Las nueve musas
Dictaduras: pan y fútbol

El huevo de la serpiente se rompe

Promocionamos tu libro

Democracia y dictaduras en Grecia y Argentina – Vías paralelas

PARTE 3

Huevo de la serpiente

Grecia 1967

En la madrugada del 21/4/1967 la trinidad militar antes mencionada, Papadópoulos, Patakós y Makarezos, sacan los tanques a las calles de Atenas, iniciando así una “revolución”, una palabra que todas la dictaduras adoran, derrocando así el gobierno, disolviendo al parlamento y deteniendo a la mayor parte de los diputados.

La junta

Papadópoulos se auto-proclama primer ministro y declara al público que el país hace tiempo que estaba gravemente enfermo, así que alguien, por fin, tenía que colocarlo en la cama quirúrgica. En aquel momento consideró absolutamente necesario señalar que, en casos así, los movimientos del paciente tienen que ser restringidos para su propia seguridad. Una de sus frases más históricas fue que si el “paciente” debía ser metido a la escayola, lo haría sin la menor hesitación. Otras frases que mucha gente, que vivió todo eso, todavía recuerda como si fuera ayer, son las siguientes. “Los griegos pueden tener cualquier ideología política que deseen. Sin embargo, no es posible que este pueblo crea en el comunismo”… o …”Estoy dispuesto a prender fuego a la cabeza de cualquier elemento subversivo para que no se incendie el país entero”.

Y así fue…el país fue metido a la escayola por 7 años y lo que siguió fue lo típico que tiene lugar en cualquier dictadura del mundo. Mucha gente fue encarcelada, exiliada a islas secas, torturada, matada, o “simplemente desapareció”.

Papadópoulos - rey Constantino - embajador de EEUU Henry Tasca

La dictadura griega, en plena colaboración con el palacio, o sea el rey Constantinos, el embajador estadounidense Henry Tasca y agentes de la CIA, como el notorio Gust Avrakótos, siguió el espíritu polarizado que había prevalecido ya durante la guerra civil, esto es, la prohibición de cualquier ideología que quedaba lejos de la predominante derechista, patriótica según ellos, inculcando, a la vez, un clima de terror, ya que cada persona que se atrevía a expresarse libremente, corría el riesgo de ser detenida por los infinitos topos que andaban entre los ciudadanos, o, aún peor, ser delatada por otros ciudadanos. En pocas palabras, una gran parte de la población se convirtió en topos, algo que dividió la sociedad de modo irreparable.

Aquí vale la pena mencionar un ejemplo bien característico del papel de Avrakótos. Entre los políticos detenidos fue alguien que jugaría un papel histórico en el futuro, el hijo de Georgios Papandréou, Andrés, un economista de primera clase, profesor en la Universidad de Harvard. Avrakótos, comunicando a los golpistas las instrucciones que venían directamente del cuartel general de la CIA en Virginia, o sea, en realidad del propio Kissinger o, por extensión, del mismísimo presidente de EEUU Lyndon Johnson, que, por cierto, había recibido una presión enorme de parte de economistas americanos prominentes para salvaguardar la vida de Andrés, les dijo: “Las instrucciones oficiales contemplan la protección de su vida, pero, extraoficialmente, yo les aconsejo que fusilen al hijo de p* porque, si no lo hacen ahora les estará persiguiendo para siempre.”

Aquí tenemos un enlace a un extracto de la películaLa guerra de Charlie Wilson, protagonizada por Tom Hanks y Philip Seymour Hoffman en el papel de Avrakotos. En algún momento Avrakotos, totalmente airado con su jefe en la CIA, porque no le dio un puesto en Finlandia que le había prometido, estalla, describiendo cómo combatió el comunismo, saboteó a Georgios Papandréou y organizó el golpe en Grecia. ¡Se trata de una confesión de las acciones y la mentalidad de la CIA verdaderamente atronadora y sin el mínimo pretexto!

Andrés Papandréou - Lyndon Johnson - Henry Kissinger

Claro que todos los traidores que habían colaborado con las fuerzas de ocupación durante la Segunda Guerra Mundial, ya habiendo sido blanqueados durante la Guerra Civil, no sólo siguieron siendo utilizados por el nuevo régimen con fervor, sino incluso fueron ascendidos a puestos bien superiores a los que tenían antes, puestos que, para sorpresa de nadie, tenían que ver con vigilancia, represión, torturas, interrogatorios, y así sucesivamente.

