Las nueve musas
Esto no es una pipa

Escribir poesía (Esto no es una pipa)

Promocionamos tu libro

Esto no es una pipa

Ceci n´est pas une pipe (Renè Magritte)

 ¿Qué pretende provocar Renè Magritte con la frase ESTO NO ES UNA PIPA? Primero: negar lo que parece obvio. Segundo: detener nuestro proceso intelectivo para llevarnos por otro camino más exigente. (No se puede cargar esta pipa con tabaco, no se puede fumar con ella, porque no es “la pipa”, sino su representación). La frase ESTO ES UNA PIPA podría servir como pie de una ilustración para aprender idiomas. Con la negación, Magritte le confiere a su imagen un cariz poético.  Nos propone pensarla, sentirla y desentrañarla transcendiendo lo obvio. La imagen representa un objeto, la poesía propone interpretar un mensaje. Nos ofrece claves que deberemos descifrar. Nos prepara para evocar y rastrear en nuestra memoria y/o experiencia en busca de respuestas nuevas. Ahora estamos en disposición de evocar al abuelo, a Popeye, a Toro Sentado, al capitán Ahab; podemos percibir el aroma del tabaco, sentir amor, asco, aventura, fascinación, aversión… Esa interpretación -que es intelectiva, emocional y sensorial al mismo tiempo- sí es una experiencia poética. Podemos decir que la poesía es lo que mejor representa lo no representable. Poque abarca no solo lo que está ante tus ojos, sino también lo que sientes, sueñas, evocas o arrastras como las cerezas que se enredan.  La poesía niega o reafirma lo convencional puesto que mira a través de un filtro emocional, mental, onírico o hiperreal.

El rayo que no cesa (Miguel Hernández)

Por lo tanto, a la pregunta ¿qué es POESÍA? no se puede responder con sentencias categóricas ni predicando verdades bíblicas.  Quizás sólo podamos encender pequeñas luces para alumbrar pequeños cercos. Y acceder al “rayo que no cesa”.

Leer en el aire, mirar lo invisible

Hacer poesía es leer en el aire entre nosotros. (Hacer “kuki yomu” le llaman los japoneses).

En una ocasión, le escuché decir a la poeta Concha García: “poesía es mirar la calle, mirar la vida, mirarte en otros ojos, mirarte por dentro”. Un poema, una obra poética expresan una mirada. La poesía, como acto o experiencia, es mirar y leer lo invisible que hay fuera y dentro, desde dentro.

Poesía eres tú (Gustavo Adolfo Béquer)

Poesía es lo que tú miras proyectándote. Es tu mirada única -aunque no intransferible- que se cuela, interpreta, ilumina rincones. Una mirada divergente, poderosa, intimista, valiente y atenta. La mirada poética recrea e interioriza el mundo y te empodera para exteriorizar tu mundo interior. Siempre crea un flujo luminoso, un vínculo que adelgaza la piel. Ya lo dijo Gustavo Adolfo Béquer en el siglo diecinueve: “poesía eres tú”.  Y es que la poesía es la materia prima del pensamiento y de la emoción.

No debemos confundir el concepto de “poesía” con el de “poema”. Una libreta, una nota, un momento contemplativo, un libro, una película, una danza, un cuadro, un edificio… pueden contener esa luz que alumbra más allá de lo evidente y generar así la experiencia poética. Es decir, la mirada intelectiva que emociona y personaliza.

La poesía no es viral porque es el antivirus (ÁM)

Entonces, ¿qué no es poesía? En literatura, hay más gente ocupada en discutir qué no es poesía que gente ocupada en definirla. Entre quienes frecuentan la poesía escrita hay bandas enfrentadas como los Jets contra los Sharks. Están, por un lado, los que se quejan de los poetas intelectualistas, formalistas, clasicistas. ¿Eso es poesía?, dicen. ¿Ese galimatías engorroso? ¿Ese corsé de formas, reglas y leyes detestables y manidas? Y están, por otro lado, quienes consideran que la poesía es una inspiración divina o una ciencia exacta. Estos no toleran a poetas intrusos, iletrados, legos. ¿Eso es poesía?, dicen. ¿Esa aberración carente de ritmo, fondo y vuelo?

Los exaltados niegan al otro el permiso a expresarse poéticamente. Pero entonces, ¿quién tiene el permiso de escribir poesía? ¿Engolados o profanos? ¿Frescos o sofisticados? ¿Y si el criterio de calidad no fuera la medida de la expresión poética?  ¿Alguien tiene la autoridad para juzgar lo excelente? ¿Existe un lábel poético? Los tiempos cambian y, con ellos, varían los cánones que se impone en las artes e incluso las leyes que rigen la percepción. Por ejemplo, según las teorías gestálticas, la ley de pregnancia, que se tiene muy en cuenta en la poética de la publicidad, podría servir de escudo para quienes defienden una poesía ajustada a una legislación, y las leyes de contraste o inclusividad, darían apoyo al bando contrario.

