Las nueve musas
Gabriela MIstral

El primer Premio Nobel en latinoamérica

Promocionamos tu libro

En abril pasado se cumplieron setenta y siete años de que la Academia Sueca consignara el Premio Nobel de Literatura a la escritora chilena Gabriela Mistral.

Ella adquiriría así dos metas importantes: Ser la primera persona latinoamericana en ganar este tan deseado y tan importante concurso y, al mismo tiempo, la única mujer del continente nuestro  en adquirirlo. Hoy día, sus coterráneos intelectuales celebramos orgullosamente tal acontecimiento.

Precisamente, en estos momentos en que el mundo está clamando por una cultura integral y por el realzamiento del papel de la mujer en la historia de los pueblos,  se hacen necesarias muchas actividades referidas a la valorización y/o revalorización del papel femenino, especialmente dentro del mundo de las letras.

Ante tal situación, frente al tema que nos ocupa, podríamos hacer conocer aún más la vida y la obra de tan importante escritora, así como también su especificidad en Latinoamérica y la temática abordada dentro de su creación literaria.

Con relación al primer planteamiento,  vale decir la vida  y la obra general de la autora, señalaremos la importancia de ser una persona que no solamente se forjó a sí misma, sino que también fue piedra angular  en la manutención de su familia.

Dice la conseja que su padre abandonó el hogar, cuando ella solo contaba tres años. Este hecho la marcó para toda la vida e hizo nacer en ella la más ferviente solidaridad hacia la madre. Literariamente estos rasgos autobiográficos aparecen en su obra Tala. Es conocido también el hecho de que desde la adolescencia sostenía financieramente el hogar materno, con el producto de su trabajo como maestra ayudante, dado a que su edad no le permitía tener cargo propio. Igualmente, se destaca como defensora de los derechos de la mujer y por su teorización sobre la enseñanza y sobre la educación en general.

En lo que concierne al segundo planteamiento, es decir la temática abordada dentro de su creación poética, vale señalar, en primer lugar, la temática de la muerte. Este argumento aparece, por primera vez, en su obra Sonetos de la muerte y, posteriormente, en Desolación.

El suicidio de su novio Romelio Ureta la desconcertó y como producto de tal situación se dedicó a crear poemas con tal tema, lo cual constituyó una parte de la obra que la haría consagrar después.

Son conocidísimas otras manifestaciones autobiográficas en imágenes como: “… la tierra que no tiene primavera”, que, en lo objetivo, se refería la Patagonia chilena, en donde se desempeñó como maestra. Ahora bien, en lo subjetivo, era una descripción de su ser interior. Sin embargo, al mismo tiempo que desarrollaba temática de signo destructivo, aparecerían también los temas que le prodigaban su entorno y su profesión. Ejemplifican esta aseveración sus libros Ternura, Lecturas para mujeres y Cantando a Chile. Todo esto ha hecho, con el tiempo, que su nombre sea uno de los hitos del mundo latinoamericano, con desgracias y sus esperanzas.

Según nuestra opinión, tanto el conocimiento de la existencia como de la obra de esta importante escritora son dignos de relevancia. Su devenir cuasi desventurado obtiene la redención con la importancia que reúne en su vida diplomática y en su labor de investigación. La enseñanza y su teorización la hacen meritoria en otros ámbitos geográficos y portan nombradía a su país natal. En lo que es atinente a su obra literaria, ello supera lo anterior.

Su temática se fue enriqueciendo constantemente e hizo que obtuviera los triunfos antes referidos. En conclusión, reiteramos que para la intelectualidad en general, el conocimiento profundo de esta autora es necesario.

Ahora, para la del mundo latinoamericano es imprescindible. Así, rendiríamos un merecido homenaje a Lucila de María del Perpetuo Socorro Godoy Alcayaga, verdadero nombre de Gabriela Mistral.

Luis Álvarez

Última actualización de los productos de Amazon el 2026-07-18 / Los precios y la disponibilidad pueden ser distintos a los publicados.

Olmer Ricardo Cordero Morales

Olmer Ricardo Cordero Morales

Pertenezco a la Generación Perdida que creció en medio de la guerra contra el narcotráfico en las décadas de los años 80's y 90's.

Me considero un "medellinologo", soy un investigador urbano que se ha dejado atrapar por una ciudad tan compleja, a la cual todos sus poetas y escritores mayores le han cantado con una profunda mezcla de amor y odio.

Desde muy temprana edad me entregué a la literatura que es mi pasión. A los quince años asistí al Taller de Escritores dirigido por Manuel Mejía Vallejo en la Biblioteca Pública Piloto de Medellín. A los 18 años ingresé a la Facultad de Economía de la Universidad Nacional de Colombia, allí empecé a participar en la actividad cultural y política de la ciudad, fundé junto con otros jóvenes ingenuos y soñadores grupos de poesía y teatro, también realicé documentales.

Soy egresado en Letras: Filología Hispánica, Universidad de Antioquia.

En 2015 gané el premio de Crónica: Belén sí tiene quien le escriba, con la obra “La calle, la esquina, el barrio”. Soy docente, periodista y corrector de texto y estilo. En 2018, publiqué la novela, La flor de los 80’s. En 2022, ocupé el segundo puesto en el IV premio de Relato Breve convocado por Las nueve musas, revista digital de España.

Corrección de textos

Añadir comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

  • Andanzas del Maravilloso Idiota
  • La felicidad de los manglares
  • Camp Red Valley
  • Misión Gliese
  • El consejero de Roma
  • Retazos de poemario Absurdo y feromonas

  • En el Lago Español
  • Retazos de poemario Absurdo y feromonas

  • El último experimento
  • Dadme a vuestros rendidos
  • Cuando crecen las sombras