cuba, respondió el famoso “Hemos fusilado, fusilamos y seguiremos fusilando mientras sea necesario. Nuestra lucha es una lucha a muerte.” Fue una declaración que, probablemente, chocó a mucha gente, pero para los que lo conocían, dicha frase era muy coherente con su filosofía general.

Es que pocos se dan cuenta de que “revolución” significa guerra, de ahí “revolucionario” significa guerrillero, y todo eso se puede resumir en una palabra: violencia. Sí, un revolucionario es violento, por increíble que suene a muchas personas que tienden a tener todo eso mezclado e idealizado en su cabeza. Una revolución, por justa que sea, no deja de ser un acto violento con uso de armas, por consiguiente, los revolucionarios son personas con gran inclinación al uso de armas y la violencia, pese al hecho que sus caras aparecen en camisetas y banderas de hippies en manifestaciones por la paz. No, consignas tipo “Haz el amor, no la guerra” o “flower power” no representaban a personas como el Che.

Para entender mejor, aquí tenemos otras declaraciones famosas del Che:

«El odio es un factor de lucha, el odio intransigente al enemigo que impulsa más allá de las limitaciones naturales del ser humano y lo convierte en una efectiva, selectiva, violenta y fría máquina de matar. Un pueblo sin odio no puede triunfar frente a un enemigo brutal.»

“Mis narinas se dilatan al olor de la pólvora y la sangre del enemigo muerto”.

¿Será que ahora su declaración en la asamblea de la ONU nos sorprende menos?

Otra declaración que tuvo un impacto bien fuerte, fue la que, prácticamente, ¡igualó los imperialismos americanos y soviéticos! Sí, el Che fue, quizás, el primer comunista al admitir que el imperialismo no era un privilegio capitalista. Qué choque insuperable para tantos comunistas de todo el mundo que, curiosamente, ni se habían molestado en echar un vistazo al mapa de la Unión Soviética y sus países satélites, ni, mucho menos, en visitar un país comunista para constatar, con sus propios ojos, qué exactamente era el llamado “socialismo existente”, algo que los dejaba en una nube teórica, años-luz lejos de la amarga realidad.

Sin embargo, el mayor problema del Che, después de eso, no fue la decepción de los seguidores del comunismo, sino del propio Castro que, claro que no tenía el lujo de perder su único apoyo, tanto político como económico, solo porque Guevara quería ser tan honesto en lugar de ser elementalmente diplomático.

Después de su visita a Argelia, la segunda después de la primera fracasada al Congo, la acogida que recibió en la Habana fue más gélida que nunca y, como era tan evidente que no era más bienvenido allá, se dirigió hacia otro objetivo revolucionario, esa vez en Bolivia, una expedición que acabó siendo su mayor desastre.

Félix Rodríguez capturando a Che Guevara
Félix Rodríguez capturando a Che Guevara

El pueblo boliviano no lo siguió, y la junta local, con la colaboración del agente de la CIA Félix Rodríguez, lo capturó, dando así un fin a sus aspiraciones revolucionarias. El ejecutor fue el sargento Mario Terán, pero el hombre que insultó como nadie la memoria del Che, cortándole las manos, fue el coronel Roberto Quintanilla Pereira. Aquí vale la pena decir que, unos años más tarde, Quintanilla pagó por esa profanación con su propia vida, siendo ejecutado por la hija de un nazi, una enorme aficionada del Che, Monika Ertl.

Roberto Quintanilla Pereira - Monika Ertl
Roberto Quintanilla Pereira – Monika Ertl

Con la muerte del Che, se agotaron las últimas reservas de romance e idealismo de nuestra historia. Castro se había quedado, oficial e irrevocablemente, por fin, tal como siempre lo quería, totalmente solo en su trono. Ya no necesitaba responder a nadie, menos, por supuesto, a su gran benefactor, la URRS.

La URRS, por su parte, lo protegía del imperialismo norteamericano, le daba préstamos, muchos de los cuales se los regalaba, siempre que estaba al borde de bancarrota, e importaba su azúcar con regularidad.

Cuba, a cambio, apoyaba el imperialismo de su patrocinador, participando en guerras subsidiarias (proxy) como la de Angola en 1974, donde triunfó el general carismático Arnaldo Ochoa, una persona bien respetada por los soviéticos también, puesto que, entre otras habilidades que tenía, hablaba ruso también.

Arnaldo Ochoa con Fidel Castro
Arnaldo Ochoa con Fidel Castro

Otra actividad lucrativa que la CIA imputa a Castro ha sido la colaboración con narcotraficantes colombianos durante la década de los ‘80. Se dice que el gobierno cubano y los narcos entraron en contacto a través de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia).

Las FARC eran, y siguen siendo, bandas guerrilleras comunistas que solían actuar en la selva, en el sur del país. A pesar de, teóricamente, no tener absolutamente nada que ver con delincuentes capitalistas, en algún punto llegaron a un acuerdo con el propio Escobar, quien les hizo una oferta generosa “para la causa” que nadie más estaba dispuesto a hacer.

La persona de contacto del gobierno cubano durante ese negocio fue el coronel Antonio de la Guardia, alguien que tenía, aproximadamente, el mismo final que otros miembros del régimen, que ya no eran útiles o, aún peor, constituían un peligro para el sistema.

Tony de la Guardia fue acusado, exactamente, por lo que se le había delegado por el propio gobierno, el cual lo condenó a una prisión de 30 años. Fue el chivo expiatorio, cuya condena blanqueó todo el gobierno cubano. Hay que señalar que, como si su prisión no fuera suficiente, de la Guardia fue fusilado en 1989, junto con el héroe de Angola, ¡Ochoa!, entre otros. Sí, el régimen no hesitó en ejecutar a una persona como Ochoa también, por un lado, para enseñar a todo el mundo, que la moral del gobierno era indiscutible, y por otro, para mandar un mensaje-advertencia a todos los miembros del régimen que nadie estaba a salvo, exactamente como el entorno de Stalin.

