“Hay quienes ven la naturaleza como algo ridículo y deforme y aún hay otros que ni siquiera la ven. Pero a los ojos del hombre con imaginación, la naturaleza es la imaginación misma”.
William Blake
“El arte tiene la capacidad de transformar nuestra relación con el mundo. Me gusta pensar mis exposiciones no como conclusiones, sino como puntos de partida: lo que importa no es la exposición en sí misma, sino lo que sucede cuando sales del museo y vuelves a encarar la realidad”.
Daniel Steegmann Mangrané

De Barcelona al Amazonas
No es muy habitual que un artista que sólo tiene 47 años realice una exposición retrospectiva en el MACBA aunque ya tenga un gran reconocimiento internacional, pero en cambio aquí, en nuestro país, aún no habíamos tenido la oportunidad de ver una exposición tan completa de sus trabajos, al margen de algunas muestras en las galerías Alejandro Sales y Ego de Barcelona a principios del presente siglo, así como en el Palau de la Virreina donde mostró una mesa con objetos iniciada en 1998 que fue comisariada por Manel Clot, y que actualmente sigue trabajando, además de una acción que protagonizó en la Fundación Tàpies de Barcelona en 2018, donde una mariposa teñida de un azul muy luminoso estuvo volando durante unos días por las salas vacías de la fundación. La mariposa pertenecía a la especie Morpho helenor. Para Steegmann “ninguna obra de arte podrá competir jamás con una mariposa”. A los 23 años se marchó a Brasil para estudiar la selva del Amazonas con la intención de quedarse tres meses, pero en realidad su estancia se prolongó durante dos décadas.
Ahora a través de Una hoja en lugar del ojo el artista se adentra en “una visión no antropocéntrica del mundo, en que no hay distinción entre los humanos y su entorno”, según palabras de Hiuwai Chu, conservadora y responsable de exposiciones del MACBA, que junto a Joao Laia y Piia Oksanen, conservadoras de exposiciones temporales del museo de arte contemporáneo Kiasma de Helsinki, han comisariado la muestra producida por ambos museos.
El arte neoconcreto. La naturaleza y el ser humano
Daniel Steegmann Mangrané (Barcelona, 1977) actualmente vive y trabaja en Rio de Janeiro. Se trata de un artista polifacético, ya que se mueve en torno a diferentes disciplinas: cine, foto escultura, fotografía, collages caleidoscópicos, películas y jardines, lo que indica su interés por mostrar diversas técnicas que le permitan mostrar una obra muy singular teniendo en cuenta que se centra principalmente en el medio natural, pero también en el arte y la arquitectura. De hecho, podríamos encuadrarlo dentro del apartado conceptual y del land-art, debido a su manera de expresarse a través de la imagen y del objeto en sí.

Se formó en Eina Escuela de Diseño y Arte y en fotografía en Gris Art, ambos centros ubicados en Barcelona. A nivel internacional su obra se ha exhibido en diferentes ciudades europeas y americanas, como por ejemplo, la Kunsthalle Münster, el Hangar Bicocca de Milán, el Nottingham Contemporary, el Institut d’art contemporain de Villeur Bicanne/Rhône-Alpes, la Fundaçao Serralves de Oporto, el Museo de Arte Moderno de Medellín y el Museo de Arte Moderna de Río de Janeiro. También ha participado en diversas bienales y trienales, entre ellas las de Lyon, Berlín, Nueva York, Porto Alegre y Sao Paulo. Ha obtenido diversos premios, caso del LOOP Award 2021, el IV Premio de Arte Catalina d’Anglade y el XI Premio Illy SustainArt en ARCO 2018.
Desde sus inicios se ha sentido atraído por los artistas brasileños y Lygia Clark, ambos integrantes del movimiento neoconcreto, trabajando con organismos vivos que se desplegaban en espacios reales y en contacto permanente con el público. Ambos artistas mostraron sus obras en la Fundació Tàpies en los años 90. Él mismo señala que estos artistas conceptuales fueron “los culpables de que me fuera a vivir a Brasil”.
Una hoja en lugar del ojo. La selva en un museo
En conjunto la exposición la componen una treintena de obras, entre instalaciones, esculturas, hologramas, fotografías, dibujos y películas de los años noventa hasta la actualidad. Junto con la muestra se ha editado un libro de artista, publicado a principios del presente año, que sirve para tener una visión muy completa del “ciclo visual que empieza en las primeras obras del artista y avanza hacia sus trabajos más recientes, para volver al origen conceptual y material que ha definido su carrera”.

