“La sombra es un color como la luz, pero menos brillante. La luz y la sombra son sólo la relación de dos tonos”
Paul Cézanne
“El tiempo no es sino el espacio entre nuestros recuerdos”
Henry F. Amiel

El Museo del Càntir de Argentona
El Museo del Càntir de Argentona se creó en 1975, pero no fue hasta nueve años más tarde que el Ayuntamiento decidió formar el Patronato para gestionarlo.
De hecho, es el único museo del mundo dedicado a un objeto tan antiguo como es el botijo, aunque en España existen dos colecciones privadas que también los exponen, ubicadas en las localidades de Villena -Alicante- y Toral de los Guzmanes -León-.

El fondo del museo lo forman más de 4.000 ejemplares, siendo las piezas más antiguas las pertenecientes a la Edad de Bronce hasta la actualidad. Las colecciones de cerámica de los siglos XIV al XVIII, así como la cerámica popular y tradicional del siglo pasado son las más numerosas.
Desde el año 1951 que se lleva a cabo en Argentona la Festa del Càntir, donde el botijo es el principal protagonista, y que coincide con la diada de Sant Domènec y la Fiesta Mayor de la localidad.
La importancia del tiempo
Laura Roca (Arès, Francia, 1949) es una artista que lleva muchos años dedicada a la pintura y al grabado. Ahora presenta una exposición en el Museo del Càntir de Argentona, localidad cercana a Barcelona, situada en la comarca del Maresme. Su obra se mueve dentro del ámbito del expresionismo, pero desde una visión muy singular, ya que la naturaleza a partir de diferentes ámbitos ocupa la mayor parte de sus composiciones abstractas.
En sus pinturas, la fotografía y el collage forman también parte de su ideario, ambas se fusionan en perfecta armonía en muchas de sus obras, ya que le interesa mostrarlas a partir de diferentes técnicas, principalmente el grattage y el frottage, donde se adivina su interés en plasmar una realidad que solamente anida en su mente consiguiendo que el espectador se sienta atraído por su propuesta plástica.

Para ella el concepto de tiempo viene derivado a partir de “el juego de la luz, la inestabilidad constante de sus variaciones -parecida a la permanente movilidad de la propia existencia- mientras, a veces, domina la presencia de huellas…”. Es cierto, ya que el tiempo comprende una parte de la sucesión de acontecimientos que suelen desarrollarse en un periodo determinado.
Para Marcel Proust el paso del tiempo se refleja dentro del entorno de las emociones de cada sujeto, pero, en cambio, para el compositor Hector Berlioz el tiempo es un gran maestro; pero tiene la particularidad de que hace desaparecer a sus alumnos. Como se puede observar el concepto de tiempo permite infinitas interpretaciones.

Una vida dedicada a la cultura del arte
Laura Roca se licenció en Filosofía y Letras por la Universidad de Barcelona en 1973. Veinte años más tarde también en Bellas Artes por la misma universidad. Asimismo, ha cursado diversos cursos y talleres de grabado en Barcelona, Capellades, Calella y Venecia.
Su primera exposición individual tuvo lugar en 1999, en el CSP Erasme Janer de Barcelona, aunque anteriormente ya había participado en diferentes colectivas.
De hecho, su integración en el circuito expositivo es anterior a los estudios de Bellas Artes, ya que en 1978 formó parte de una colectiva en el Museo Municipal de Badalona y cinco años después es seleccionada en el XXII Premi Internacional de Dibuix Joan Miró de Barcelona. Su obra se ha podido contemplar, al margen de Barcelona, en Lleida, Sevilla, Montcada i Reixac (Barcelona), Zaragoza, Cadaqués, Colonia y Tokio, entre otras ciudades. En 2018 se integra en el Grup Art-Tra, constituido por diez artistas de diferentes disciplinas, cuyas obras han viajado por diversas ciudades españolas.
Laura Roca. A la sombra del tiempo
La muestra que se puede contemplar en la sala de exposiciones temporales del museo también se ve desde el exterior, ya que un amplio ventanal que da a la plaza de la Iglesia permite al público conocer lo que se exhibe dentro del edificio. Se trata de A la sombra del tiempo, trabajo realizado estos últimos años a través de óleos sobre tela y grabados.
Tal como indica el título la sombra vuelve a adquirir protagonismo, tal como ocurrió en la anterior muestra en la galería Ronda de Barcelona, en 2018, titulada Entre luz y sombra. Ahora, la artista continúa adentrándose en un terreno que le es cercano y que le conduce a expresar sus sentimientos y emociones mediante unos paisajes ficticios que pueden surgir en cualquier lugar. Por ello, la circunstancia de unir el paisaje, o sea la naturaleza, con el tiempo es el motivo principal de su propuesta.
El tiempo para Laura Roca puede entenderse desde dos aspectos “aparentemente opuestos: por un lado, desde un aspecto huidizo, en constante evolución, y por otro, desde la perdurabilidad en los rastros que deja, en sus huellas”.

En cada una de las piezas que se exhiben la presencia de la luz y la sombra es bien evidente. De hecho, las sombras son zonas oscuras donde la luz es obstaculizada, siendo una forma de distorsionar la realidad relacionándolo con la propia existencia. De todos modos, no son solamente las sombras, sino que otras temáticas también las suele trabajar la artista, ya que el suelo, o lo que es lo mismo la propia tierra, origina la existencia de unas formas orgánicas que, tratadas desde una óptica abstracta en que las líneas rectas colocadas de modo vertical y horizontal configuran un mundo que lo podríamos relacionar con diversas culturas primitivas.
A Laura Roca le interesa principalmente el interior de la obra, o sea la raíz. Por ello coloca diferentes capas de pintura para después extraer aquello que más le atrae, como si se tratara de diferentes estratos geológicos. En otros momentos la naturaleza se expresa mediante la aparición de pliegues, estratos, cortezas…
Para ella las capas de pintura “dejan ver zonas de sombra y de luz, que reflejan el substrato emocional, las variadas superposiciones del “yo”. A nivel cromático también es muy creativa, principalmente por el uso que hace de las tonalidades cálidas, además del azul y el verde.


















Añadir comentario