Las nueve musas
Baby Boomer

La vida de mañana si llega el invierno

Promocionamos tu libro

La Miguela está en ese lugar donde no esperaba terminar. Han pasado los días, los meses, las estaciones y los calendarios. Su esposo, su querido Enrique, marchó una mañana de tantas tras el Azul del misterio y ella se quedó sola. No tuvieron hijos que fructificaran la flor de su linaje y ahora vinieran a visitarla a este espacio donde hay tantos rezos y misas. A las siete de la tarde tras la cena toca dirigirse a la habitación entre sus fotos y recuerdos queridos y acostarse en la cama o sentarse en el sillón y escuchar a su querida amiga la Radio que vela con voz presta sus noches y madrugadas de inquietudes, preguntas, ruegos y silencios.

A veces viene a verla algún escaso y querido sobrino de los que de verdad la quieren. Luego aparecerán todos tras su despedida con afán de repartirse la herencia que no merecen. La vida es dura e injusta, lo sabemos todos. Ni siquiera los vecinos del barrio con quienes ha convivido todo el tiempo aparecen cuando se ve forzada a retirarse a estos últimos cuarteles. Aquellos con los que compartieron tantas jornadas y festividades. Han desaparecido con la ingratitud de las fechas decisivas. Nada, nadie es permanente. Ya lo sabemos. El catecismo de la humana realidad dicta sentencia. Sólo de vez en cuando, un tipo tan perdedor y derrotado como ella, hijo de su prima hermana Angelines, del pueblo mítico donde el Caballero de la Triste Figura anunció con orgullo máximo que Dulcinea era la mujer más hermosa de la tierra y él el caballero más desdichado del mundo, se acercaba para platicar juntos. Hablaban de todo y nada a sabiendas que aquellas conversaciones se perderían en la memoria de los días.

Esta es la realidad de miles, quizás millones de personas por todos los rincones de las Españas que, al jubilarse y no ser ya “productivos” se enclaustran por necesidad u obligación en lugares donde no hubieran deseado terminar sus momentos. Una situación que en esta España del XXI siglo a la altura del 25 es una situación preocupante no sólo para ellos mismos y sus familias sino para las administraciones central, autonómicas y locales que no saben dónde vivirán tantos abuelos que se les vienen encima tras el ocaso y la jubilación de los baby-boomers, que son, serán millones a lo largo de estos años. Baby- boomers son los nacidos en la piel de toro entre 1958 y 1975, que en cifras según el INE de julio de 2022 representan a 6,3 millones de hombres y 6,4 millones de mujeres, los miembros de la generación X.

En 2023 comenzó ya en serio la jubilación de la primera cohorte de trabajadores del baby boom que cumplen 65 años (pueden hacerlo a esta edad quienes tengan 37 años y 9 meses cotizados) y en los próximos años se retirarán de forma masiva para protagonizar una revolución sénior nunca vista, con importantes consecuencias en el sistema de pensiones, por supuesto, pero también en la riqueza, el mercado laboral, la producción y el consumo, el ahorro, la vivienda, el ocio o los servicios sociales. La España de los años 2045-50 será muy distinta a la actual, según avisan los expertos en todos los campos, y es preciso preparar la economía y las finanzas para este meteorito con fecha de impacto programado.

De acuerdo con las proyecciones demográficas del Instituto Nacional de Estadística (INE) entre 2023 y 2050 la población en edad de trabajar caerá en más de 800.000 personas mientras que los mayores de 65 años aumentarán en más de 6 millones de personas. Los datos oficiales y las simulaciones estadísticas apuntan a que dentro de sólo cinco años, en 2030, casi 4 millones de baby boomers ya disfrutarán su merecida jubilación. En 2024 la cifra de pensionistas boomers superará los 11 millones de personas, la llamada generación X.

