Las nueve musas
Juan Uslé

Juan Uslé. La abstracción como recurso pictórico

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“Entiendo el arte abstracto como un intento de alimentar la imaginación con un mundo construido a través de las sensaciones básicas de los ojos”
Jean Helion

“Las imágenes abstractas son modelos ficticios, porque hacen visible una realidad que no podemos ver ni describir, sino cuya existencia podemos postular”
Gerard Richter

En el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (MNCARS) se está celebrando la retrospectiva del pintor cántabro Juan Uslé, titulada Ese barco en la montaña con obras del período 19,86-2026 cuyo comisario es Calvo Ángel Ulloa, que casualmente también está comisariando la exposición No-res del pintor valenciano Jordi Teixidor en la Sala Alcalá 31 de Madrid. El título de la muestra responde a un acontecimiento que se produjo en 1960, cuando el vapor Elorrio naufragó delante de la costa cántabra, concretamente en la localidad de Langre. Está considerada como la mayor tragedia ocurrida en esta zona. Juan Uslé pintó el cuadro 1960, que hacía referencia a este hecho ya que ocurrió cerca de su casa familiar.

Juan Uslé

 Juan Uslé (Hazas de Cesto, Santander, 1954) se formó en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Carlos de Valencia. A los 26 años obtuvo una beca para Artistas Jóvenes y dos años más tarde recibió otra para investigar Nuevas Formas Expresivas, ambas concedidas por el Ministerio de Cultura.  A partir de 1978 imparte clases en el Departamento de Expresión Plástica de la Universidad de Santander y seis años después es nombrado profesor titular del Departamento de Artes Plásticas. En 2002 se le otorgó el Premio Nacional de Artes Plásticas, dotado con 30.000 €, porque “ha sabido conciliar geometría y lirismo desde principios de los años ochenta hasta la actualidad”. Recientemente fue elegido académico por la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.

En 1987 se instala en Nueva York junto con su compañera, la también artista pluridisciplinar Victoria Civera, ciudad que irá alternando con su Cantabria natal. Su primera exposición individual tuvo lugar en 1979 en la Sala Puntal 2 de Torrelavega. En 1992 participa en la Documenta de Kassel junto con el pintor alemán Gerard Richter. Cuatro años después realiza su primera retrospectiva en el IVAM de Valencia. Más adelante lo hará en el Museo Serralves de Oporto, Irish Museum of Modern Art de Dublín, Nuevo Museo de Arte Contemporáneo de Nueva York, Saatchi Gallery de Londres, Fundación Botín de Santander, el Museo Ludwig de Viena y en el Palacio de Velázquez de Madrid, entre otros centros.

 Juan Uslé

En Barcelona hemos tenido ocasión de presenciar su trabajo en diferentes ocasiones como es el caso de la retrospectiva Ojo roto en el MACBA en 1996, además de la galería Joan Prats que desde 1992 a 2019 ha ido mostrando sus creaciones, y más recientemente lo ha hecho en la galería Jordi Pascual. De todos modos, la primera vez que tuve la oportunidad de presenciar su obra fue en la desaparecida Galeria Ciento de Barcelona en 1984. Respecto a la exposición del MACBA Enrique Juncosa, en El País, destacaba que junto con Juan Muñoz, Miquel Barceló y Susana Solano eran de los pocos artistas españoles jóvenes que tenían una importante proyección internacional, considerando que su pintura era “lírica o irónica, urbana o bucólica, metafísica o lúdica, y con resolución, pero sin pretenciosidad, capaz de entablar el diálogo con otros grandes maestros de la pintura”.

En sus inicios creaba obras a partir de fotomontajes a base fotocopias, happenings y cajas con objetos de la vida cotidiana, pero sin dejar de lado la pintura, debido a que le seguía atrayendo el paisaje abstracto y la fotografía, muy relacionada con el entorno natural de sus orígenes. De aquel momento, Francisco Calvo Serraller comentaba en El País que en sus cuadros se percibían unas “atmosferas sobrecargadas y crepusculares, escenificando la naturaleza en su dimensión sublime: cordilleras y acantilados inaccesibles, el infinito mar”.

 Juan Uslé

Una vez asentado en Nueva York, se va alejando paulatinamente de la figuración, aunque siempre ha ido acompañada de la abstracción, principalmente en el terreno del expresionismo abstracto, enlazando con los precursores de esta tendencia: William de Kooning, Ad Reinhardt, Jackson Pollock, Barnett Newman y Mark Rothko, pero también con el informalismo europeo como, por ejemplo, Pierre Soulages.  La circunstancia de vivir en Estados Unidos no le ha impedido, más bien todo lo contrario, exponer en Europa y sobre todo en España. En 1992 expone en la galeria Joan Prats, de la que Anna Guasch en el Diario de Barcelona señalaba su obsesión por “la planimetría, la falta de relaciones convencionales figura-fondo, la primacía concedida a los campos de color, a las monocromías, pero siempre cohabitando con zonas donde se busca la concretización de las formas…”, relacionándola con algunos de los pintores abstractos aludidos anteriormente. En el catálogo de esta exposición, el mismo artista comentaba que “no me interesa el carácter narrativo de las imágenes o solamente su capacidad alegórica. Son lo que son”. En 2001 vuelve a exhibir su trabajo en la misma galería, aunque en esta ocasión se trataba de una serie de fotografías, de las que Conxita Oliver en el Avui subrayaba que las imágenes fotográficas que presentaba el artista “engañan la mirada, metamorfosean la realidad, amplían fracciones, detalles y pedazos de esta realidad hasta convertirlos en abstractas percepciones disgregadas y desmenuzadas”.

