Las nueve musas
Derechos universales

Control militar de los derechos humanos

No acepto las cosas que no puedo cambiar; estoy cambiando las cosas que no puedo aceptar

 Todo individuo, por el mero hecho de haber nacido, debe disfrutar de los 30 derechos universales, indivisibles e interdependientes, y de las libertades fundamentales que fija la Declaración Universal DUDH, proclamada en el año 1948 por la Asamblea General de las Naciones Unidas en París, después de la Segunda Guerra Mundial.

derechos universalesVeamos aquí unas “fotos” –unos instantes obscuros- de un rincón de la Unión Europea, que se considera la cuna de la democracia, pero que en su territorio se viola el más fundamental de los derechos humanos.

 Así podremos todos -hombres, mujeres y menores de edad de todo el mundo- con independencia de cuáles sean nuestras circunstancias- tener una vida digna, sin distinción alguna, como de raza, identidad de género u orientación sexual, nacionalidad, origen social e idioma, edad, situación económica o cultural, religión y opinión política u otro tipo de conciencia y cualquier otra situación. Respetar la vida, la paz, la libertad y la justicia, son derechos y obligaciones inherentes que ni siquiera los gobiernos tienen autoridad legal para negarnos.

¡Es sorprendentemente inesperado escuchar que Grecia –la cuna de la democracia– figura en la lista amarilla de Amnistía Internacional, entre los países que presentan problemas sociales de esa índole!

derechos humanosLos numerosos casos de objetores que han sido arrastrados hasta hoy en día a los tribunales militares (y también de los que siguen), son un buen ejemplo de reminiscencias de tiempos oscuros en el marco jurídico griego. En un momento en que la cuestión de la objeción de conciencia ha sido resuelta tanto por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, como por las leyes de casi todos los países europeos, Grecia insiste en:

  1. Criminalizar y sancionar la opción e invocación del respeto al honor y a la conciencia de sus ciudadanos.
  2. Juzgar a varios ciudadanos en tribunales militares, como durante el período de la junta militar y la guerra civil.
  3. Promover la venganza como principal medio para enfrentar a los ciudadanos que invocan su dignidad, honor y conciencia ante el ejército.
  4. Juzgar y condenar reiteradamente a los 000 (¡treinta y cinco mil!) objetores de conciencia por el mismo “delito”, violando todos los conceptos de la ley.
  5. Despreciar e invalidar sistemáticamente todas las decisiones y recomendaciones del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, de la ONU, del Parlamento Europeo y de las instituciones y los órganos de derechos humanos.
  6. Establecer un servicio social sustitutorio, con el único motivo de sancionar a quienes lo eligen.
  7. Prohíbir el servicio sustitutorio donde las necesidades sociales son más urgentes, excluyendo de su implementación las prefecturas del Ática, Tesalónica (Macedonia) y de otras seis ciudades importantes.
  8. Establecer comités de control de la conciencia (!) como medio de presionar a los jóvenes que optan por cumplir con el servicio sustitutorio.
  9. Mantener un sistema de servicio militar obligatorio en total desobediencia a las necesidades de la sociedad, con convocatorias obligatorias hasta los 45 años de edad.
  10. Empobrecer financieramente a los jóvenes por su decisión de seguir su conciencia, al enviarlos repetidamente a los tribunales militares, cuyos gastos están obligados a pagar.
  11. Imponer una multa de 6.000 euros después de cada negación a la llamada de reclutamiento, con el fin de chantajear económicamente y humillar la diferenciación política y la de conciencia.

Estos casos muestran claramente la inconsistencia de la percepción política atrasada en Grecia, en plena oposición con la sociedad. También demuestran plenamente el total desprecio a las instituciones y a los procedimientos, tanto de parte del “gremio” militar (como era de esperar), como de parte del Estado griego.