El porcentaje de personas que viven solas en España pasó del 1,9% en 1970 a 11% en 2024, según el informe La soledad en España, del Observatorio Demográfico CEU-CEUFAS, que muestra que una de cada nueve personas vive sola. “Las sociedades occidentales, y España en concreto, tienen un grave y creciente problema de soledad y de pérdida de vínculos familiares”, aseguran Joaquín Leguina y Alejandro Macarrón, autores del estudio.

Los economistas y demógrafos explican que en el Censo de Población y Viviendas de 1970, elaborado por el INE, en España vivían solas 660.000 personas, de una población de 34 millones en 8,85 millones de hogares. 54 años más tarde el número de hogares unipersonales ha aumentado en 5,4 millones con una población total de 48,79 millones de habitantes que viven en 19,3 millones de hogares.
No descubrimos nada nuevo si nos hacemos eco del progresivo envejecimiento de la población, sobre todo en los países occidentales. Según el Instituto Nacional de Estadística, en España, en el año 2039, se habrá triplicado el número de personas con 100 o más años. Junto a ello, también un tercio de los hogares españoles será de una sola persona. Uno de cada tres. Ojo al dato.

Hogares unipersonales

Según proyecciones del INE las personas con 80 o más años crecerán un 47,5% en los próximos 15 años, al pasar de cerca de 3 millones en 2024, a 4,35 millones en el año 2039. Y por lo que a los centenarios se refiere, estos casi se triplicarán, al pasar de los 17.000 actuales, a 46.000. Son estas, algunas de las conclusiones de la proyecciones de población que elabora el Instituto Nacional de Estadística y que, a juicio de dicho organismo, más que constituir una predicción de futuro, tratan de dilucidar cómo evolucionará nuestro país, si se mantienen las tendencias demográficas actuales.

Dentro de esos 15 años analizados, las defunciones seguirán superando a los nacimientos, aunque el previsible crecimiento de la población se deberá fundamentalmente a la migración, que sustituirá puestos de trabajo de personas jubiladas y ocuparán un amplio espacio del mercado laboral, como ya hacen, para cuidar y atender a nuestros mayores.

Otro dato muy significativo en estos tres lustros es que para 2039 se prevé que los hogares españoles de una sola persona alcanzarán los 7,7 millones de viviendas, frente a los 5,4 actuales. Esta última variable es fiel indicador de cómo ha cambiado España en las últimas décadas. Los hogares no dejan de reducirse, no paran de bajar en el número de sus miembros componentes. Desde las cerca de 4 personas que conformaban un hogar en nuestro país en el año 1979, a las 2,5 que proyecta el INE para 2024; desembocando en 2,32 personas de promedio en cada hogar en el año 2039.

Como indica el informe de “La edad de oro de los “baby boomer”, elaborado por CaixaBank Research, al ser el sistema español de pensiones públicas un sistema de reparto, en el que los cotizantes de hoy pagan las pensiones a los jubilados a cambio de recibir una pensión en el futuro en función de su contributividad presente, el aumento del peso relativo de los sénior debilitará la sostenibilidad del sistema. Según resaltan estos expertos, todos los análisis apuntalan esta conclusión: tanto los realizados por la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal como la Comisión Europea y el propio Ministerio de Seguridad Social.

Uno de los principales impactos será el fuerte incremento del gasto en pensiones. El déficit de la Seguridad Social fue en 2022 del 0,5% del PIB, con un gasto en pensiones contributivas del 12,0% del PIB. Se estima que el gasto aumentará entre 2022 y 2050 hasta el 14,8% del PIB.

El precio de una residencia de ancianos pública depende de los ingresos y de la pensión del mayor. Normalmente, se suele cobrar entre un 65% y un 85% de los ingresos totales anuales del mayor, y se establece de manera que se garantiza que la persona también pueda disponer de cierta cantidad para los gastos personales.

La pensión media del sistema de la Seguridad Social es de 1.259,6 euros/mes. Esta media incluye la cuantía de las distintas clases de pensión (jubilación, incapacidad permanente, viudedad, orfandad y en favor de familiares). La pensión media de jubilación, que perciben más de dos tercios del total de pensionistas (6,5 millones de personas), se sitúa en 1.447,4 euros mensuales.