Aparte de toda esta falta de libertad y el clima de terror que había ocupado casi todo el tejido social, Grecia entró en una época de represión del pensamiento y de la educación también. Tal como sucede en casi todos los regímenes totalitarios, gran parte de obras de todos tipos del arte, como libros, películas, obras teatrales, pinturas, esculturas, etc, fue censurada y un montón de artistas, directores de cine, intelectuales, poetas o escritores, fueron detenidos o exiliados.

Uno de los más famosos fue el compositor, de renombre mundial, Mikis Theodorakis, que musicalizó la antología poética emblemática Canto General de Pablo Neruda, que trata de la lucha contra el colonialismo y el imperialismo en América Latina, y compuso la banda sonora de la película Sérpico, entre otros.

Otro fue el poeta Yanis Ritsos, que una vez fue invitado a participar en un evento en Londres en honor a, ¡qué coincidencia!, Neruda otra vez. El dictador Patakós le exigió que elogiara a la Junta, basándose en tonterías absurdas que solo él consideraba filosofías de alto nivel. Ritsos, apenas aguantando la combinación fatal de poder y estupidez que tenía que enfrentar, le dijo tajantemente que iba a decir la verdad, así que, naturalmente, jamás compareció en aquel evento.

Ritsos - Patakós

Nada sorprendente, si tenemos en cuenta casos respectivos en otros lugares del mundo como el de Luis Sepúldeva en Chile o de Haroldo Conti en Argentina, o de un montón de actores, directores, guionistas o productores de Hollywood durante la famosa caza de brujas que lanzó el notorio senador McCarthy en los 50, durante la cual, casi todos se encontraron extorsionados a delatar a colegas suyos como comunistas al llamado Comité McCarthy si deseaban seguir trabajando.

Toda esta supresión de la intelectualidad, en combinación con la falta de educación de los militares a cargo, nos llevó a una nueva época de ignorancia, estupidez, intolerancia y nacionalismo extremo sin precedente. Uno de los síntomas más visibles a diario, fue el abuso de la lengua de parte de los militares, que usaban un tipo de griego anticuado que ninguno de ellos estaba en posición de usar correctamente. Una consecuencia anecdótica de eso fue el hecho que todos los periodistas necesitaban a alguien que tradujera las declaraciones y los discursos de Papadópoulos a “griego normal”.

Mientras tanto, solo para dar una pequeña muestra de la paranoia y el retraso mental que prevalecía en la educación, se prohibía a los docentes que usaran la palabra rojo”, los alumnos zurdos eran obligados a escribir con la mano derecha, se prohibían libros con portadas rojas y, para colmo, todo lo que venía de Rusia, como obras de Dostoevski o Tolstoi. Qué coincidencia, que algo parecido sucede hoy también, después de la invasión rusa. Se supone que sucede por otras razones pero, por el amor de Dios, ¿qué exactamente tienen que ver Dostoevski, Tolstoi, y los ballets Bolsoi con Putin?

Entretanto, no nos sorprende el hecho que sectores bien prominentes de la sociedad, como los representantes del capital local, esto es industriales o armadores, o la iglesia, no sólo estaban en plena colaboración con el régimen, sino tal vez más contentos que nunca.

Por fin, ambos tenían de sobra lo que siempre deseaban. La iglesia tenía un régimen cuya consigna central era “Patria, religión y familia” y que hacía todo lo que podía para eliminar a todos sus enemigos ateos, como los comunistas.

Los magnates locales, por su parte, tenían, de repente, a su plena disposición, un campo totalmente libre para hacer todo lo que les diera la gana, sin obstáculos irritantes, como huelgas, sindicatos, exigencias “irracionales” de parte de empleados y trabajadores, como salarios dignos, seguridad, labor de 5 días, horario de 8 oras, etc.

Se trata de personas que, en su mayoría, habían conseguido su fortuna durante la ocupación alemana, gracias a su plena cooperación con los ocupantes y la explotación descarada de sus propios compatriotas, que se encontraron, por una vez más, en una posición de ventaja absoluta.