Control militar De los 27 miembros de la Unión Europea, solamente 6 Estados insisten manteniendo todavía el servicio militar obligatorio: Grecia, Chipre, Estonia, Finlandia, Austria y Dinamarca. Grecia siempre ha sido el país más… famoso de la Unión por graves violaciones a los derechos de los objetores de conciencia. Los países fronterizos, Albania, Macedonia del Norte y Bulgaria (a pesar de sus ritmos más lentos de desarrollo y pese a las minorías que en cualquier momento podrían provocar conflictos en el interior), ya han abolido el servicio militar obligatorio. En Turquía, existe mucha presión de parte de los objetores de conciencia para el reconocimiento legal de sus derechos.

Grecia mantiene obligatorio el servicio militar, con el principal pretexto del “peligro desde el este” –es decir, Turquía-, con la que, sin embargo, participan en la misma alianza, siendo ambos miembros de la OTAN. La mayoría de los países de la OTAN tienen ejércitos profesionales, por supuesto, pero en Grecia parece que… necesitamos un “ejército nacional” que pueda “animar” y… “alimentar” con la presencia financiera de los soldados las diversas ciudades provinciales, donde hay campamentos militares, “domar” el alto desempleo (¡las… felicitaciones del pueblo griego por esta “sabia” solución a la mayor preocupación del país!) y -al mismo tiempo- llevar a cabo varias “tareas sucias” dentro y fuera de las fronteras, como la de controlar la entrada de inmigrantes o la de participar en diversas “obligaciones” de los aliados. Pero la razón más importante por la cual la Grecia “democrática” condena a sus ciudadanos a “pena de servicio militar” –que por extensión se puede convertir en “pena de muerte” (en el caso de un “incidente caliente”, una guerra o un accidente con las municiones en manos de jóvenes de 18 años de edad y sin experiencia) es otra: la industria de armas. Son muchos los billones de euros o dólares que se juegan sobre las mesas de los ministerios de defensa o “debajo de ellas”. Por esas ganacias, por ese dinero sucio –que termina en bolsillos militares o políticos-, la industria de armas, por medio de los gobiernos, trata de convencer a los pueblos que sus vecinos son sus enemigos. Con la ayuda del comportamiento totalitario de los oficiales militares, tratan de modificar el cerebro humano, creando una conciencia falsa de patriotas o patrioteros… Unos patrioteros que diseminan su odio para apoyar las traiciones de los políticos, a favor de su codicia por enriquecerse. A pesar de eso, los padres, en plena conciencia y completa plenitud, mandan a sus hijos al ejército, para enorgullecerse al verlos con el uniforme miltar disfrazados de “hombres” y con la mano alzada, jurando fé a la patria y a la religión… Y los jóvenes –sin la menor idea de revolucionar– aceptan dócilmente ir a los campamentos, considerándolo como una “experiencia positiva que te enseña la vida”… Al terminar el servicio, dicen que mejor no hubieran ido a perder su tiempo en el ejército, pero ninguno de ellos se pone a pensar en maneras para librar nuestra sociedad de ese cáncer

Con motivo del Día Internacional de la Conciencia del año 2015, Amnistía Internacional pidió la armonización inmediata de la legislación griega con el derecho internacional y con las normas internacionales de los derechos humanos y reitera sus recomendaciones a las autoridades griegas, sobre cuestiones importantes y duraderas de los derechos de los objetores de conciencia en Grecia.

Pese a algunas reformas jurídicas positivas acerca de los objetores de conciencia –es decir los hombres entre 18 y 45 años de edad que se niegan a prestar servicio militar-, siguien violándose gravemente sus derechos, con procesamientos ante tribunales militares, multas de 6000 euros (en este período de la insoportable crisis mundial), penas de prisión y otros castigos reiterados. Y este no es un tema local, limitado en la pequeña sociedad cerrada de Grecia, ni ajeno a los hispanohablantes, sino un asunto de proyección internacional y de interés jurídico y social, relativo a los derechos humanos, en el seno de la Unión Europea –que supuestamente constituye el núcleo del mundo occidental y civilizado

libertades fundamentales “Y lo volvemos a decir en voz alta”, pone uno de los objetores de conciencia en su declaración escrita ante el tribunal militar en la década de 2010-2020: “no tenemos ni un minuto, ni un segundo para dar a la guerra; no le dedicaremos nuestras vidas. La paz, que ustedes supuestamente asegurarán por medio de… una guerra contra ISIS, que de hecho es el resultado de la propia ayuda de los militares, quienes en este momento me están juzgando por mi opción de conciencia, no traerá más que masacres en la región.”

