Por favor, no se lo pierdan. No les va a resultar fácil encontrarlo, pero sin duda pueden seguir la pista del libro a través de la página web de la Hostería del Ángel o de la Fonda Doña Gabina Escolástica, ambas ubicadas en Zapopan, México. Es un método poco habitual de búsqueda para un libro, pero seguramente el más efectivo.

Porque su autor, Ángel Cervantes Fuentes, es restaurador supremo, pero también escribe. Y este libro de cuentos, o quizás más bien de anécdotas, es impagable.
Quien recuerda cuando se acordaban es también más que notable en las artes literarias. Porque sus intensas vivencias, llenas de historia y de emoción no tienen desperdicio. No duden tampoco en visitarlo si andan cerca de Zapopan, porque conocer su gastronomía y conocerlo a él personalmente es también un privilegio inolvidable.
Ángel Cervantes Fuentes nos regala un libro que es un placer para los espíritus sensibles. En estos treinta y dos relatos-cuentos-anécdotas se recrea una vida plena y auténtica de intensa, humilde pero más que feliz infancia de una época irrecobrable, pero aún cercana al lector de hoy de todas partes, que les hará revivir, aprender y disfrutar con creces. Cervantes Fuentes es la vez persona de extrema sensibilidad, buen escritor y experimentador de mundos, y, si bien sus historias remiten sobre todo a su infancia, también nos hace partícipes de sus aventuras de adolescencia en Barcelona, en España o en EUA, así como de sus reencuentros con estos escenarios.
Ángel Cervantes tiene el poder de una escritura madura, llana, directa, potente emocionalmente, un registro que suscita la empatía que intensifica el placer de la lectura al máximo. Sus relatos, plagados de picaresca, son un deleite sin igual.
Sus historias forman parte de su biografía personal, auténticas en el sentido más prístino de la palabra. Sus temáticas: los veranos infantiles, los pequeños hurtos compartidos, las encomiendas, el fútbol, las navidades, las reprimendas, los juguetes artesanos autofabricados, las historias de miedo, las golosinas, la caza de lagartijas, los paseos tras los aguaceros… Todo respira la nostalgia de un Zapopan de los años sesenta del pasado siglo, entonces rural, ahora transformado por el turismo y el asfalto y los nombres rimbombantes de avenidas, pero también de las experiencias de joven adulto en otros lugares del mundo. Su riquísimo léxico, todo su lenguaje en las historias que lo reclaman, pertenece al sociolecto popular. Leerlo supone recuperar tiempos recientemente pasados que cualquier lector de su generación reconoce como propios. Un mundo plagado de sutil humor y elocuente simpatía. Ángel Cervantes Fuentes (Zapopan, Jalisco, México, 1956) es también autor de novelas.
Como les decía, no se lo pierdan.
Ángel Cervantes Fuentes (El Gelos)
¿Te acuerdas cuando nos acordábamos?
Recuerdos mundialmente zapopanos de Zapopan
Impre-jal S.A de C.V, Guadalajara, México, 2023

















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