Las nueve musas
Georg Wilhelm Friedrich Hegel

Hegel y las leyes del pensamiento

Existen  filósofos que indudablemente dejan algún tipo de marca en el pensamiento  filosófico, pero hay otros que conforman sistemas que prácticamente logran abarcar a la  filosofía entera, de este modo por el mero hecho de imaginar un gran armazón filosófico, sin duda alguna se estaría pensando en  Georg Wilhelm Friedrich Hegel que instauró un sistema filosófico bastante difícil de entender por su amplitud y su exquisita forma de argumentar y de crear perspectivas que necesitan de un gran esfuerzo intelectual.

Hegel
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Sin embargo,  nos ocuparemos en este artículo de las leyes del pensamiento, puesto que en la fenomenología del espíritu se descubrieron  ciertos aspectos que deben mostrarse y que son significativos dentro del sistema hegeliano. Es bien sabido que para Hegel la formalidad lógica pertenece a un instante  de la lógica, es decir,  no se reduce a las leyes formales del pensamiento, ya que se está en un constante devenir lo que hace imposible que se mantenga un estado fijo, por este motivo  Hegel va a tratar de superar este tipo de lógica.

La lógica en su formalidad comprende  relaciones  puramente  ideales y estructuradas que pueden  llevar a  un razonamiento correcto. A la lógica le interesa exclusivamente la validez, o sea su estructura formal que está hecha por una ordenación que se encuentra  vacía de contenido, por eso Hegel nos dice que: “Las leyes se hallan fuera de la realidad. No tienen realidad alguna, lo que significa, en general, sencillamente que carecen de verdad. No deben ser, ciertamente, la verdad entera, pero si, por lo menos, la verdad formal.” (Hegel, 1996, pág. 180). De ahí que no tengan nada que ver con los   aspectos psicológicos, puesto que se refieren a lo que “es” y es así que dentro de su verdad pueden ser consideradas conocimiento objetivo por eso  Hegel  dice: “En cuanto son leyes del pensamiento puro y éste lo universal en sí y, por tanto,  un saber que lleva en sí de un modo inmediato el ser.” (Hegel, 1996, pág. 180).

Por ello, son leyes absolutas y esenciales que nada tienen que ver con  las cosas sensibles, pero según Hegel estas relaciones provienen de un ser fijo que  está concretamente quieto, por eso ve una gran dificultad en este aspecto, ya que este ser fijo puede  desaparecer por medio de las contradicciones: “Lo que se  enuncia como ley fija y permanente en sí sólo puede ser un momento de  la unidad que se refleja en sí misma.” (Hegel, 1996, pág. 181).

Como expresamos al principio,  para Hegel este aspecto formal que conserva la lógica solamente pertenece a un aspecto más que tiene la lógica en sí misma, es decir no es la última verdad, sino más bien en tanto verdad formal. Por tanto Hegel dice que estas leyes no deben  ser apreciadas como leyes del saber, por el contrario,  deben ser consideradas   como un movimiento pensante.

Hegel de todos modos piensa que con esta acepción es suficiente para poner en duda la verdad de las leyes del pensamiento, dado que dichas leyes  tienden “A  desaparecer  y cuya verdad es solamente la totalidad del movimiento pensante, el saber mismo.” (Hegel, 1996, pág. 181).

Sebastián Pavón Patiño


Hegel, G. (1996). Fenomenología del espírituir?source=bk&t=lasnuevemus00 20&bm id=default&l=ktl&linkId=3688637ba7b1c118807073b56b03a69c& cb=1569110541431 . Mexico D.F: Fondo de cultura económica .


La conciencia fenoménica

Olmer Ricardo Cordero Morales

Olmer Ricardo Cordero Morales

Pertenezco a la Generación Perdida que creció en medio de la guerra contra el narcotráfico en las décadas de los años 80's y 90's.

Me considero un "medellinologo", soy un investigador urbano que se ha dejado atrapar por una ciudad tan compleja, a la cual todos sus poetas y escritores mayores le han cantado con una profunda mezcla de amor y odio.

Desde muy temprana edad me entregué a la literatura que es mi pasión. A los quince años asistí al Taller de Escritores dirigido por Manuel Mejía Vallejo en la Biblioteca Pública Piloto de Medellín. A los 18 años ingresé a la Facultad de Economía de la Universidad Nacional de Colombia, allí empecé a participar en la actividad cultural y política de la ciudad, fundé junto con otros jóvenes ingenuos y soñadores grupos de poesía y teatro, también realicé documentales.

Soy egresado en Letras: Filología Hispánica, Universidad de Antioquia.

En 2015 gané el premio de Crónica: Belén sí tiene quien le escriba, con la obra “La calle, la esquina, el barrio”. Soy docente, periodista y corrector de texto y estilo. En 2018, publiqué la novela, La flor de los 80’s. En 2022, ocupé el segundo puesto en el IV premio de Relato Breve convocado por Las nueve musas, revista digital de España.