Varios jóvenes griegos –que podrían ser unas personas de cualquier rincón del globo terrestre- se atreven cada año a publicar sus declaraciones de objetor de conciencia, negándose a entrar en el campamento militar y a presentarse ante el comité que les dará exención por… razones psiquiátricas… Fragmentos de esos “manifiestos” contra la opresión de la vida, la paz, la libertad y la justicia, veremos a continuación, relacionados con algunos de los 30 derechos universales, indivisibles e interdependientes, y de las libertades fundamentales que fija la DUDH.

No se puede decir que solamente el hecho de haber entrado en el 21er milenio basta para considerarnos ya desarrollados, mientras que la acción política y las leyes en un país europeo –como Grecia– y por lo general en todos los países del mundo, no se ajustan a esos 30 artículos de dicha declaración de los derechos humanos, que tendrían que constituir el marco de referencia y las condiciones indispensables para una vida con dignidad.  A pesar de que la comunidad internacional tiene que garantizar el ejercicio de estos derechos, se observa una negligencia de parte de la Unión Europea a este respecto.

Las 30 libertades que figuran en la DUDH incluyen derechos civiles y políticos, como el de no ser sometido a tortura, la libertad de expresión, el derecho a la educación y el de buscar asilo y llevar una la vida privada. También incluyen derechos sociales, culturales y económicos, como los de la salud, la seguridad social y la vivienda adecuada.

Entre dichos derechos, el más fundamental es el de la vida: todo ser humano tiene derecho a vivir libre y con seguridad. Nadie, ni el Estado, ni una empresa, ni un grupo o una persona tiene derecho a privar de vida a otra persona. Nacemos libres e iguales en dignidad y derechos.

El derecho a la libertad de pensamiento, conciencia y religión, opinión y expresión tendría que ser válido para toda la humanidad. Amnistía Internacional defiende a las víctimas de la violencia a manos de los ejércitos y de otros grupos armados. A pesar de eso, en Grecia hay gente joven que va a la cárcel, simplemente por negarse a prestar servicio militar. El ser humano no construye suficientes puentes, sino demasiados muros…

La pertinencia de la Declaración Universal de Derechos Humanos es mundial y se aplica a todas las personas, en todos los países del globo terrestre. Desafortunadamente, no es legalmente vinculante (¿quién sabe porqué?), pero la protección de los derechos y libertades contenidos en ella está incorporada en numerosas constituciones y marcos jurídicos nacionales. ¡Ya es tiempo, pues, para que se aplique en Grecia, también!…

Los derechos humanos de la DUDH son interdependientes e indivisibles; de ahí que nadie puede decidir que unos de sus 30 artículos son más importantes que otros. Arrebatar una libertad tiene un impacto negativo en todos los demás derechos.

En junio de 2019, tras las recomendaciones de las instituciones y los órganos internacionales de derechos humanos, el gobierno griego había reducido la duración del servicio sustitutorio para los objetores de conciencia de 15 a 12 meses. El servicio militar duraba, entonces, 9 meses en el ejército de tierra. Además, el gobierno de Grecia igualó la duración del servicio sustitutorio con la del servicio militar reducido. Sin embargo, después de las elecciones de octubre del mismo año, el nuevo gobierno reinstauró la duración punitiva y discriminatoria más larga que tenía anteriormente el servicio sustitutorio.

En su preámbulo, la Declaración Universal de Derechos Humanos refiere:

(Texto original):

            “Considerando que la libertad, la justicia y la paz en el mundo tienen por base el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana […]

            En pleno siglo XXI y apenas hace dos años, es decir en 2018, un joven científico de la provincia griega, depositó su declaración escrita de objector de conciencia. (Desafortunadamente, se desconoce el resultado de esa petición y el azar funesto que le esperaba…)

            “Declaro públicamente y en plena conciencia mi negación a comparecer ante cualquier ejército y a prestar servicio armado o desarmado, ya que esto iría en contra de mis creencias filosóficas y políticas y mis valores morales. No reconozco la legitimidad de ningún ejército; por el contrario, denuncio su existencia como máquina de matar, dispuesta a cometer crímenes en detrimento de la humanidad, con el único propósito de imponer el poder de un pequeño grupo de personas con ideales totalitarios.”

