Las nueve musas
Res Fortissima

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«En la percepción»  de Alicia Moneva es un documento audiovisual que relata las percepciones táctiles, sonoras y visuales, de la obra ‘res fortissima’ realizada por el pintor-escultor Nacho Angulo.

 El rodaje se realizó en el estudio del pintor en enero de 2015 y expuesto en el Circulo de Bellas Artes de Madrid en febrero 2015.

Partiendo de lo que se puede mostrar a través de la percepción y de lo que se puede aprender “mirando” desde otros sentidos. Se propone un trabajo conjunto de gente vidente e invidente. Partiendo de una caja común para todos, de un lugar desde el que contar la percepción singular de cada cual.

Esta caja es tratada por un pintor-escultor, Nacho Angulo, creando una obra de arte dentro de este espacio, con el título “Res Fortissima”. El vídeo final consta de las imágenes de nuestros modelos en las cajas y una voz que nos relata esta suma de percepciones. De esta forma el espectador, se podría hacer cargo de lo que se puede aprender de la experiencia, y de que hay muchas formas de mirar la vida y no todas son a través de los ojos.

Nacho Angulo

Nacho Angulo
Nacho Angulo

Utilizando la madera como materia prima, a partir de ella desarrolla un lenguaje propio en el que la textura y la forma son los elementos esenciales. Mediante un trabajo metódico, lento y cuidadoso, el artista incorpora la madera contrachapada a sus composiciones en un proceso de adiciones y sustracciones sucesivas, liberando las superficies y creando un entramado según criterios constructivistas.

Ha expuesto en galerías españolas de primer orden, como Jorge Kreisler, Juana Mordó, y en las galerías Afinsa (Lisboa), Trinidade (Oporto), Artmica (París), Isis (Nueva York), Bobinos (Rio de Janeiro), entre otras.

«Estas obras últimas de Nacho Angulo (Madrid, 1952) parecen haber llegado a un estado de orden total, adoptando un lenguaje de claridad donde las formas se insertan en una realidad pura y limpia, en la que el sentido de la contención prima sobre todas las cosas. Un trabajo lento y cuidado en el que la madera se “modela” en un ejercicio de adición y sustracción de materia. El artista libera las superficies de madera para posteriormente readaptarlas en un entramado de formas geométricas en una práctica cercana al constructivismo. Netamente escultórico, el trabajo de Angulo adquiere, no obstante, ciertas resonancias pictóricas inherentes a un recuerdo informalista, determinadas por una sugerente gama de tonalidades, producidas por las diferentes calidades de la madera y por la cola empleada; por el gesto desgarrado que presentan algunas de las obras y por el juego atracción-expansión que, como si de campos cromáticos se tratara, ejerce la madera en su construcción final.»  

JAVIER HONTORIA – El Cultural

Alicia Moneva

La idea construida, alrededor lo humano

Alicia Moneva
Alicia Moneva

 

Al finalizar mis estudios de Ciencias Biológicas, y por casualidad, empecé a trabajar con arquitectos. Con ellos mi visión comenzó a tomar forma, estructura y escala. Tuve mucha suerte, encontré a gente interesante que abrió un mundo de posibilidades, que me enseñó a ver después de mirar. A la vez la pintura se transformó en algo serio en mi vida, aún hoy lo es.

La fotografía era en principio un útil de trabajo, una herramienta más para mi recolección de datos, me ayudaba a pintar todo lo que no tenía forma de hacerlo al natural. Me interesaban la vida de los objetos gastados, sus colores, texturas, formas… La magia de los espacios humanizados, el misterio que escondían las sombras, la materia desvelada por la luz. Y sobre todo, cómo se medía el tiempo, qué hacía de un instante algo eterno.