A partir del 2000 se ha mostrado interesado por una cierta iconografía figurativa, sin apartarse de la abstracción, pero van apareciendo fragmentos, elementos de diseño, aspectos arquitectónicos y paisajes marinos y terrestres, entre otras temáticas, que invitan al espectador a observar con detenimiento cada una de las obras, en las que el color a base de manchas de diferentes tonalidades ejerce un poder hipnótico.

Ese barco en la montaña se ha instalado en once salas de la planta 1 del edificio Nouvel. Se trata de un recorrido un poco sinuoso pero que permite, gracias a la grandiosidad de algunas de las salas, observar cómodamente las obras y así percibir cada detalle de las mismas. La idea central de la muestra es la de conformar “un relato no cronológico, construido a partir de idas y vueltas, de retroacción y prospección, con un sutil acercamiento a los vínculos que su pintura establece con otros medios”, según la opinión de su comisario.

 Juan Uslé

La pieza que inicia el recorrido es 1960 Boat at Sea de 1986 a la que hemos aludido anteriormente. En ella se observa perfectamente el dramatismo de la escena, tanto por el uso de colores oscuros como por la forma de expresarse a base de fusionar la figuración con la abstracción. De 1987 destaca la pintura Negro Williamsburg, siendo las protagonistas las tonalidades neutras y solamente en el centro surge tímidamente un azul tenue. Esta obra evoca sus inicios en el barrio neoyorkino de Williamsburg, en el distrito de Brooklyn, donde tiene su estudio.

En 1992 participa en la Documenta de Kassel con nueve obras. De ese momento se exhibe Mi-Mon, donde se observa su interés por formar una consecuencia de líneos verticales de dos colores que ocupan toda la superficie del cuadro. En medio aparecen unas formas inclasificables, pero que denotan su preocupación por la figuración. En 1995 su trabajo se dirige hacia un apartado vinculado a su niñez, como es el caso de la pieza Mal de sol (1994), de la que el británico Kevin Power, que fue subdirector del Reina Sofía, señala que “es extraordinario ver cómo sus fotos, obtenidas hace algunos años, se relacionan tan intensamente con algunas de las obras producidas ahora en el estudio de Nueva York”. En esta obra se observa sobre un fondo azul unas formas extrañas casi bien surrealistas, en que unas ramas muy delgadas muestran que la naturaleza sigue estando presente en su ideario.

 Juan Uslé

Posteriormente adopta la fotografía digital como disciplina creativa junto con la pintura, tal como ocurre con Línea Dolca (2008-2018), en la que una mano ocupa una gran parte del cuadro, pero que va acompañada con el negro que se apropia del resto de la composición. La figuración realista se fusiona adecuadamente con la abstracción. Anteriormente hay unas obras de finales de los 90, en las que Uslé afrontaba un reto más difícil como es el de representar unas cuadriculas donde surgen unas formas helicoidales y circulares que entroncan de alguna manera con el concepto que Luis Gordillo tiene de la abstracción, como es la acumulación de objetos, aunque en este caso se trate de estructuras orbiculares, tal como ocurre con Bilingual (1998-1999).

Dentro de la serie Soñé que revelabas hay un conjunto de obras de gran tamaño pertenecientes a diversos periodos, en las que Uslé trata de “seguir un ritmo secuencial marcado por mi pulso y, por ello, casi siempre suelo trabajar esas pinturas por la noche, sobre todo aquí en Nueva York, porque necesito concentración y silencio para sentirlo”.  Son obras en las que asoman una serie de líneas horizontales muy juntas que indican la existencia de un ritmo cromático muy acentuado. Por otro lado, en el lienzo La novia de Belchite (2008) se acerca al ideario abstracto y minimalista de Joaquim Chancho, que paradójicamente está efectuando una exposición de marcado intimismo en el Centro Cultural Blanquerna de Madrid.

Ramon Casalé

Ramon Casalé Soler

Ramón Casalé Soler (Barcelona. 1955)
Museólogo, historiador y crítico de arte
Miembro de la Asociación Internacional de Críticos de Arte (AICA)
Miembro del Consejo Internacional de Museos (ICOM)
Licenciado en Geografía e Historia, especialidad en Historia del Arte (Univ. Barcelona)
Máster en Museología y Patrimonio Cultural (Univ. Barcelona)
Curso de Anticuario (Barcelona)
He formado parte de la Junta Directiva, con el cargo de Tesorero, de la Asociación Catalana de Críticos de Arte (ACCA), durante el período 2001-2016
Colaborador del programa de radio “Formas y Ángulos en las cadenas Onda Cero y COPE de Barcelona durante 7 años
Excoordinador de Artes Plásticas del Museo de la Marina de Vilassar de Mar (Barcelona)
Exdirector artístico de la Galería de Arte Sant Pol Art, de Sant Pol de Mar (Barcelona)
Corresponsal en España de la revista italiana ARTE IN de Venecia durante 20 años
Miembro del Comité de Redacción de la revista digital Mur Crític (ACCA)
Actualmente también soy crítico de arte de la revistas LAS NUEVE MUSAS de Madrid, ARTEPUNTOES de Madrid y BONART de Girona, del diario semanal L’INDEPENDENT DE GRÀCIA de Barcelona y del FULL INFORMATIU de la Societat Catalana d’Arqueologia de Barcelona.
Asimismo, he sido crítico de arte de las revistas Batik, Arte Omega y Marte de Barcelona, Papers d’Art de Girona, Arte por excelencias de La Habana, El temps de les arts de Valencia, Zerovuittresquaranta y Vilassar Actiu de Vilassar de Mar (Barcelona), entre otras publicaciones, desde los años 1987 hasta la actualidad.

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