Esas reacciones individuales, junto con algunos movimientos masivos, han hecho que la comunidad internacional presione a los gobiernos para que modernicen la legislación, conforme a los derechos humanos ya reconocidos a nivel mundial:

La Comisión y el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, en el contexto del Examen Periódico Universal de Grecia, el Relator Especial de la ONU sobre la Libertad de Religión o Creencias, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, la Comisión de Europa para los Derechos Sociales del Consejo Europeo, y también el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, han condenado a Grecia. (Véase el importantísimo documento del siguiente enlace):

Solo en los últimos tres años (2016-2019), es decir, durante el mandato del actual gobierno, los objetores de conciencia en Grecia han sufrido graves violaciones de sus derechos humanos, como denuncian los organismos internacionales durante décadas.

Para restaurar los derechos de los objetores de conciencia, armonizar el derecho griego con el derecho internacional y con las normas internacionales, y también para poder ofrecer a la sociedad, los objetores de conciencia exigen la anulación de todas las penas de prisión y todas las multas impuestas hasta ahora a los objetores de conciencia (incluidos los objetores totales) en violación del derecho internacional, la devolución del dinero y la compensación necesaria.

ObjetorSigamos, a continuación, observando ese proceso sumamente importante para la Humanidad, estudiando lo que fija la DUDH, investigando los casos de violación de los derechos humanos de la juventud (objetores de conciencia) en Grecia, y viendo las reacciones de la comunidad internacional, a fin de lograr disfrutar de unas condiciones dignas de vida civil.

DUDH:

            “Considerando que el desconocimiento y el menosprecio de los derechos humanos han originado actos de barbarie ultrajantes para la conciencia de la humanidad, y que se ha proclamado, como la aspiración más elevada del hombre, el advenimiento de un mundo en que los seres humanos, liberados del temor y de la miseria, disfruten de la libertad de palabra y de la libertad de creencias […]

Es excelente el siguiente fragmento de la declaración ante el tribunal militar de Grecia, escrito recientemente por un

OBJETOR DE CONCIENCIA:

“Siempre en la historia, circunstancias similares a las de hoy han llevado al miedo y a la introversión, y han encaminado a los pueblos a la miseria y la guerra. Pero la guerra y cualquier ejercicio de violencia física y psicológica son completamente contrarios a mis creencias, mi carácter y mi actitud ante la vida. No quiero aprender a usar técnicas y medios que puedan privar la vida de mi prójimo, una persona de mi propia especie, un ser humano que tiene las mismas ansiedades, los mismos dolores y los mismos miedos que tengo yo, y se regocija con las mismas experiencias que ofrece la vida al hombre. Solo la ignorancia y la codicia de las personas los vuelven tan ciegos que no se dan cuenta de las similitudes que tienen. Nuestra tierra, nuestro hogar es para todas las personas; no tiene fronteras ni restricciones.

El aire y el agua circulan libremente por la superficie de la tierra, y se ofrecen a todas las especies de vida. Solo el hombre cree que algo le pertenece y él  lucha durante toda su vida por conseguirlo, aunque tenga que batallar contra otras personas, sin pensar que es solamente un visitante. Solo él es tan miope, que ve la diferenciación racista y la separación de rangos entre las personas, en la vida -en general- y en la naturaleza. Pero cuando la Tierra fue fotografiada por primera vez en 1969 por la misión Apolo desde el espacio, como una esfera azul-verdosa en la inmensidad de la Creación, entonces el hombre se dio cuenta por primera vez de su tamaño en una verdadera escala espacial y temporal. La misma imagen que tengo acerca de la tierra, de nuestro hogar, me entristece por los comportamientos entre los seres humanos. No creo que las diferencias entre naciones, colores, idiomas y culturas deban hacer que las personas se vuelvan unas contra otras, pero sí creo en la diversidad que, como paleta de la creación, lleva a la raza humana hacia la vida, hacia la cultura y hacia el conocimiento, y que de ninguna manera actúa como una fuente de destrucción y calamidad, tanto para los humanos como para la Naturaleza.