Más tarde, coincidiendo con mi vuelta a los estudios, y en la creencia de que no hay mejor secreto de juventud que seguir aprendiendo, comencé psicología en la UNED. Y a la vez, a retratar a todo el que pasaba por mi estudio (formato analógico / blanco y negro). Siempre había un instante mágico en la sesión, el modelo miraba desde dentro desnudando su alma. Entonces el cuerpo cobró importancia, al principio eran casi experimentos. Fue en París donde buscando reencontrarme con la pintura, descubrí la escultura. Allí los frag-mentos de piedra esculpida me hicieron preguntarme dónde residía lo humano (serie “S | cultura”). Más tarde, jugando con el cuerpo, cubriéndole de tenues luces e imagi-nándolo como un paisaje intenté deshumanizar lo humano (serie “human landscape” y «under my skin»).

Fotografía
Alicia Moneva

A la vez, e influida por la psicología, se fue abriendo una vía que me llevó a indagar sobre lo más íntimo de lo humano, el inconsciente. Utilicé bañeras como símil de lo que se gesta en nuestro interior, de las primeras sensaciones que se guardan casi pu-ras, al no haber sido todavía tamizadas por el lenguaje. Aguas de colores represen-tando las pulsiones que, más tarde, transformándose en deseos ocultos, manipularán y reajustarán nuestros mapas de realidad, esos que todos necesitamos imaginar cómo racionales. (serie «inconsciente»)

Todo lo que descubría con el aprendizaje era una fuente de inspiración para construir ideas. Se abrió el mundo de la antropología y la filosofía. Y con las cajas continué tra-tando de explicar la esencia de lo pensado. “los no lugares” se basaba en la tesis del antropólogo Marc Augé. Estos sitios públicos descritos por él, eran lugares de paso, sin identidad. La obra fotográfica propone que en nuestros días, “los no lugares” ya han conquistado el ámbito de lo particular, ese espacio individual, propio y subjetivo, transformándolo en ajeno. Y esto, desgraciada-mente, vacía y deshumaniza al individuo, contribuyendo a crear sociedades peligrosa-mente acríticas.

En la fotografía “incubadas” se indaga también en este vaciamiento de lo propio, de lo individual. Desde los medios de comunicación se nos aterroriza sobre la investigación génica, las células madres, la clonación… y de la misma forma, desde el poder, se nos induce a un pensamiento colectivo que amansa e iguala comportamientos, que lima discrepancias e ideas propias. Ahora la clonación es social.

También con el estudio de Baruk Spinosa se tratan temas sociales. En la fotografía “superstitiô” se aborda el tema de las creencias, tanto políticas como religiosas. El pensaba que en nuestro interior había una especie de red (la superstición) que hacía que necesitásemos creer en cosas increíbles, como la religión o muchos tipos de polí-tica. Solo el conocimiento nos daba un poder de elección, imprescindible para ejercitar la libertad. También sostenía que pese a creernos seres racionales, vivíamos presos de nuestros deseos (“cupíditas”) que determinaban todas nuestras elecciones. Estas ideas nos parecen claras ahora, pero pensarlo en el S. XVII parece casi un milagro.

“Time is the evil”, ( título que hace referencia al poema de Ezra Pound ) es quizá una fotografía de simbología más literal. La esclavitud al tiempo, el tiempo es el mal. En el “Teeteto” de Platón se habla de la gente que intercambia sabiduría en tiempo concer-tado, referido aquí a los sofistas, enemigos, según él, de los filósofos, que en cambio no acotaban y vendían sus enseñanzas. Pensaba pues, que no era de hombres libres ni sabios vender el tiempo. Toda esta fotografía la agrupé en la serie «colectivo»

Utilizando de nuevo cajas, y más tarde bañeras, nos metemos en temas más peliagu-dos como son las enfermedades, las exclusivamente humanas, con la serie “sobre la enfermedad en nuestra cultura”, que también pretende ser un pequeño homenaje a to-dos los enfermos crónicos, héroes anónimos de nuestro tiempo.

