Al norte de la ciudad de Las Tunas: un viaje a la historia y la hospitalidad
Al norte de la ciudad de Las Tunas, donde el aire lleva consigo la fragancia intensa de la pólvora y los ecos de los toques de degüello que llamaban a la carga mambisa, se alza la histórica Loma del Peralejo.
Esta elevación, testigo silente de las luchas independentistas, fue sede temporal del Cuartel General del Mayor General Vicente García González, conocido por los generales españoles Esponda y Velazco como el León de Santa Rita.
La Loma del Peralejo no solo guarda las huellas de las gestas decimonónicas, sino que también ha sido escenario de momentos trascendentales en tiempos más recientes. El 26 de julio de 1997, el Comandante en Jefe de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz, visitó este lugar en una memorable tarde. Aquel día, la adrenalina de los mambises de antaño parecía inundar cada célula de las casi 12 mil personas congregadas en la recién inaugurada Plaza de la Revolución “Vicente García”.

Catorce años antes, el 11 de junio de 1983, abrió sus puertas el Hotel Las Tunas, insignia de la Cadena Hotelera Islazul y propiedad de la Inmobiliaria del Turismo. Este establecimiento ha mantenido la vitalidad de sus servicios gracias al compromiso de sus trabajadores, quienes, según su gerente, el joven Milton René Tomas Oro, se esfuerzan día a día por garantizar calidad y eficiencia.
Inspirados por la historia de la Loma del Peralejo, el Hotel Las Tunas ha impulsado un proyecto que rinde homenaje a las raíces mambisas de la región: el “Campamento Peralejo” cuya inversión corre a cargo de sus propietarios, La Inmobiliaria del Turismo. El proyecto, iniciado 157 años después de las primeras luchas independentistas de 1868, busca atraer a turistas nacionales y extranjeros, ofreciendo una experiencia inmersiva en las costumbres de los mambises durante las guerras del siglo XIX. La ruta turística incluye varios puntos de interés: un campamento inspirado en los asentamientos mambises, un área para degustar café preparado de forma tradicional, un bar donde se exploran los cócteles de la época, y un ranchón que ofrece gastronomía de estilo campestre. Todos los espacios están construidos con una tipología tradicional, utilizando madera rolliza y cubiertas de guano, lo que transporta a los visitantes a otra era.
Desde cualquier punto de esta ruta, sin salir del hotel, se pueden contemplar las vistas de la ciudad de Las Tunas y sus elevaciones hermanas: El Mercader, Altura de Mongo, Curana y El Cura. Estas alturas, de gran trascendencia histórica, fueron escenarios clave en eventos como las Tomas de Las Tunas en 1869, 1876 y 1897. Para los amantes de la historia, estas lomas ofrecen un viaje al pasado heroico de Cuba. La Loma del Mercader, ubicada donde hoy se encuentra el Combinado Lácteo y la antigua finca de la familia Galanos, fue el verdadero punto desde donde el presidente de la República en Armas, Carlos Manuel de Céspedes, observó el asalto a Las Tunas el 16 de agosto de 1869, según lo confirman historiadores como Víctor Marrero Zaldívar y documentos históricos. Por años, se pensó que Céspedes había dirigido la operación desde Peralejo, pero esta elevación, aunque crucial, albergó el Cuartel General de Vicente García González, el brillante estratega que planeó la operación. Durante aquel asalto, 5000 mambises, liderados por figuras como Ignacio Agramonte y Manuel de Quesada, se concentraron en los alrededores de la ciudad. Desde la Loma del Mercader, Céspedes arengó a sus tropas con palabras que resonaron en el campo: “Soldados del Camagüey y de Las Tunas, a vosotros se ha confiado una de las operaciones más importantes de esta campaña. Juro que aún excederéis el cumplimiento de vuestro deber”. Aunque la victoria se vio frustrada por una orden de retirada, los mambises incendiaron más de cien casas alrededor de la Plaza de Armas y causaron cerca de mil bajas al enemigo, dejando una huella imborrable que dio origen al nombre Victoria de Las Tunas.

