Las nueve musas
Arte y poesía

Arte y poesía, conmoción en lo abierto

Pasamos frente a los objetos con prisa, tomados por la rutina cotidiana. Reducimos las cosas al rigor del uso y las manipulamos casi sin mirar.

lo abiertoSin embargo un humilde recipiente se puebla de alma, se abre a ese instante en que el artista suspende el tiempo para que podamos evocar lo efímero.

Desde sus distintos lenguajes, las artes plásticas y la escritura poética comparten la experiencia y transmisión de la emoción estética.

Esta donación solo es posible pues el verdadero artista sabe hacer que su experiencia, una impresión individual conmueva lo universal, que un simple objeto arroje una luz nueva. Logra que allí algo nos hable.

Rilke designa como “lo abierto” ese instante  en el cual sin que un límite haga obstáculo, lo seres y las cosas entran al espacio de la percepción pura.  Citamos La Octava Elegía de Duino: «Toda en sus ojos mira la criatura/ lo abierto. Solo nuestros ojos/ están como invertidos y a manera de cepos/ alrededor de su mirada.»

 Siguiendo a Gérard Pommier «Lo abierto remite a esa experiencia de lo infinito en lo finito, es ese momento en el que  a partir de una mirada dirigida a una cosa simple,  todo es aceptado, consentido… Lo abierto aparece cuando tomo una palabra en el hueco de mi mano y cuando  espero.»

Un par de botasCuando el artista capta ese instante,  la mirada poética desoculta la verdad del ser. Así  lo plantea Heidegger  en Nacimiento de la obra de arte.  Desde allí  reflexiona sobre la pintura de Vincent Van Gogh,   Un par de botas, su óleo de  1887. Nos muestra cómo la obra de arte va  mucho más lejos que la mera representación realista de un objeto y devela una verdad. El artista logra plasmar una época, la dimensión social del trabajo del campesino y su lazo con el entorno. La mirada del pintor recupera una presencia humana y revela así el ser-utensilio del utensilio:

   «…en la oscura boca del gastado interior del zapato está grabada la fatiga de los pasos de la faena. En la ruda y robusta pesadez de las botas ha quedado apresada la obstinación del lento avanzar a lo largo de los extendidos y monótonos surcos del campo mientras sopla un viento helado. En el cuero está estampada la humedad y el barro del suelo. En el zapato tiembla la callada llamada de la tierra, regalo del trigo maduro, su enigmática renuncia de sí misma en el yermo barbecho del campo invernal.»

Habitamos lugares que impregnamos con nuestro color y forma sin saberlo. Solo resta que algo nos conmueva para volver a mirar. El registro fotográfico de un rústico botellón, poblado de pequeñas floraciones crea una atmosfera de intimidad, se abre en un momento de vacío para que la imagen espeje nuestra interioridad en la escena.

Llega entonces a nosotros como un eco, la experiencia y donación del verdadero artista.

Victoria Fabre


-Heidegger, Martin: Nacimiento de la obra de arte México, FCE, 1978

Pommier, Gérard: La excepción femenina. Ensayo sobre los impases del goce. Alianza Estudio. Buenos Aires 1986  Montevideo.

-Rilke, Rainer María: Las elegías de Duino. Colección Poesía Mejor. Editorial Centauro.

Olmer Ricardo Cordero Morales

Olmer Ricardo Cordero Morales

Pertenezco a la Generación Perdida que creció en medio de la guerra contra el narcotráfico en las décadas de los años 80's y 90's.

Me considero un "medellinologo", soy un investigador urbano que se ha dejado atrapar por una ciudad tan compleja, a la cual todos sus poetas y escritores mayores le han cantado con una profunda mezcla de amor y odio.

Desde muy temprana edad me entregué a la literatura que es mi pasión. A los quince años asistí al Taller de Escritores dirigido por Manuel Mejía Vallejo en la Biblioteca Pública Piloto de Medellín. A los 18 años ingresé a la Facultad de Economía de la Universidad Nacional de Colombia, allí empecé a participar en la actividad cultural y política de la ciudad, fundé junto con otros jóvenes ingenuos y soñadores grupos de poesía y teatro, también realicé documentales.

Soy egresado en Letras: Filología Hispánica, Universidad de Antioquia.

En 2015 gané el premio de Crónica: Belén sí tiene quien le escriba, con la obra “La calle, la esquina, el barrio”. Soy docente, periodista y corrector de texto y estilo. En 2018, publiqué la novela, La flor de los 80’s. En 2022, ocupé el segundo puesto en el IV premio de Relato Breve convocado por Las nueve musas, revista digital de España.

Añadir comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.