“La ciencia es un conocimiento racional basado en la interpretación causal, objetiva y sistemática de la materia”
Jesús G. Maestro
“Los límites de mi lenguaje son los límites de mi mente”
Ludwig WIttgenstein
“Existen en nosotros varias memorias. El cuerpo y el espíritu tienen cada uno la suya”
Honoré de Balzac

Un recorrido diferente según el espacio expositivo
La joven artista madrileña Teresa Solar Abboud (1985) -de padre español y madre egipcia- tiene su taller en el barrio de Usera de su ciudad natal.
Se formó en la Universidad Complutense de Madrid donde estudió Bellas Artes y posteriormente realizó un Máster en Estudios Culturales por la Universidad Europea, becada por la Fundación Botín. Ha sido residente y profesora visitante en la Staatliche Akademie der Bildenden Künste de Stuttgart, además de otras residencias en Berlín y Nueva Zelanda. En su breve carrera como artista ya ha obtenido diversos reconocimientos, entre ellos los primeros premios en la Feria Estampa, Generaciones de la Fundación Caja Madrid y ARCO.
Ahora presenta en el Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona (MACBA), Sueño máquina de pájaro. Una exposición de esculturas de pequeño y gran formato, dibujos, cuadernos de trabajo, fotografías y videos de diversos momentos creativos que representan perfectamente su ideario, donde el concepto de instalación y escultura se fusionan en perfecta armonía.
La muestra inició su periplo en Madrid, concretamente en el Centro de Arte Dos de Mayo (CA2M) y después continuará en la Fundación Sandretto Re Rebaudengo de Turín. Curiosamente el título de la exposición es diferente en cada uno de los espacios, ya que en la capital española es Pájaro sueño de máquina y en Italia Máquina sueño de pájaro. También es cierto que en cada exposición hay obras diferentes dependiendo de la tipología y arquitectura del museo, ya que según la propia artista cuando observa por primera vez un espacio en el que trabajará “procuro entender cómo me afecta. Pienso que es probable que mis sensaciones se parezcan a las de las personas que transitan y viven en ese espacio concreto, así que creo que pueden ser el mejor puente para conectar con ellas”.
Las comisarias Tania Pardo, directora del CA2M y Claudia Segura, responsable de la Colección MACBA, cuentan con la colaboración de Irene Calderoni, curadora jefa de la Fundación Sandretto Re Rebaudengo, que han creído conveniente cambiar el orden de los títulos con la idea de que cada uno de los espacios tiene su propia singularidad, lo que permite a la artista disponer las obras a partir de un criterio diferente y procurando que sean visibles y atractivas para el público.
Teresa Solar. Una artista pluridisciplinaria
Sus últimas exposiciones individuales en España han sido en Barcelona -en la galería Joan Prats (2021), titulada El tiempo de las lombrices– y en Madrid -aparte del CA2M también mostró sus obras en la galería Travesía Cuatro y Matadero-. Fuera del país destacan las celebradas en La Haya, Estocolmo y Basilea. Su obra The Milk of Dreams estuvo presente en la 59 Bienal de Venecia y la escultura Birth of Islands se exhibió en Nueva York. En 2021 participó en la 11 Bienal de Liverpool con la instalación Osteoclast ubicada en una plaza situada en pleno centro de la ciudad. Consistía en la colocación de cinco kayaks de color rojo que reproducían huesos y flautas, que según su comisaria Manuela Moscoso, se trataba de una “manifestación autopoiética en la que cada objeto actúa como un agente relacional imbuido de interacción, conexión y poesía. Suspendidos en el aire, los kayaks se asemejan tanto a huesos sobredimensionados como a embarcaciones ergonómicas”.
La artista confiesa que sus primeras referencias artísticas provienen del arte antiguo, principalmente del antiguo Egipto y el románico. Asimismo, de la lectura de una serie de autores como, por ejemplo, la artista canadiense Janet Cardiff, especialista en la creación de video instalaciones sonoras, y el videoartista y performer californiano Matthew Barney, a través de sus esculturas que estaban condicionadas al espacio que ocupaban. Respecto al terreno literario, los escritores de ciencia ficción, el inglés G. Ballard y el estadounidense Phillip K. Dick, igualmente fueron esenciales en su formación intelectual.