Aquí cabe mencionar a un par de ellos. Al armador Latsis, que se había hecho rico gracias al monopolio de pasas de todo el Peloponeso a los ejércitos de ocupación, o sea al italiano, búlgaro y alemán, y al famosísimo Onasis que llegó hasta regalar una mansión en las afueras de Atenas, donde se quedó Papadópoulos con su esposa, la cual, a propósito, salía con impresionante frecuencia con las esposas de los magnates antes referidos.

Latsis - Onasis - El poeta Georgios Seferis

Así que, teniendo contentos a factores como el capital local, la iglesia, el palacio, la embajada de EEUU y la CIA, cuyo empleado directo era el mismísimo Papadópoulos, el régimen parecía invencible.

Sin embargo, otro intelectual emblemático, también galardonado con el premio Nobel, el poeta, y tal como Neruda, ex-embajador también, Georgios Seferis, durante una entrevista al BBC,condenando la dictadura, hizo, ya en 1969, una profecía espeluznante que, 5 años más tarde se iba ver plasmada con la invasión turca de Chipre. Claro que la Junta lo tildó inmediatamente de un comunista traidor, mientras que Seferis era conservador, o sea, nada que ver. “En condiciones de anomalía total como esta, al principio el abismo que nos espera no es visible, pero, según lo que nos han enseñado las tragedias antiguas, la Némesis (castigo) no deja de merodear, así que al final nos va a destruir sin la menor duda.”

Argentina – 1976

El 24/3/1976, por la madrugada, como se suele en casos de golpes, la presidenta Isabelita Perón se montó a un helicóptero creyendo que la llevaban a la Quinta Presidencial de Olivos. En lugar de eso aterrizó en el aeroparque Jorge Newbery, donde se le anunció que estaba bajo arresto.

Un poco más tarde, una persona ya conocida, el encabezado de la Junta Militar Jorge Rafael Videla, emitió el primer anunciado de la dictadura, informando a la población de la nueva situación, que la junta eligió llamar “Proceso de Reorganización Nacional”.

Isabelita - Videla

Ya es conocido que a las dictaduras les encantan nombres y títulos impresionantes como este, mientras que, en realidad, acababa de comenzar un período de terror puro, a fin de imponer un status quo económico y social totalmente nuevo, en plena alineación con todas las dictaduras de la época, tanto americanas (Chile, Paraguay, Bolivia, Brasil) como europeas (Portugal, España, Grecia).

En América Latina en particular, los dictadores formaron un pacto siniestro de cooperación mutua bajo el nombre “Plan Cóndor”, el ave más característica de los Andes, la cual, en realidad, no era otra que el águila norteamericana que, a través de la CIA, extendía sus alas sobre el Sur, tanto el americano como el europeo.

Plan Cóndor - Kissinger

Tal como ya vimos en el caso griego, el nuevo régimen tuvo el pleno respaldo de la iglesia, el capital local y la CIA y, por extensión por del ministerio de asuntos exteriores estadounidense, es decir por el mismísimo y notorio “mago de la diplomacia norteamericana” Henry Kissinger. Asimismo, fueron implementadas casi las mismas tácticas de terror, vigilancia, detención, encarcelamiento, interrogatorios y torturas. Sin embargo, muchos podrían mantener que las dictaduras latinoamericanas fueron aún más duras que las europeas y la Argentina, por desgracia, no constituyó ninguna excepción.

En lugar de islas secas que fueron usadas en Grecia como campos de concentración de disidentes, en Argentina fueron establecidos al menos 750 centros clandestinos de encarcelamiento y tortura, entre los cuales, uno de los más famosos fue la Escuela Mecánica de la Armada (ESMA) en Buenos Aires, que hoy en día sirve como centro de memoria.

Otra cosa en común entre todas las dictaduras mencionadas en el presente artículo, aparte del combate de la “amenaza comunista” fue un experimento económico neo-liberal sin precedente, inspirado por un grupo de economistas estadounidenses, llamados “Chicago Boys”, liderados por un personaje que jugó un rol bien oscuro, el economista Milton Friedman. Con el pleno respaldo de Kissinger y la punta de lanza de su política expansionista, la CIA, consiguieron imponer reformas económicas de privatización y compras agresivas extremamente radicales bajo el título espeluznante“make the economy scream” (= haz la economía chillar). La primera víctima fue Chile, así que el primer reo de dicho crimen fue el general Augusto Pinochet, no obstante, después de la prueba “exitosa” del experimento, siguieron muchos países más.