Por regímenes, el importe de la pensión media de jubilación procedente del Régimen General es de 1.605,5 euros mensuales, mientras que en el Régimen de Especial de Autónomos es de 965,8 euros. En la Minería del Carbón, la cuantía de la pensión media es de 2.808,9 euros, y de 1.602,7 euros en el Régimen del Mar. La cuantía mensual de las nuevas altas de jubilación en el sistema ascendió en septiembre a 1.644,2 euros de media, según los últimos datos disponibles.

Las empresas privadas han visto aquí un foco de negocio colosal que no parará de crecer para la creación de residencias en los próximos años aunque habrá que ver si los abuelos podrán pagar estos centros con sus pensiones y los menguados ahorros que tengan (si los tienen) o tendrán que hipotecar sus hogares (hipotecas inversas) para hacer frente a los gastos que se les vienen y vendrán encima. Una persona me dijo en fechas recientes que ingresar a su madre, ya casi centenaria y a su hermana con una importante discapacidad le suponía un gasto mensual de ¡¡¡ 5.000 euros!!! que se dice pronto. Mes tras mes, año tras año. La atención domiciliaria de servicios sociales en los ayuntamientos es otra posibilidad para que puedan seguir viviendo en sus casas, según el grado de discapacidad de las personas. Para un grado I se conceden 20 horas mensuales, para un grado II hasta 31 horas y con un grado III hasta 56 horas. También se ha puesto en marcha hace tiempo la figura del cuidador/a que bien puede ser un familiar o una persona contratada que cotiza a la Seguridad Social, Pero no olvidemos que el peso fuerte y principal del cuidado y atención a una persona mayor recae sobre los familiares directos con la carga psicológica y emocional que supone, en especial en las mujeres en la sociedad española hasta la fecha. Muchas personas renuncian a su vida personal, familiar y profesional con buen talante o no, para cuidar a su padre o a su madre, a los dos o a sus abuelos o tíos. Poco se ha hablado de esta situación y que cada vez afecta a más familiares de personas mayores que no pueden valerse por sí mismas en sus casas. El desgaste emocional del abuel@ y la persona que lo cuida no ha generado, en nuestra opinión, excesiva atención en los medios de comunicación y en la literatura que estudia este fenómeno que ya es problema.

La Miguela hablaba en una cafetería con el hijo de su prima. Hilaban retazos de palabras sobre la vida indiferente que pasaba alrededor mientras la hora de comer se acercaba. “Gracias por acercarte. Hasta la próxima”, le decía ella al tipo, con las arrugas que coronaban su frente y mejillas (Vida vivida) y una luz que no cesaba de emitir destellos pues esta mujer sabía y sentía que para ese tipo ella seguía siendo importante.

Francisco Gómez

Francisco Gómez Rodríguez

Francisco Gómez forma parte de esta tríada de escritores que buscan la Luz, al igual que otros muchos y acaba de publicar su último texto de relatos “A la espera de alguna luz” en la editorial Platero de Sevilla.

Un libro de relatos que a través de 19 pequeñas historias trata de hablar al lector sobre este hermoso mundo frío en el que vivimos con cuentos que narran la falta de amor en nuestras calles, la indiferencia de las ventanas, el maldito acoso escolar y las ciudades donde vive, muere, ama y odia la mujer y el hombre contemporáneos. Esta es su última aventura literaria después de publicar varios libros de relatos y una novela “Historia de una mentira”, además de tres libros de artículos sobre la City de Elche.

informes de lectura

Añadir comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

  • Andanzas del Maravilloso Idiota
  • La felicidad de los manglares
  • Camp Red Valley
  • Misión Gliese
  • El consejero de Roma
  • Retazos de poemario Absurdo y feromonas

  • En el Lago Español
  • Retazos de poemario Absurdo y feromonas

  • El último experimento
  • Dadme a vuestros rendidos
  • Cuando crecen las sombras

Los + vendidos