Por su parte, la Loma del Cura, ubicada al suroeste de Las Tunas, en la salida hacia el barrio de la Guanábana por el antiguo camino a Bayamo vía El Guamo, fue escenario de otra gesta memorable: la Toma de Las Tunas de agosto de 1897. Desde esta elevación, el mayor general Calixto García estableció su campamento y dirigió una de las operaciones artilleras más importantes de la Guerra de 1895. Aquí se emplazaron piezas clave, como el primer cañón de dinamita usado en Cuba y un cañón de 12 libras, que abrieron fuego contra el cuartel de caballería español al amanecer del 28 de agosto. Entre los artilleros estaba José Francisco Martí Zayas Bazán, hijo de José Martí, quien sobrevivió al combate. La batalla, que se extendió por tres días, marcó un punto de inflexión en la dominación española, debilitando la confianza en el general Valeriano Weyler, quien fue reemplazado dos meses después. Para los turistas, recorrer esta ruta es una oportunidad única de caminar por senderos cargados de historia, imaginando el coraje de los mambises mientras disfrutan de vistas panorámicas de Las Tunas.
Estas elevaciones no solo son un testimonio de las luchas por la independencia, sino también un atractivo para quienes buscan conectar con el espíritu de la Cuba decimonónica. La Loma del Peralejo, que antaño alcanzaba los 162 metros de altura antes de la construcción de la calle, la plaza y el Hotel Las Tunas, ha sido escenario de momentos patrióticos modernos, como las movilizaciones por la liberación de Elián González y los Cinco Héroes, así como celebraciones del 1 de mayo. Desde aquí, los visitantes pueden sentir la vibrante historia de una ciudad que fue asaltada en cuatro ocasiones y convertida en cenizas tres veces, pero que siempre resurgió con el valor de sus hijos.
Quedé maravillado por la iniciativa del Hotel Las Tunas y el entusiasmo de sus empresarios, quienes, con gran cortesía, me invitaron a ofrecer una conferencia sobre esta simbólica elevación: Peralejo. Pero las bondades del Hotel Las Tunas no se limitan al “Campamento Peralejo”. Los visitantes pueden disfrutar de una experiencia culinaria excepcional en sus instalaciones gastronómicas, que incluyen dos restaurantes, tres bares y dos snacks bars. El Restaurante Majibacoa ofrece servicio a la carta para desayuno, almuerzo y cena, mientras que el Restaurante Las Delicias, ubicado en la planta baja, se especializa en comida cubana. El Lobby Bar, también en la planta baja, deleita con bebidas, cócteles, capuchinos y café en diversas modalidades. En el segundo piso, el Bar Las Cañas cuenta con una terraza al aire libre que ofrece vistas al frente del hotel, ideal para disfrutar de bebidas y cócteles. Además, el Bar Yariguá (planta baja), el Snack Bar Covarrubias (planta baja, con servicio 24 horas de bebidas, café, cócteles y alimentos ligeros) y el Snack Bar Caisimú (en el área de piscina, segundo piso) completan una oferta diversa y de calidad.

El hotel dispone de 142 habitaciones climatizadas, todas equipadas con baño privado, balcón o terraza, televisión con canales nacionales e internacionales vía satélite, y teléfono. También ofrece una sala de fiestas, piscina, área deportiva, caja de seguridad central, parqueo, tienda y una oficina de la Agencia de Reservación para planificar excursiones.
A los turistas españoles y europeos que visitan Cuba, les recomiendo darse un salto a Las Tunas, conocida como el Balcón del Oriente Cubano y la Capital de las Esculturas. La ciudad está a solo 662 km de La Habana por carretera, un viaje de unas 6 horas en auto, lo que la hace accesible para una escapada inolvidable. No lo duden: aquí podrán disfrutar de la música, las espinelas, las artes plásticas y las letras que durante siglos nos han identificado. Yo ya fui; ahora, ustedes están invitados.


















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