No quiero echar a perder mi tiempo, mis fuerzas y ​​mi espíritu al servicio del ejército -esta institución que quiere mostrarme la desigualdad entre las personas y la imposición a través de la violencia contra ellas. El ejército, como institución global, crea estas diferencias en todas las naciones y entre sus pueblos, en un momento en que el cultivo de tales conciencias está dirigido únicamente a los intereses de unos pocos y a su sed de poder y de riqueza. No voy a prestar servicio a una institución como el ejército. Dedico mis fuerzas al entendimiento entre las personas y quiero ser parte del nuevo capítulo de la Historia de la Humanidad, un capítulo que se referirá a la creación y no a la destrucción, al compañerismo y no al separatismo. Este es el momento oportuno para que el alma humana se ilumine con la luz del conocimiento que vencerá la oscuridad de la ignorancia y del miedo, y le dará al espíritu la oportunidad de emerger y encontrarse con el de otras personas.

No puedo imaginar mi participación en ninguna guerra, en ningún juego de terrorismo estatal.”

armasDUDH:

            “Considerando esencial que los derechos humanos sean protegidos por un régimen de Derecho, a fin de que el hombre no se vea compelido al supremo recurso de la rebelión contra la tiranía y la opresión.

            Considerando también esencial promover el desarrollo de relaciones amistosas entre las naciones […]

En mi cualidad de columnista del presente artículo para la revista Las nueve musas yo, Ilías Tampourakis, profesor, escritor, intérprete en el Cuerpo Diplomático y guía acompañante de turismo

OBJETOR TOTAL

Desde mi juventud hasta hoy en día que ya tengo 54 años de edad-, añado aquí un elemento que me atreví a exponer ante el comité de control de objetores totales de conciencia, el cual –por cierto- oscila únicamente entre dos opciones: la de la pena de prisión y la del diagnóstico (forzado) de síndromes psiquiátricos (falsos)… Pues, yo escogí la segunda, y hoy, más de 25 años después de haberme librado de la obligación inhumana de prestar servicio militar, y tras 10 años negros de luchar por mis evidentes derechos humanos, (años que se han petrificado en las profundidades de mi alma), estoy bien activo en el mundo profesional de la educación universitaria, las ediciones, los viajes al extranjero y las actividades culturales patrocinadas por la Unesco, he creado una familia y enseño a mi hija (que está estudiando filología hispánica) cómo reivindicar sus derechos humanos. Y el… “papel de locura” que me otorgó el… respetado y totalitario tribunal militar, es una falsedad más, una hipocresía, una venganza de parte del Estado griego, de este país que tanto me ha hecho odiarlo. El elemento que voy a añadir a continuación, es el del sacrificio de vidas inocentes a la suciedad de los políticos de todo el mundo y de todas las épocas históricas. Se trata de una de mis memorias infantiles, que ahora, que ya estoy en mi madurez (y debería estar descansando y disfrutando de las obras que he logrado en mi vida), sale como un dragón, quemándome con su aliento ardiente en mis momentos de pensamientos retrospectivos.