Lo más probable es que ninguna de las dos sectas esté en posesión de la medida. Aunque ambas tengan derecho a expresarse argumental y poéticamente. Pero tenemos que hacer los deberes. La cultura no es la clave, ni tampoco la contracultura. La clave es ir más allá. Hay otros criterios, como por ejemplo la audacia, la exploración, lo genuino. Sin búsqueda, ni extrañamiento, ni riesgo, ni experimentación, ni dudas, ni hallazgos no nace la poesía.

Por último, pero no menos importante, está la prueba del algodón: el lector, el espectador. Un poeta siempre encontrará a un buen interpretador al otro lado. Alguien que reproduzca a su modo la música compuesta. Y no vale con un séquito de aduladores palmeros. El aplauso no sobra, pero no es la garantía. La garantía es ser capaz de transmitir y provocar en otra persona tu mirada poética. Porque la poesía no es viral, es el antivirus.

Algunas opiniones integradoras

A mí también me desagrada (la poesía).
Al leerla, sin embargo, con el más completo
desdén hacia ella,
uno descubre que, a fin de cuentas, en ella hay
un espacio para lo genuino.   (Marianne Moore)

A veces pienso que “a mí también me desagrada”, pero, sin embargo, le dedico mi vida. ¿Por qué? Porque busco lo “genuino” que hay en mí, mi verdad más profunda, algo que intuyo e intento atrapar.

La poesía y el cine son dos disciplinas que van de la mano. Ambas requieren de dos condiciones: la precisión y el abandono: Se necesita precisión para expresar de una forma disciplinada. Pero también abandono, para hacer algo que no esperabas hacer.” (Vigo Mortesen).  La precisión representaría la técnica y el abandono, la improvisación.

El caudal poético

El escritor Cartarescu, el pintor Chagal, la premio Nobel Herta Müller, o el vienés Ernst Jandl coinciden en que la poesía mueve el mundo, es el crisol de todas las artes y nos honra como especie. Entonces, la poesía es algo que no se ve, pero se escribe, se pinta, se canta, se baila. Consta de pequeñas verdades complejas que guardan un sentido profundo, enigmático y buscan una estética expresiva genuina. Puede estar presente en cualquier tipo de expresión que contenga esa mirada que nos sorprende, nos conmueve, nos atrapa, nos zurra, nos escarmienta, nos hace temblar. La energía poética. El caudal.

 (Fragmento de la conferencia ofrecida en Casa de Cultura Ignacio Aldekoa, Vitoria-Gasteiz – 21 de febrero de 2022)

Ángela Mallén

Ángela Mallén

ÁNGELA MALLÉN (Alcolea del Río, Sevilla). Poeta, narradora y aforista. Actualmente reside en Vitoria.

Licenciada en Psicología Clínica por la Universidad de Valencia. Con estudios de Filología y Pedagogía. Ha trabajado como funcionaria, profesora de alemán y traductora.

Ganadora del Premio Internacional de poesía “Juan Bernier” del Ateneo de Córdoba con el poemario En el parque de las jacarandas (2017). Ganadora del II Premio “Leonor de Córdoba” con el poemario Courier -Los trenes del Sur- (2003). Finalista en el Premio Internacional “Poesía Amorosa” del Círculo Bellas Artes Palma de Mallorca con Ángel o Diávolo (2007) y en el XXXV Concurso Internacional de Cuentos “Hucha de Oro” con Los leucocitos de Aurora y Rosalino (Madrid, 2008).

Otras publicaciones en poesía: Palabra de elefante (2007). La noche en una flor de baobab (2009). Cielo Lento (2011). Novela: Los caminos a Karyukai (2005). Narrativa breve: Bolas de Papel de Plata (2014), Entretanto, en algún lugar (2020). Aforismo: Microorganismos (2022).

Como coordinadora del taller de Escritura Creativa de ASAFES dirigió el Proyecto Vectores y la publicación de la antología Como crecen los lirios en el agua (2017).

Ha colaborado en numerosas revistas literarias nacionales e internacionales y ha participado en más de una quincena de antologías, como, por ejemplo, La escritura plural -Antología actual de Poesía Española-(Ars Poetica (Oviedo 2019). Ha sido invitada a numerosos festivales, eventos y ciclos poéticos (Cosmopoética, Poetas en Mayo, Cita con la Poesía…). Ha dirigido el Club de Poesía Vital-Obra Social de Fundación-Vital-Fundazioa y el taller de Escritura Creativa de ASAFES. Ha impartido cursos de poética en la UPV/EHU (Universidad del País Vasco).

Reseñas literarias

Añadir comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

  • La última lección de Manuel Azaña
  • El último experimento
  • palabras
  • ayer-soñe-coverv1-1epub
  • La ópera de México
  • En el Lago Español
  • Bullying Escolar al Descubierto
  • Espacio disponible para tus productos o servicios
  • Dadme a vuestros rendidos
  • Espacio disponible para tus productos o servicios