El régimen argentino, en particular, no solo copió todo lo que ya había pasado, por ejemplo, en Grecia, sino llegó aun más lejos, copiando lo que pasó en Chile también, donde se realizaron los notorios “vuelos de terror”, durante los cuales, disidentes eran sistemáticamente arrojados desde aviones y helicópteros al desierto de Atacama.

No obstante, los infames Grupos de Tarea argentinos llegaron a otro nivel, pretendiendo, si fuese posible, la eliminación completa de todos los no simpatizantes de la dictadura. Tal como confesó con manía uno de los agentes que detuvieron al escritor Haroldo Conti, se trataba, prácticamente, de un atentado de genocidio político e ideológico. “Estamos en guerra, son ustedes o nosotros, no podemos dejar ni siquiera las semillas de ustedes”, le gritó.

A fin de conseguir esta meta sagrada se secuestraba sistemáticamente a mujeres embarazadas, a las cuales se les dejaba parir, las hacían “desaparecer” y se regalaba a sus niños a familias simpatizantes de la dictadura. Así que centenas o miles de niños resultaron creciendo en familias ajenas con personas en el rol de sus padres que, bajo condiciones normales, jamás querían conocer. Respectivamente, así surgieron un montón de familiares que perdieron a sus nietos o sobrinos y, más o menos así apareció uno de los movimientos más emblemáticos de esta historia, las “Abuelas de Plaza de Mayo”. Se trata de un movimiento que comenzó su lucha durante la dictadura pero sigue funcionando como ONG hasta la fecha, ofreciendo apoyo a todos los que nacieron o buscan a familiares que nacieron entre 1975 y 1983 a través de análisis genético.

Claro que atentados similares fueron realizados en otros lugares también, como en Chile, mediante robo de niños y entrega de ellos a familias extranjeras, pero nunca llegaron al nivel de lo que sucedió en Argentina…

Guerras mundiales, civiles y frías

Vasilis Dinas

Vasilis Dinas

Vasilis Dinas nació en Tesalónica, la capital de la región de Macedonia en Grecia del norte, en 1976.

Sus principales pasiones siempre han sido dibujar y hablar idiomas, así que no es una sorpresa que acabó estudiando arquitectura e interpretación y traducción.

Habla griego, inglés, alemán, español y portugués a nivel profesional y francés, serbio e italiano a nivel medio.

Fue a la Escuela Alemana de Tesalónica, estudió Arquitectura en la Universidad de Aristóteles de Tesalónica e interpretación en Atenas y trabajó varios años en Tesalónica y Atenas como arquitecto y traductor hasta que se mudó a Australia, dónde pasó 6 años trabajando como gerente de proyectos de construcción e intérprete entre españoles, australianos y griegos en las obras de las tiendas de INDITEX.

Ha traducido entrevistas de jugadores, entrenadores y árbitros durante copas mundiales de fútbol del griego, español, portugués y alemán al inglés, ha subtitulado documentales del español y portugués al griego, ha hecho interpretaciones en tribunales entre griego y español, ha traducido libros literarios del portugués brasileño al griego y ha trabajado como periodista, buscando temas interesantes en 8 idiomas en la prensa internacional y redactando artículos, analizando temas políticos de la actualidad, vinculándolos con el pasado y con acontecimientos históricos.

Además, participó en la conferencia anual de FIT (Federación Internacional de Traductores) en 2017 en Brisbane, Australia, representando la delegación griega.

Otras pasiones suyas son los viajes, la geografía, la historia y sobre todo la geopolítica.

De momento vive en Tesalónica impartiendo clases particulares de inglés, español, portugués y alemán, traduciendo y sigue aprendiendo idiomas.

Corrección de textos

Añadir comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

  • Andanzas del Maravilloso Idiota
  • La felicidad de los manglares
  • Camp Red Valley
  • Misión Gliese
  • El consejero de Roma
  • Retazos de poemario Absurdo y feromonas

  • En el Lago Español
  • Retazos de poemario Absurdo y feromonas

  • El último experimento
  • Dadme a vuestros rendidos
  • Cuando crecen las sombras

Los + vendidos