En 1974, (cuando yo tenía 9 años tiernos de edad), Chipre fue ocupado por los turcos; ese acontecimiento se considera hoy una traición nacional de parte de Grecia: El Secretario de Estado de EE.UU. Kissinger odiaba a Makarios –el Arzobispo y Presidente de la República de Chipre- porque en medio del período de la “guerra fría” tenía la mirada puesta en la Unión Soviética; el bravucón americano temía que el santurrón chipriota entregara a los comunistas el “portaaviones invencible” del Mediterráneo del este –como él llamaba a la isla de Chipre. Kissinger dio sus bendiciones al apóstata Mitsotakisel padre del actual Presidente conservador de la República Helénica– para derrocar al gobierno del socialista G. Papandréu -el más popular del período de posguerra-, porque el segundo tenía unas tendencias de izquierdas bastante fuertes para los gustos del primero. La situación se hizo caótica y, Kissinger dio de nuevo sus bendiciones –esta vez a la traidora junta de los coroneles de Grecia-, para que ellos impusieran el “orden”… Hubo un golpe de Estado dentro de la propia junta militar con la caída del dictador Papadópulos y la subida del torturador Ioannidis al régimen totalitario. Este, a instancias del Presidente americano, derroca al Presidente chipriota, apodado “Papa comunista” o “Fidel Castro del Mediterráneo”, y coloca en su lugar al extremo nacionalista N. Sampsón, quien durante años aplicaba una “limpieza étnica” en contra de los turcochipriotas; de inmediato, comienza el proceso de la anexión de Chipre por parte de Grecia, tras haber retirado las tropas del ejército griego que defendían la isla. El ejército restante tenía una tarea más importante que la de defender la República de Chipre, y esa era la de imponer la junta militar. Turquía preparaba la invasión desde el año 1965 y el Presidente Ecevit encontró, entonces, la horrible oportunidad de su trayectoria histórica para ocupar el 40% del territorio chipriota, que le consentía Kissinger. Más de 4.500 vidas de chipriotas, griegos y turcos fueron sacrificadas para complacer las ganas anormales de los dos ejércitos. Y “sacrificados” no son solamente los muertos. El método de la violación sexual de las mujeres chipriotas por los soldados turcos fue implementado a fin de llevar a cabo una “limpieza étnica” de parte de Turquía. Fueron tantas las violaciones, que la Iglesia Ortodoxa, a pesar de ser extremamente conservadora, había permitido en aquella época los abortos… Pero, no olvidemos que esa Iglesia Ortodoxa bendice a los soldados armados… Varios soldados regresaron a Grecia destrozados psicológicamente, por haber presenciado situaciones inhumanas, fuera de cada pensamiento lógico… Esos son los verdaderos diagnósticos psiquiátricos; no los que forzosamente entrega el tribunal militar a los objetores de conciencia… Hoy en día, Chipre está dividido en dos áreas: la República independiente (de cultura helénica), al sur de la isla, y la región norteña, ocupada por los turcos –que no ha sido reconocida por ningún país del mundo. Fue sin razón que se perdieron tantas vidas