En una entrevista que le hizo la revista Vanity Fair en 2024 comentaba que “lo mejor que puede pasar es que tu trabajo genere reacciones, aunque sean hostiles”. Se refería concretamente a la exposición que efectuó en el Matadero en 2018, titulada Cabalga, cabalga, cabalga, que fue muy controvertida ya que aparecían una serie de piezas muy diferentes que se acercaban al terreno más kitsch, por lo que no dejó indiferente ni al público ni a la crítica.
El MACBA posee dos esculturas de la artista pertenecientes a la serie Tunnel Boring Machine, ambas de 2022, que se expusieron en la Bienal de Venecia del mismo año de su creación. Mostraban “una especie de artrópodos próximos a lo que Guattari y Deleuze identificaron como un dios geológico amenazante, una suerte de bogavante capaz de seleccionar partículas con una pinza que “hace bramar a la Tierra””. La primera vez que expuso en Barcelona fue en la galería Green Parrot en 2015, con el título La noche es tan oscura que podemos verlo, comisariada por Rosa Lleó y Joâo Laia.

Sueño máquina de pájaro. Un proyecto surrealista
La exposición del MACBA cuenta con unas 80 piezas pertenecientes al periodo 2009-2024 que cubre prácticamente toda su trayectoria artística. La muestra no es cronológica, sino que se ha ideado de manera escenográfica, como si se tratara de un relato metafórico, buscando que cada una de las piezas se integre en el museo.
Las obras se centran entre lo fantasmagórico y lo realista. Según las comisarias la artista trata cuestiones y formas biológicas fragmentando los objetos como una especie de mutación, pero desde una vertiente onírica. Además, siente una gran atracción por la ingeniería partiendo del empleo de la maquinaria, como es el caso de las excavadoras, relacionándolas con la tierra y el ser humano, o lo que es lo mismo, entre lo industrial y lo más orgánico y vital que surge de la propia tierra.

Es la primera vez que se exhiben sus dibujos y cuadernos de trabajo que representan su forma de elaborar los proyectos que, junto a los videos, complementan perfectamente la exposición, debido a que por un lado reflejan el pensamiento de la artista y por otro se acercan al espectador de modo más directo. Hay que tener en cuenta que en sus inicios estuvo interesada por la videocreación a través de escenografías artificiales. Asimismo, son importantes sus primeras cerámicas y las que tienen materiales más blandos. Sus obras más recientes, principalmente las instalaciones, las ha “ido complejizando mediante formas relacionadas con la resistencia, el vacío, el cuerpo y la estructura ósea”.
En la mayoría de sus obras el uso del color adquiere una gran notoriedad ya que cada uno de ellos tiene un significado concreto como, por ejemplo, el rosa que se puede relacionar con el cuerpo diseccionado y científico. El amarillo y el rojo evocan lugares industriales, puertos, almacenes…, como es el caso de las Tuneladoras. De hecho, el color nombra una oscuridad circundante.
La pieza que abre la exposición es Over the Texas ceramic sky (2017). Consiste en unas cerámicas esmaltadas dispuestas en el centro de la composición mediante unas cuerdas muy tensadas que van desde el techo hasta el suelo. Esta obra ya se exhibió en 2017 en la galería Joan Prats.

El video You have been tracking (2009) de sólo 2 minutos se grabó en diversos lugares de Almería. La idea surge de representar cómo se produce el desarrollo de la deslocalización, o sea, el de aparentar un lugar que en realidad es otro, como suele suceder en muchas películas y series televisivas.
Hay una instalación de grandes dimensiones realizada en técnica mixta en la que aparece una ballena colgada del techo. Se trata de Flotation line (2018), donde se advierte su fascinación por el mar. Todas las esculturas que tratan esta temática se basan en “superposiciones de narraciones, ecosistema de formas”, y parten de la reproducción de determinadas funciones corporales como los órganos, tejidos y músculos. Esta obra se expuso anteriormente en la feria Art Basel de Basilea del presente año. Para Teresa Solar la figura de la ballena proviene de la lectura de la novela Moby Dick de Herman Melville.

En una de las enormes salas del museo se han ubicado cuatro obras de gran formato que llevan como título Tuneladora (2024), creada principalmente con barro refractario y resina, además de metal, pintura y barniz. El barro evoca lo tectónico de manera muy áspera y granulosa, pero a la vez la presencia de una zona regular reluciente equilibra la composición. Para Claudia Segura la instalación está organizada en el espacio debido a que una está detrás de la otra mediante la idea de movimiento “marcando cuatro estadios de una apertura de horizontes, de múltiples futuros. Son repeticiones de fragmentos que entran en relación gracias a su sutil variación y que nos llevan a una coreografía particular, a una especie de danza a ras de suelo”.


















Añadir comentario