Las nueve musas
Fotografía y palabra
Promocionamos tu libro

Aquello que se ve y que permite no sólo verlo, sino también discriminarlo. La palabra es la que  permite también el recorte, la selección.  El foco entendido como énfasis.

“La muerte es primero una imagen
y sigue siendo una imagen”
Gastón Bachelard

 No se trata sólo de valores estéticos, de análisis del color, de reglas de composición o técnicas de iluminación. No se trata de la mecánica de la fotografía sino de su hecho. De la posibilidad que sea una acción y que tenga sentido social: que signifique y que su significado perdure y mute en los distintos contextos de “lectura”

Si la foto es el “esto ha sido” de Barthes, es porque esas palabras que permiten la lectura de la imagen.

Leída e interpretada, la imagen recurre a las palabras que pueden dar cuenta de ella, de su contexto y de su descontextualización para resignificar o volver símbolo lo fotografiado. Una foto con múltiples sentidos que van de lo denotativo a lo connotado.

Dice Martine Joly[1]

“La contextualización como la descontextualización contribuyen ampliamente a la producción de sentido de todo tipo de expresión o de comunicación. Pensemos, por ejemplo, en el papel que jugó la descontextualización en el arte contemporáneo con artistas como Duchamp, Man Ray o Tapies

A su vez, es posible la intertextualidad que muchas veces permite resignificar la imagen a partir de nuevos códigos de lectura o enriquecerla desde otros discursos.

Asisten palabras tales como publicidad, social, arte, estética, política, prensa, etc.  a la construcción del sentido, y una vez más el “punto de vista” sousseriano  articula las lecturas posibles. Pero nunca, la imagen, queda muda.  Entendiéndose por esto, que nos hace hablar, nos hace decir. Nos permite desarrollar el discurso.

¿Una imagen vale más que mil palabras?, si, en tanto genera discursividad,  mueve a las palabras, se inscribe, invariablemente, en la producción de sentido a través de las mismas.

Existe una fotografía en la Argentina que fue emblemática: la fotografía del abrazo entre el policía y la Madre de Plaza de Mayo.

En el rollo que contiene la serie a la que pertenece esta imagen se puede ver la secuencia donde el policía frena a la mujer que reclama y la neutraliza, con un “abrazo” que frente a los periodistas puede significar otra cosa: efectivamente, fue publicada, acompañada de una lectura explícita totalmente contraria a lo que los otros fotogramas de la serie denunciaban.

aquello que se veAclara Patricio A. Brodsky:[2]

El oficial la agarró para detenerla y, sabiéndose rodeado de fotógrafos, creó ese gesto ficticio. A pesar de existir muchas otras fotos que muestran lo contrario, el diario Clarín, que tenía la secuencia entera tomada por el fotógrafo y que consistía en siete imágenes de las cuales sólo una contiene este gesto, elige esta imagen y la publica en tapa señalando: “En la foto un oficial de policía consuela a una de las asistentes”. Al día siguiente, Clarín vuelve a publicar la foto en el espacio destinado al editorial y señala: “[…] el problema de los desaparecidos y presos sin proceso es uno de los más serios que afronta la comunidad argentina, la cual no podrá avanzar sin dilucidarlo hacia las metas de la reconciliación y de la prometida democracia” (Clarín, 7/10/1982). La foto de ese falso abrazo era la imagen de reconciliación que el diario proponía.”

Son más que mil palabras las que quedan por fuera y que atraviesan y penetran,  las que se necesitan. Se requiere mucho más que sólo ver. Es necesario poner palabras y poner signos de interrogación,  es fundamental que la imagen sea interpelada, leída, hablada.  No tenemos un por fuera de la palabra, ni siquiera,  y mucho menos,  en la imagen.

Beatriz Fiotto


[1] Martine Joly en “la imagen fija”

[2] Patricio A. BrodsKy. Sociólogo.

Última actualización de los productos de Amazon el 2026-07-15 / Los precios y la disponibilidad pueden ser distintos a los publicados.

Olmer Ricardo Cordero Morales

Olmer Ricardo Cordero Morales

Pertenezco a la Generación Perdida que creció en medio de la guerra contra el narcotráfico en las décadas de los años 80's y 90's.

Me considero un "medellinologo", soy un investigador urbano que se ha dejado atrapar por una ciudad tan compleja, a la cual todos sus poetas y escritores mayores le han cantado con una profunda mezcla de amor y odio.

Desde muy temprana edad me entregué a la literatura que es mi pasión. A los quince años asistí al Taller de Escritores dirigido por Manuel Mejía Vallejo en la Biblioteca Pública Piloto de Medellín. A los 18 años ingresé a la Facultad de Economía de la Universidad Nacional de Colombia, allí empecé a participar en la actividad cultural y política de la ciudad, fundé junto con otros jóvenes ingenuos y soñadores grupos de poesía y teatro, también realicé documentales.

Soy egresado en Letras: Filología Hispánica, Universidad de Antioquia.

En 2015 gané el premio de Crónica: Belén sí tiene quien le escriba, con la obra “La calle, la esquina, el barrio”. Soy docente, periodista y corrector de texto y estilo. En 2018, publiqué la novela, La flor de los 80’s. En 2022, ocupé el segundo puesto en el IV premio de Relato Breve convocado por Las nueve musas, revista digital de España.

Corrección de textos

Añadir comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

  • Andanzas del Maravilloso Idiota
  • Un viaje hacia la inmortalidad
  • Camp Red Valley
  • Misión Gliese
  • El consejero de Roma
  • Retazos de poemario Absurdo y feromonas

  • En el Lago Español
  • Retazos de poemario Absurdo y feromonas

  • El último experimento
  • Dadme a vuestros rendidos
  • Cuando crecen las sombras