Las nueve musas
Arrastrar la vida
Promocionamos tu libro

Entre un inhalar y un exhalar del fuego dando sentido a la sangre, entre un aspirar y emanar del agua dando origen a los pulmones, a los órganos, en un absorber y un desprender de la tierra dando forma a la carne, en un respirar y expeler del aire que al tejerse en forma de latido dio oxígeno y nitrógeno al corazón, ahí, en esa dosificación y trascendencia del vacío de donde emergieron cuatro ríos, cuatro lóbulos uniendo dos hemisferios, ahí donde el Espíritu se contrapone al Cuerpo de frente a la concupiscencia del alma de manera semejante a como un algo o alguien se mueve rozando la superficie al tirar de ella, así el Nacimiento lleva a la Muerte y la Muerte a la Existencia, así comienza a arrastrarse la Vida sobre las historias, sobre la diversidad de tiempos, realidades y pensamientos, ahí en ese Principio tan propio y tan ajeno nombrado por algunos Misterio de D/os y por otros Cerebro, es donde adquieren significado cada uno de los poemas trazados por José Bargas, porque son versos que emergen de la contemplación de la Experiencia, versos que llevan la Sangre del Tiempo y el Aliento del Espacio, porque a diferencia de la poesía que se sueña, que se imagina, que se pretende e idealiza en el Romanticismo y Parnasianismo, la poesía de Bargas posee su raíz en lo concreto del día a día, en lo delimitado del existir, que irónicamente es la marca de lo ilimitado, porque ¿qué más extenso que lo pequeño, qué más grande ignorancia que la del sabio, qué más logro de vida que la paz de la muerte? ¿Qué más distorsión de la Eternidad que la rutina y la cotidianidad?, donde todo se construye al decir, sólo me pongo las pilas y sustraigo mi alma, o No pude pronunciar mi cara, porque, ¿cómo pronunciar algo que, a pesar de ser parte de ello, no se conoce o no quiere verse?, ¿acaso esta experiencia de la vida no es la más misteriosa, hermosa y a la vez terrible poesía?

Cuando la gente llegó a verme
a cuestionarme
a importunarme
con sus preguntas
sobre de qué están hechos los hombres
yo estaba al fondo de mi cueva
al borde del precipicio
haciendo mis abluciones

Cada uno de los poemas de José Bargas nos coloca de frente a lo que somos, pero que dejamos de ver para fingir porque nos hemos vencido, porque como menciona, Buscarse así mismo es inútil, nada hay.

Martha Leticia Martínez de León

Sobre el autor

Arrastrar la vida
  • Bargas, José (Autor)

Última actualización de los productos de Amazon el 2024-06-16 / Los precios y la disponibilidad pueden ser distintos a los publicados.

Las nueve musas ediciones

Las nueve musas ediciones

Corrección de textos

Añadir comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.