Toda la exposición se desarrolla a partir del espacio, la luz, los objetos y por supuesto, las personas, o lo que es lo mismo, la interacción entre la materia orgánica y la materia inerte, siendo la naturaleza la principal protagonista. Por ello la selva tropical no es simplemente un lugar, sino que “es un ser vivo que encarna las complejidades del mundo contemporáneo, ya sean medioambientales, políticas o sociales, y sirve de metáfora del delicado equilibrio y la interconectividad de todas las cosas”.
En la primera sala se encuentra la obra Mesas con objetos (1998 – en curso), que hemos comentado anteriormente, donde se exhiben un conjunto de elementos orgánicos intervenidos por el propio artista, así como diferentes modelos y experimentos. Otra pieza importante que también le ha acompañado en su trayectoria creativa es Lichtzwang, iniciada en el mismo año que la anterior y que aún sigue realizando. El título proviene de un libro del poeta alemán, pero de origen rumano, Paul Celan, publicado en 1970, que se podría traducir como “forzar la luz”. El artista ha pintado una serie de acuarelas sobre papel cuadriculado que ha situado en la pared formando un círculo. De hecho, durante los primeros años del presente milenio se dedicó totalmente a su creación haciendo un “intenso ejercicio sobre la estructura, la forma, el color y la permutación”.

Posiblemente la pieza más icónica y espectacular sea A Transparent Leaf Instead of the Mouth (Una hoja transparente en lugar de la boca), 2017-2018. Se trata de una instalación a modo de pequeño ecosistema donde un conjunto de plantas y arbustos autóctonos se encuentran dentro de un pabellón de vidrio curvado. También comprende una fauna exótica donde aparecen fásmidos –un conjunto de insectos palo e insectos hoja- que se mezclan visualmente con el propio entorno natural.
En Mà atrapant un ocell (Mano atrapando un pájaro), 2023, el artista divide el espacio en dos partes, con una cortina especialmente creada para la ocasión que se ha recortado originando dos formas orgánicas. Al atravesarla se oye el ruido de las cadenas metálicas de aluminio que actúan como cortina.

La instalación interactiva Naranjas naranjas, 2001 invita al público a adentrarse en ella. Se trata de un pabellón de filtro naranja, aunque no lo parezca por el efecto lumínico que se percibe dentro del espacio. En él se encuentra un exprimidor de naranjas donde el espectador puede beber su jugo. De hecho, Steegmann propone “una meditación sinestésica sobre la fragilidad de la percepción y nuestra manera de buscar significados”.
El mural Le Pensée Férale, 2020, consiste en siete fotografías realizadas en el Parque Nacional de Tijuca, situado en Río de Janeiro. Está considerada como una de las selvas tropicales con mayor biodiversidad del mundo, pero también una de las más afectadas. Se ve el ojo de un perro abandonado insertado en el tronco de un árbol que nos está observando, lo que implica que en el bosque exista una cierta “subjetividad y un sentido de la percepción”.

Entre los diversos hologramas destaca Mano con hojas, 2013, en el que se puede observar una mano de cuyos dedos nacen unas hojas. Esta metamorfosis recuerda las esculturas de Apel-les Fenosa que fusionaba el ser humano con el mundo vegetal dando origen a un nuevo ser. Lo más curioso es que estas imágenes tridimensionales solamente aparecen cuando “el espectador se sitúa en la posición correcta, de manera que la obra requiere la implicación física del espectador”.
En conjunto el trabajo de Daniel Steegmann Mangrané representa una nueva manera de aunar el arte con la naturaleza desde una perspectiva ecológica y de denuncia social.
La circunstancia de transportar una parte ínfima de la selva amazónica a un museo urbano, sirve para que el público perciba el ambiente y el entorno existente en un terreno que no le es habitual, pero a través del olor, el sonido, la luz… consigue atraer la atención del espectador. Por ello el título de la exposición, según su protagonista, es que “la mirada cambia la realidad, pero la realidad también cambia muestra mirada”.


















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