Las nueve musas

Marcadores moleculares del cáncer de próstata

En el año 2020 el cáncer de próstata ocupaba el cuarto lugar de incidencia a nivel mundial y el octavo lugar en mortalidad (globocan, 2020).

Para detectar el cáncer de próstata se utilizan las técnicas de tacto rectal, la concentración de antígeno prostático y el ultrasonido transrectal, pero el diagnóstico definitivo solo se puede realizar con una biopsia (Martínez et al., 2013) (Una biopsia es la extracción de tejido de alguna parte del cuerpo para examinar en el mismo la presencia de una enfermedad. En algunas biopsias se extirpa una pequeña muestra de tejido con una aguja, mientras que en otras se extrae un nódulo o bulto sospechoso).

El cáncer de próstata es una neoplasia que se presenta predominantemente en hombres de edad avanzada.

cáncer de próstata
Escala Gleason

La mayoría de los cánceres de próstata son adenocarcinomas (cáncer que se forma en el tejido glandular que recubre ciertos órganos internos) con un patrón de crecimiento lento y buena respuesta al tratamiento. Por ello, muchos pacientes tienen una supervivencia prolongada. No obstante, también hay que tener en cuenta que existen algunos tumores prostáticos agresivos, con una evolución y extensión sistémica rápida (Roentgenol, 2009).

Para determinar el tipo de tratamiento que recibirá el paciente es necesario conocer el grado de avance del cáncer. El doctor Donald F. Gleason publicó en 1966 una clasificación sistemática para gradar las características anatomopatológicas del cáncer de próstata. Este sistema está basado en el grado de diferenciación glandular del tumor en la cual se tienen en cuenta 5 patrones que transitan de los grados de menor a mayor agresividad (Gleason, 1966). Con el paso del tiempo esta clasificación se ha ido modificando de acuerdo a la tecnología de análisis de los tejidos prostáticos.

Diferentes grupos de investigación están estudiando determinantes biológicos específicos medidos en el tumor a partir de las biopsia, además de la clasificación de Gleason sola o en combinación con la puntuación CAPRA (Cancer of the Prostate Risk Assessment post-Surgical; Evaluación del riesgo de cáncer de próstata posquirúrgico) (Cooperberg et al., 2013).  Los determinantes biológicos incluyen, marcadores de proliferación tumoral como Ki-67, alteraciones en vías específicas como el eje de señalización PI3K/ PTEN, y alteraciones en el número de copias de ADN. Una firma de cuatro genes que evalúa PTEN, SMAD4, ciclina D1 y fosfoproteína 1 secretada que se derivó de un modelo de ratón fue un pronóstico de recurrencia bioquímica y metástasis en muestras humanas (Ding et al., 2011).  Los marcadores p16, Ki-67, MDM2, Cox-2 y PKA fueron identificados por los estudios RTOG (Radiation Therapy Oncology Group; Grupo de Oncología Radioterápica) como biomarcadores prometedores que pueden usarse para determinar qué pacientes de alto riesgo pueden beneficiarse de la terapia de privación de andrógenos a largo plazo (ADT).

Aproximadamente al 15% de los pacientes con cáncer de próstata se les diagnostica una enfermedad de alto riesgo. Sin embargo, las definiciones actuales de cáncer de próstata de alto riesgo incluyen un grupo heterogéneo de pacientes con una variedad de pronósticos. Algunos tienen el potencial de progresar a un fenotipo letal que puede ser fatal, mientras que otros pueden curarse con el tratamiento del tumor primario (tumor inicial) (Chang et al., 2014).

Los tratamientos más utilizados para este tipo de cáncer dependiendo de su grado de avance son: quimioterapia, radioterapia y la castración (para disminuir la concentración de testosterona).

Hasta la fecha la clasificación de tejidos de acuerdo al riesgo de cáncer, así como la búsqueda de marcadores moleculares necesita refinamiento y estandarización, además de estrategias innovadoras para optimizar la atención para el paciente tanto de bajo como de alto riesgo.

Bibliografía

  • Globocan, 2020. Consultado el 28 de noviembre de 2021
  • Martínez-Amores B, Durán M, Sánchez M, Molina R. (2013). “Actualización en cáncer de próstata”. Medicine. 11(26): 1578- 1587.
  • Imaging localized prostate cancer: current approaches and new developments. AJR Am J Roentgenol. 2009;192:1471-80.
  • Gleason DF. Classification of prostatic carcinomas. Cancer Chemother Rep. 1966; 50(3):125-8.
  • Cooperberg MR, et al. Validation of a cell-cycle progression gene panel to improve risk stratification in a contemporary prostatectomy cohort. J Clin Oncol. 2013;31:1428–34.
  • Ding Z, et al. SMAD4-dependent barrier constrains prostate cancer growth and metastatic progression. Nature. 2011;470:269–73.
  • Albert J Chang, Karen A Autio, Mack Roach, Howard I Scher. High-risk prostate cancer-classification and therapy. Nat Rev Clin Oncol. 2014;11(6):308-23. doi: 10.1038/nrclinonc.2014.68.

María del Carmen Lagunas Cruz

María del Carmen Lagunas Cruz (Zaragoza - México)

Estancia posdoctoral

Doctora en Ciencias

Maestra en Ciencias Biológicas

Bióloga

Jefa de secciones química y biología en la revista digital las nueve musas

Directora editorial de salud LGBTIQ+

Reseñas literarias

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