Uno se pregunta, como en una cultura del éxito y la buena imagen, una «sociedad del espectáculo», en la que se nos presenta como real un imaginario de deseos de perfec-ción inalcanzables, cuál sería el status que tendría la enfermedad. Existe un interés social real o es un simple juego de efecto («luz de gas»), un buen negocio. Las foto-grafías «el dolor ajeno» tratan de ahondar en este tema.

En la fotografía y vídeo “on/off” se aborda el tema del espacio y el tiempo en la enfer-medad de Parkinson por ser el símil “caja-cuerpo” muy adecuado para explorar la au-sencia de movimiento en los estados OFF de estos enfermos. También porque es una enfermedad exclusivamente humana. Para la fotografía “on / off” trabajé con un pa-ciente parkinsoniano.

He querido explorar también en la enfermedad de Alzheimer (Fotografías “prisioneras del olvido”, “cautivas del recuerdo”, “réquiem por una identidad” y “en un mar de du-das”), cuestionándome el papel que juega la memoria en la identidad personal. Las fo-tografías hablan de individuos encerrados en espacios vitales que se tornan imposi-bles, de tenues luces imaginadas como recuerdos que se extinguen lentamente y del dolor de no reconocerse. Platón decía que «conocemos cuando recordamos» y yo me atrevería a añadir que “nos reconocemos cuando recordamos”.

Y termino con un alegato inspirador para todo el que quiera aproximarse al arte, o lo que debiera ser lo mismo, a la vida. “El buen momento” del gran poeta José Hierro

Aquel momento que flota
nos toca con su misterio.
Tendremos siempre el presente
roto por aquel momento.

Toca la vida sus palmas
y tañe sus instrumentos.
Acaso encienda su música
sólo para que olvidemos.

Pero hay cosas que no mueren
y otras que nunca vivieron.
Y las hay que llenan todo
nuestro universo.

Y no es posible librarse
de su recuerdo.

alicia moneva. 2015

 Agradecimiento a todos los que intervinieron. Detrás de la cámara, con la iluminación y sabiduría, Judith Sansó En la coordinación Maite Martín Sastre. Contando sus percepciones, Asier Vázquez, Javier Cuenca, Luz Laine, Segunda Silva, Manuel Espejo, Juan Manuel Ramayo, Jose Enrique Esteso, Ana Patricia Espejo, Pachi García, Maite Martín Sastre, Lorena Carmona, Carmen Martín, Marivi Nuñez, Beatriz Carmona, Lucía Brenlla Russo, Luis Martos.

José Rico

José Rico nace en Oviedo (España) en 1956.

Estudia en la Universidad de su ciudad natal, las carreras de Derecho y Filosofía y Letras, pero no finaliza ninguna de las dos dedicándose durante muchos años a tediosos y poco edificantes trabajos de seguros, transportes, venta de fitosanitarios, construcción y productos financieros.

Lector apasionado por la poesía desde muy joven es, en la actualidad, Gestor cultural.

Fundador y administrador de la desaparecida red social de escritores en lengua castellana "palabra sobre palabra".

Entre octubre de 2015 y finales de 2016 dirige el Ateneo Las nueve musas donde se imparten cursos online de artes, ciencias y humanidades.

Autor, junto a Alonso Pinto Molina, del blog "Ángel González - poeta", homenaje al poeta de Áspero mundo y Tratado de urbanismo. Blog que se trunca al año de su nacimiento dada la insistencia de la viuda del poeta en censurar los contenidos del mismo.

Editor de "MEMORIA 2012" (Editorial Círculo Rojo), "El viaje" (2013) Editorial círculo Rojo, "La gramática de las cigarras" (2014) Editorial Círculo Rojo. "En este banco" (2016) Ruíz de Aloza Editores.

Desde al año 2015 es Director-Editor de la revista de artes, ciencias y humanidades "Las nueve musas".

En agosto de 2017 comienza con el proyecto editorial Las nueve musas ediciones y a finales del 2020 con el Directorio Cultural Hispano

Ha publicado el poemario "Ayer soñé que calvo me quedaba" (Las nueve musas ediciones - 2020)

Reseñas literarias

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