Tony de la Guardia – Arnaldo Ochoa
Tony de la Guardia – Arnaldo Ochoa

Así pasaban los años, con un cierto “equilibrio”. Ya hacía tiempo que EEUU había impuesto un embargo económico devastador a Cuba, la URRS la usaba como un punto lejano de su imperio, la palabra “elecciones” seguía siendo un sinónimo de ciencia ficción, y la gente vivía, en su mayoría, cerca del límite de pobreza. Lamento decir que ese “cerca” se iba a apreciar un poco más tarde, cuando colapsó la Unión Soviética, gracias a, o a causa de la Perestroika de Mikhail Gorbachov.

El “cerca” se convirtió, casi automáticamente, en “bajo”, el barco comenzó a hundirse, y las ratas se pusieron a saltar de él por miles.

El estrecho entre Cuba y Miami fue, de golpe, inundado por “balseros” como se llamaban los inmigrantes y refugiados que intentaban, a diario, atracar las costas de la Florida en cascarones improvisados.

El gobierno ya había recibido la primera señal de la realidad, unos años antes, cuando la embajada de Perú fue abarrotada por más de 10.000 ciudadanos cubanos que querían huir. No obstante, sobre todo después de la catastrófica y vergonzosa, para Rusia, administración del alcohólico e incompetente Boris Yeltsin, la situación se desbocó fuera de control.

Así, más o menos, surgió la Cuba que conocemos hoy en día. Un lugar donde los pocos que no han logrado huir, no tienen otro remedio para sobrevivir que el mercado negro, la limosna de los turistas y la prostitución, a pesar del apoyo petrolero del último aliado que le quedaba al gobierno, o sea la Venezuela de Hugo Chávez. Cuántas veces hemos escuchado de marineros, turistas y viajeros contarnos, con caras resplandecientes, ¿que “en Cuba se pueden conseguir muñecas de 2 metros por 2$”? Y eso en un país con una de las tasas de analfabetismo más bajas, un país que exporta médicos de increíble calidad a todo el mundo…

¿Mientras tanto, será que el líder llevaba la misma vida de carencia y pobreza? hum… no exactamente. Como todos los dictadores, tenía su propio palacio dentro de una fortaleza de casi 6,5 km², donde vivían al menos 200 personas. Sobra mencionar que Castro tenía su propio cocinero y catador, para protegerse de atentados de envenenamiento. Menos mal que no impedía salir del país a nadie. Castro se retiró en 2008, cediendo el liderazgo a su hermano Raúl.

Fidel y Raúl Castro
Fidel y Raúl Castro

La decadencia, antes descrita, no ha parado todavía, a pesar de una serie de acontecimientos significativos, como la amistad de Castro con Diego Armando Maradona (medio en serio, medio de broma), la visita de Barack Obama, la cual fue la primera visita norteamericana después de casi 4 décadas, y, simultáneamente, la revocación del embargo, por fin, la apertura de la embajada de nuevo, la visita del Papa, y así sucesivamente.

Fidel murió, Raúl, a su vez, se retiró y, por fin, hubo elecciones… entre los miembros del comité del partido, que eligieron a Miguel Díaz Canel que sigue gobernando hasta la fecha…

Pese a mi atentado anterior de hacerme el gracioso, no ha habido elecciones verdaderas, la pobreza sigue igual y la libertad sigue siendo algo muy relativo en Cuba. Por ejemplo, aún hoy día se prohíben cosas como: leer libros no autorizados, mudarse, tener TV de cable, cambiar de trabajo, alojar a extranjeros, oponerse al estado (¡qué sorpresa!) etc…

En algún momento, Castro dijo que primero se hundiría la isla, y después se abandonaría el comunismo. ¿Será que se trata de profecía? A ver…

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Vasilis Dinas

Vasilis Dinas

Vasilis Dinas nació en Tesalónica, la capital de la región de Macedonia en Grecia del norte, en 1976.

Sus principales pasiones siempre han sido dibujar y hablar idiomas, así que no es una sorpresa que acabó estudiando arquitectura e interpretación y traducción.

Habla griego, inglés, alemán, español y portugués a nivel profesional y francés, serbio e italiano a nivel medio.

Fue a la Escuela Alemana de Tesalónica, estudió Arquitectura en la Universidad de Aristóteles de Tesalónica e interpretación en Atenas y trabajó varios años en Tesalónica y Atenas como arquitecto y traductor hasta que se mudó a Australia, dónde pasó 6 años trabajando como gerente de proyectos de construcción e intérprete entre españoles, australianos y griegos en las obras de las tiendas de INDITEX.

Ha traducido entrevistas de jugadores, entrenadores y árbitros durante copas mundiales de fútbol del griego, español, portugués y alemán al inglés, ha subtitulado documentales del español y portugués al griego, ha hecho interpretaciones en tribunales entre griego y español, ha traducido libros literarios del portugués brasileño al griego y ha trabajado como periodista, buscando temas interesantes en 8 idiomas en la prensa internacional y redactando artículos, analizando temas políticos de la actualidad, vinculándolos con el pasado y con acontecimientos históricos.

Además, participó en la conferencia anual de FIT (Federación Internacional de Traductores) en 2017 en Brisbane, Australia, representando la delegación griega.

Otras pasiones suyas son los viajes, la geografía, la historia y sobre todo la geopolítica.

De momento vive en Tesalónica impartiendo clases particulares de inglés, español, portugués y alemán, traduciendo y sigue aprendiendo idiomas.

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