Si visitas Granada, nada mejor que la experiencia de alojarte en alguno de los apartamentos con vistas a la Alhambra. Las espectaculares vistas, sobre todo nocturnas, te dejarán un recuerdo imborrable de la que fuera ciudad palatina.

La Alhambra y El Generalife
Dominando la ciudad, en lo más alto de la colina de al-Sabika, se encuentra el conjunto amurallado de la Alhambra colindando con los barrios de Albaicín y de la Alcazaba.
El “castillo rojo” tiene unos orígenes militares dada si situación estratégica y durante el siglo XII, asentado el reino nazarí, pasa a ser residencia real con el primer palacio mandado construir por Mohammed ibn Yusuf ben Nasr.
En la época de esplendor, con Yusuf I y Mohamed V, se edifican la mayor parte de las construcciones que se han conservado hasta hoy; los palacios: Mexuar y de Comares, el patio de los Leones, los Baños, el Patio de Arrayanes, la Puerta de la Justicia, las torres…

Con la llegada de los Reyes Católicos y la toma de Granada se realizan numerosas restauraciones y, posteriormente, Carlos V construye su palacio.
En la actualidad no solo se realizan innumerables trabajos de conservación, las restauraciones son permanentes en esta imponente obra de esencia musulmana.
Fuera de las murallas de la Alhambra, en el cerro del Sol, se encuentra el Generalife. Con decoraciones mucho más austeras que esta, el Generalife es un lugar de paz, de sosiego; recreo y descanso de los reyes, sus jardines son de una gran belleza: Patio de la Acequia y el Patio del Ciprés de la Sultana.
Sí, estimado viajero, dormir frente a la Alhambra es todo un privilegio; siglos de silencios solo importunados por la frescura del agua y el eco de las risas en el harén.
Agua escucha el dolor, la luz, la vega.
Quisiera separarme, y no podría.
¡Quisiera por la helada serranía
perderme en la blancura que ciega…!
Agua desnuda y claridad que juega
entre los mirtos verdes de la umbría,
¡agua de manantial y nevería
donde tiembla la Alhambra y se sosiega!
¡Frescor supremo que en el alma mueve
la presencia del agua innumerable,
golpeando la penumbra con su huida!
La mirada resbala por la nieve,
sucede a la palabra lo inefable,
sigue el cuerpo su muerte conocida
Leopoldo Panero
Pero hay más Granada que la Alhambra; sin ser exhaustivo:
La Catedral y la Capilla Real
La catedral, joya del Renacimiento, y en anexo la Capilla Real que alberga los restos de los Reyes Católicos, de Juana I, de Felipe I y del príncipe Miguel.
La Carrera Del Darro y el Paseo de los Tristes
La Carrera del Dardo (río Dardo, afluente del Genil) y El Paseo de los Tristes (las familias de los fallecidos caminaban llorosas hasta el cementerio de San José) es una de las zonas más queridas de los granadinos y más fotografiadas por los turistas que llegan a Granada.
Plaza Nueva
Las más antigua de la ciudad, con la Torre de la Vela y el Pilar del Toro
El Barrio del Albaicín
También Albayzín, es el barrio más antiguo de la ciudad. De visita obligada, su arquitectura medieval mezcla sublime de lo hispano y musulmán, constituye un mundo singular poblado de casas árabes, aljibes iglesias y conventos. Con el Mirador de San Nicolás desde el que se puede contemplar en todo su conjunto, a un frente la Alhambra y el Generalife y al otro, Sierra Nevada.
El Sacromonte
El barrio típico de Granada y de la zamba con sus “cuevas” encaladas de rigurosos blanco y al escultura del gitano Chorrojumo.
Monasterio de la Cartuja
Regentado por una comunidad de monjes cartujos es un exponente del barroco andaluz. A resaltar el Sagrario, la Sacristía el Refectorio y la Sala Capitular.
Las Teterías
Curiosa calle (peatonal) casi exclusivamente de teterías árabes. Posiblemente la mejor es la Tetería Castillo de Aleppo, con una cuidada decoración y una singular “réplica” de la fuente del Patio de los Leones de la Alhambra.
«Granada, último asilo de la cansada vida. Jardín eterno, muestra vestigios, que aún nos quedan, del paraíso en muy pocos lugares privilegiados de la tierra.». Chateaubriand.


















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