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El término «canto gregoriano» se deriva del Papa Gregorio I, también conocido como Gregorio Magno, quien fue el Papa de la Iglesia Católica desde el año 590 hasta el 604.

Canto gregoriano
l introito Gaudeamus omnes, en neumas del siglo XIV (Graduale Aboense)

Aunque no se puede atribuir la creación del canto gregoriano directamente a Gregorio I, se le acredita haber organizado y codificado gran parte de la tradición musical litúrgica de la Iglesia durante su papado.

El canto gregoriano es una forma de canto litúrgico que se originó en la Iglesia Católica durante la Edad Media, específicamente en los primeros siglos después de la fundación de la Iglesia. Su nombre proviene del Papa Gregorio I, también conocido como Gregorio Magno, quien fue Papa desde el 590 hasta el 604. Se le atribuye la organización y codificación de este tipo de canto. Aunque no se puede atribuir la creación del canto gregoriano directamente a Gregorio I, se le acredita haber organizado y codificado gran parte de la tradición musical litúrgica de la Iglesia durante su papado.

Las melodías del canto gregoriano se transmitieron oralmente de generación en generación, y durante mucho tiempo, no se escribieron en notación musical. Sin embargo, en el siglo IX, se introdujo la notación neumática, lo que permitió que estas melodías fueran registradas de manera más precisa.

Hay ciertas características en el denominado canto gregoriano:

Es predominantemente monódico, lo que significa que se canta en una sola línea melódica sin armonización instrumental. La simplicidad y pureza de la melodía son fundamentales.

Las melodías del canto gregoriano están basadas en modos eclesiásticos, que son escalas específicas con patrones de tonos y semitonos particulares. Estos modos contribuyen a la atmósfera contemplativa y meditativa del canto.

Aunque en su mayoría es monódico, el canto gregoriano puede presentar una textura melismática, donde varias notas se cantan en una sílaba particular del texto litúrgico. Sin embargo, generalmente se caracteriza por una textura silábica, donde cada sílaba recibe una sola nota.

El canto gregoriano tiende a tener un ritmo libre y no está sujeto a una medida rítmica regular. La flexibilidad del ritmo permite una expresión más libre y adaptativa a las palabras del texto litúrgico. Sin embargo, para su estructura se utilizan diversas maneras de ritmarlo como por ejemplo por medio de la quironomía, de la cual hablaremos más adelante.

El canto gregoriano se interpreta tradicionalmente sin acompañamiento instrumental. La voz humana es la protagonista, creando un ambiente austero y meditativo en la liturgia.

Está intrínsecamente ligado al texto litúrgico. La melodía se adapta a las palabras de las oraciones y los salmos, realzando la comprensión y la participación en la liturgia.

Inicialmente, el canto gregoriano se transmitía oralmente. Con la introducción de la notación neumática en el siglo IX, se comenzaron a utilizar signos (pneumas) sobre las palabras para indicar la dirección melódica y la ornamentación vocal. Hay diferentes tipos de pneumas, entre los cuales se encuentran, el pes, el porrectus, el clímacus, torculus, entre otros.

Estas características contribuyen a la singularidad y la solemnidad del canto gregoriano, que ha perdurado a lo largo de los siglos como una forma musical litúrgica importante en la tradición occidental.

Hay que resaltar que el canto gregoriano se institucionalizó progresivamente en la liturgia católica a lo largo de varios siglos, con hitos significativos que contribuyeron a su establecimiento como la forma predominante de música litúrgica.

A lo largo de los siglos, el canto gregoriano ha experimentado algunas modificaciones y adaptaciones, pero sigue siendo una parte importante de la tradición musical de la Iglesia Católica. Su influencia se ha extendido a través de la música sacra y ha dejado una marca duradera en la música occidental en general.

Ana Victoria Hernández Contreras

Ana Victoria Hernandez Contreras

Originaria de Guadalajara, Jalisco México. 1987

Desde pequeña sentí una gran pasión por la música, en especial por la ópera que sigo escuchando, por eso decidí estudiar música en la Escuela Superior de Música Sacra de Guadalajara, en la cual estudié canto gregoriano y órgano tubular, tengo una especial pasión hacia la música antigua, renacentista y barroca.

También otra de mis pasiones es el trabajo comunitario por eso decidí estudiar Gestión Cultural, considera que la lectura, la escritura y el arte son herramientas que nos abren diversas posibilidades para construir un mundo mejor.

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