Las nueve musas

José Guerrero. Homenaje a la abstracción

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“La gente que llora ante mis cuadros vive la misma experiencia religiosa que yo sentí al pintarlos. Y si usted, tal como ha dicho, sólo se siente atraído por sus relaciones de color, entonces se le escapa lo decisivo”.
Mark Rothko

“El arte es la filosofía que refleja un pensamiento”
Antoni Tàpies

 

 

El Centro José Guerrero. Un espacio dedicado al arte contemporáneo en Granada

 El Centro José Guerrero tiene su sede en pleno centro de Granada, delante mismo de la Capilla Real, considerada como una de las más importantes joyas del gótico granadino, y de la Catedral de estilo renacentista.

 Fachada del Centro José Guerrero
Fachada del Centro José Guerrero

En la misma calle se encuentran la Madraza, antigua universidad árabe, y la Lonja. El Centro se creó con la idea de dar a conocer, exhibir y difundir la obra del pintor a través de su colección particular. Se encuentra ubicado en un edificio que se rehabilitó en el año 2000 pero que fue construido en 1892 por Indalecio Ventura como almacén. Desde el mirador del Centro se pueden ver las cresterías de la Capilla Real. Precisamente el artista tuvo su primer taller en el campanario de la Catedral y se da la circunstancia que cuatro siglos antes el pintor barroco, el también granadino Alonso Cano, ocupó dicho taller.

Bajo la dirección de Francisco Baena el Centro tiene un plan de actuación que se divide en tres áreas: la Colección permanente, las exposiciones temporales que se ciñen principalmente en las vanguardias de los siglos XX y XXI, actuando desde diferentes perspectivas como son las exposiciones itinerantes sobre la obra de José Guerrero o bien monográficas o temáticas de otros artistas, y los programas públicos basados en el pensamiento, la actividad educacional y otros acontecimientos inherentes al Centro que permiten la existencia de una sinergia cultural.

José Guerrero. Heredero del expresionismo abstracto americano

 José Guerrero (Granada, 1914- Barcelona, 1991) desarrolló la mayor parte de su labor pictórica en Estados Unidos, concretamente en Nueva York, ya que se instaló en ella a finales de los 40, con la idea de poder trabajar de un modo más libre respecto a lo que se hacía en España en aquel momento. En 1953 se le concedió la nacionalidad estadounidense. Según él el hecho de trabajar en América “es muy duro. Aquí llega un momento en que nos dan demasiado nombre y nos creemos importantes; luego llega uno a América y es un cero a la izquierda. Lo bueno que tiene aquel país es que hay que empezar de nuevo. La lucha me gusta, estar alerta…”

Se formó en la Escuela de Artes y Oficios de su ciudad natal. Más adelante residió en Madrid a principios de los 40 ingresando en la Academia de Bellas Artes de San Fernando donde fue alumno de Vázquez Díaz, quien le aconsejó que se desplazara a Nueva York. Antes estuvo unos años en París gracias a una beca que el gobierno francés le concedió para que pudiera especializarse en pintura al fresco en la Escuela de Bellas Artes. También estuvo en Berna y Roma. En esta última ciudad conocerá a la que será su esposa, la periodista norteamericana Roxane Whittier Pollock.

José Guerrero
La aparición. 1946, óleo sobre lienzo

 Durante su estancia en Nueva York expone en diferentes galerías como, por ejemplo, en la Betty Parsons, que fue su marchante y también quien le organizó su primera exposición individual en 1954. Su trabajo se ha exhibido junto con los mayores exponentes del expresionismo abstracto: Jackson Pollock, Franz Kline, Willem de Kooning y Mark Rothko, entre otros. De todos modos su relación con España seguía existiendo ya que alternaba su estudio de Madrid con el de Nueva York.

No fue hasta 1980 que realizó su primera retrospectiva en España. Fue en el edificio Arbós de Madrid. Un año más tarde la Fundación Miró de Barcelona mostró otra antológica que sirvió para que el público catalán descubriera o tuviera un mayor conocimiento de su obra, a pesar de que pasara sus últimos años de vida en la capital catalana. El mismo año de su muerte, la galería barcelonesa Carles Taché le dedicó una exposición. En 1994 el Museo Reina Sofía le organizó una muestra donde se pudo apreciar su gran contribución al arte contemporáneo. Con motivo del centenario de su nacimiento se pudo contemplar José Guerrero. The presence of black, 1950-1966 en la Fundación Suñol de Barcelona que antes se había exhibido en Granada y Madrid.

abstracción
Panorámica de Roma. 1948, óleo sobre lienzo

Más recientemente, la galería Mayoral de Barcelona mostró una pequeña pero exquisita exposición con obras de gran tamaño realizadas en el período 1959-1967, todas ellas creadas durante su estancia en Estados Unidos, siendo su comisario el crítico y museólogo Juan Manuel Bonet que destacaba que Guerrero era “un exiliado cultural en busca de la pintura (…). Le costó ser popular porque se le acusaba de ser muy americano y poco español”. A otros artistas les ocurrió lo mismo, ya que encontraron su espacio creativo y el apoyo del público y de la crítica en otras ciudades como, por ejemplo, la capital francesa: Picasso, Gris, Dalí, Miró, Clavé…, pero también en otros países: Vicente Rojo en México y Antoni Muntadas y Francesc Torres en Estados Unidos. Aunque cabe señalar que algunos de ellos se exiliaron.

La colección del Centro José Guerrero

 Se dio la circunstancia de que cuando visité el Centro solamente se exhibía un pequeño conjunto de obras que ocupaban una planta, ya que el resto estaba asignado a otro artista, concretamente al compositor y músico estadounidense Tom Johnson. De todos modos las piezas expuestas ya reflejan perfectamente su gran aportación al expresionismo abstracto como es el caso de Albaicín, 1962, Aurora gris, 1964 y dos gouaches sobre papel sin título del mismo año, La brecha de Viznar y Homenaje a Jorge Guillén, ambas de 1966 y La Brecha III, 1989. La mayoría de las piezas que se exponen corresponden a su etapa neoyorquina.

jose guerrero pintor
Signos. 1953, óleo sobre lienzo

En conjunto la colección está formada por una cuarentena de óleos y técnicas mixtas sobre tela y una veintena sobre papel, además del archivo y biblioteca de arte del pintor. A nivel cronológico sobresalen algunas obras procedentes de su etapa inicial, o lo que es lo mismo, de su etapa formativa durante los años que vivió en Granada y en la capital de España, además de otras ciudades europeas, y que corresponden a la segunda mitad de los año 40, donde la influencia de Matisse y del cubismo eran bien evidentes, aunque ya daba importancia a la presencia del color. De ese momento son La aparición, Panorámica de Roma y Dos hilanderas.

 A principios de los 50 se aparta de la figuración -retratos y paisajes-,  momento en que reside en Nueva York y se adentra en el terreno de la abstracción, suscitándole un gran interés el uso del color negro, así como el gesto. Precisamente Bonet comentaba de  aquella etapa que “hacia más alusión a la negrura en el estado de ánimo del pintor que en el dominio del negro en las formas”. Obras importantes de esta etapa son Signos, Black Followers, Sombras y Ascendentes.,

El momento álgido de su proyección artística se produce en la década de los sesenta, cuando ya está plenamente integrado en el terreno del expresionismo abstracto y su obra se acerca al trabajo de Kline, Motherwell y Frankenthaler, aunque también su interés por Rothko le permite moderar la presencia de los campos de color. De  todas maneras si quisiéramos relacionar o comparar su obra con los postulados del informalismo, podríamos insertarlo en los ámbitos signico-gestual y tachista, respectivamente.

Penetración
Penetración , 1961, óleo sobre lienzo

El propio artista señala que “siempre he querido meter la energía dentro del cuadro. En ese sentido, mi pintura  no es como la de los actions painters más genuinos, para los cuales la energía desborda los límites del cuadro”. De esa época son las piezas Variaciones azules, Penetración, Grey Sorcery y Black Ascending. También de los mismos años hay una serie de obras que hacen referencia a Granada:Generalife, Sacromonte y Arco.

Cuando regresa a España sus obras tienen unas formas más rotundas que se vislumbran sobre unos fondos cromáticamente más naturales, aunque el negro sigue siendo el protagonista de sus composiciones, caso de algunas piezas como La brecha de Viznar, que hace referencia a la muerte de García Lorca. A finales de la década se inclina por mostrar unas obras en las que aparecen unos elementos verticales que suelen estar colocados en el centro  de la composición. De esta etapa surge la serie Fosforescencias, que cronológicamente corresponde a los 70. Curiosamente estas obras se basan en “la ordenación que presenta un objeto de uso cotidiano: las cajas de cerillas de cartera”, ya que al artista le atraían las líneas paralelas de las cerillas debido a que  “juntas forman modelos ordenados y rítmicos. Para mí constituyen infinitas variaciones sobre un mismo tema”.

José Guerrero pintor
Lateral, 1974, óleo sobre lienzo

También de los años setenta son los denominados Campos de color, en que destacan los colores neutros y los azules y amarillos, tal como ocurre en Lateral, Expansión azul  y Verde oliva, entre otras obras.  Finalmente en los años ochenta la eclosión del color es bien manifiesta: Cuenca, 1986, Azul añil, 1989 y Verde de sapén, 1990. Guerrero decía que “el color no es sólo color, sino comunicación, energía, tránsito”.

Ramón Casalé Soler - Artes plásticas

Ramon Casalé Soler

Ramón Casalé Soler (Barcelona. 1955)

Museólogo, historiador y crítico de arte

Miembro de la Asociación Internacional de Críticos de Arte (AICA)

Miembro del Consejo Internacional de Museos (ICOM)

Licenciado en Geografía e Historia, especialidad en Historia del Arte (Univ. Barcelona)

Máster en Museología y Patrimonio Cultural (Univ. Barcelona)

Curso de Anticuario (Barcelona)

He formado parte de la Junta Directiva, con el cargo de Tesorero, de la Asociación Catalana de Críticos de Arte (ACCA), durante el período 2001-2016

Colaborador del programa de radio “Formas y Ängulos en las cadenas Onda Cero y COPE de Barcelona durante 7 años

Excoordinador de Artes Plásticas del Museo de la Marina de Vilassar de Mar (Barcelona)

Exdirector artístico de la Galería de Arte Sant Pol Art, de Sant Pol de Mar (Barcelona)

Fui corresponsal en España de la revista italiana ARTE IN de Venecia durante 20 años

Formaba parte del Comité de Redacción de la revista digital Mur Crític (ACCA)

Actualmente también soy crítico de arte de la revista BONART de Girona, de la revista ARTE por EXCELENCIAS de La Habana, de la revista digital EL TEMPS DE LES ARTS de Valencia , del periódico L’INDEPENDENT DE GRÀCIA de Barcelona y del FULL INFORMATIU de la Societat Catalana d’Arqueologia de Barcelona.

Asimismo, he sido crítico de las revistas Batik, Arte Omega, Marte de Barcelona, Papers d’Art de Girona, Zerovuittresquaranta y Vilassar Actiu de Vilassar de Mar (Barcelona), entre otras publicaciones, desde los años 1987 hasta la actualidad

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