Invasión ChipreY me dedico a preguntarme en las noches terroríficas de mis pesadillas infantiles: ¿Vale la pena que un joven deje su casa, su gente y sus estudios universitarios por varios meses, para ir al ejército y obedecer a unos “superiores”-traidores deshinibidos, implacables y sin morales? ¿Es aceptable recibir órdenes para matar a niños indefensos, quemar la fortuna de los inocentes y violar el cuerpo y el alma de cualquier mujer? Pero veo que, desgraciadamente, los griegos consideran el servicio militar como algo natural, imprescindible y lleno de experiencias positivas para sobrevivir… Sigo preguntándome: ¿Es necesario perder uno su equilibrio psicológico al ver escenas de batalla y de otros actos obscenos en contra de la Humanidad, para complacer la agresividad de los políticos y de los militares de mente distorsionada? Pero, desafortunadamente escucho a los griegos defendiendo el servicio militar, y veo a los curas ortodoxos echando agua bendita a las ametralladoras… Pienso: “De los ingresos que ofrece el petróleo y el gas natural del Mediterráneo del este, que reivindica Turquía y Grecia, el 80% va a las multinacionales y el 20% termina en los bolsillos de los gobiernos. Y yo, como ciudadano, ¿qué recibo? ¿Para qué perder mi dignidad y –en fin- mi vida? Es tanta la mentira, tan horrible el descaro del terrorismo estatal por medio del servicio militar, que hasta que toca el asunto de la pandemia del Covid-19: Los gobiernos nos obligan a usar mascarilla hasta por las calles, pero los soldados griegos duermen en grupos de 50 en el mismo cuartel, sin mantener las distancias indicadas por los científicos y sin llevar mascarilla; a pesar de eso, el coronavirus no se ha expandido por el ejército, ni por las familias de los soldados. ¿Nos pueden explicar, ya por fin, qué es lo que pasa? Pues, ¡NO! Yo no quiero asimilarme en un grupo manejado por unos asesinos de la Humanidad… No acepto que me vacunen con substancias secretas; no quiero que me examinen desnudo frente a otros; no me siento bien vestido de uniforme caqui, no creo en el juramento de obediencia a la patria y a la religión, y no pienso darles mi palabra de honor –como supuesta alternativa- para esos fines. No me interesa aprender cómo funcionan las armas y no acepto quedarme lejos de mi hogar y sin trabajo, comiendo lo que a los militares les dé la gana de servirme y usando o limpiando aseos increíblemente sucios. Nunca cantaré sus estúpidos versos patriotas, ni rezaré para que la Virgen María me dé fuerzas a matar, y jamás me presentaré ante los supuestos superiores militares gritando frenéticamente mi rango inferior y recibiendo órdenes en posición de atención. No escucharé a los psiquiatras que tratan de convencer a los jóvenes que… “la paz se logra por medio de las armas”… ¡Jamás! Y hay quien diga –demostrando su indiferencia- que el que no presta servicio militar, es… maricón… Además, la juventud provinciana queda sumisa y por miedo de enfrentarse con los chismes y los comentarios maliciosos de sus míseros pueblitos, prefieren enfrentarse con otros jóvenes –supuestamente enemigos- del país vecino. No hay peor ciego que el que no quiere ver… Nuestras vidas nos pertenecen; no se regalan, ni se venden. Y yo pienso que la revolución es un asunto personal, no colectivo. Los grupos revolucionarios son vulnerables, puesto que los gobiernos los pueden manipular y desintegrar con unos pocos movimientos estratégicos. Y en el peor de los casos, si el “héroe” revolucionario llega a ser vencedor, se convierte inmediatamente en el próximo dictador… Por el otro lado, la revolución individual de las masas populares es difícil de ser manejada por los gobiernos, y por lo tanto, es casi invencible.

DUDH:

            “Considerando que los pueblos de las Naciones Unidas han reafirmado en la Carta su fe en los derechos fundamentales del hombre, en la dignidad y el valor de la persona humana y en la igualdad de derechos de hombres y mujeres, y se han declarado resueltos a promover el progreso social y a elevar el nivel de vida dentro de un concepto más amplio de la libertad;

            considerando que los Estados Miembros se han comprometido a asegurar, en cooperación con la Organización de las Naciones Unidas, el respeto universal y efectivo a los derechos y libertades fundamentales del hombre […]

Leamos un párrafo de la declaración de otro OBJETOR DE CONCIENCIA:

“Habiendo conocido el valor del diálogo como herramienta diplomática para la resolución de disputas, habiendo formado parte de la comunidad científica de la industria tecnológica y habiendo utilizado los logros de la tecnología para comunicarme con la gente, no me puedo imaginar participando en ningún conflicto violento.

Las creencias antes referidas se aplican inviolablemente en mi vida, sin excepciones ni compromisos y conforme mis selecciones diarias y a mi modo de vivir. Mi conciencia no me permite obedecer indiscriminadamente órdenes que potencialmente me mandarían a matar. Tal cosa cambiaría negativamente mi ser. No tengo más remedio que rechazar el servicio militar obligatorio.

Como oferta a la sociedad en su conjunto, ofreceré un servicio público social, en términos justos y no punitivos.”

SoldadoDUDH:

            “Considerando que una concepción común de estos derechos y libertades es de la mayor importancia para el pleno cumplimiento de dicho compromiso;”

 La Asamblea General de la ONU proclama la presente

DECLARACIÓN UNIVERSAL DE DERECHOS HUMANOS (DUDH)

como ideal común por el que todos los pueblos y naciones deben esforzarse, a fin de que tanto los individuos como las instituciones, inspirándose constantemente en ella, promuevan, mediante la enseñanza y la educación, el respeto a estos derechos y libertades, y aseguren, por medidas progresivas de carácter nacional e internacional, su reconocimiento y aplicación universales y efectivos, tanto entre los pueblos de los Estados Miembros como entre los de los territorios colocados bajo su jurisdicción.

A continuación, exponemos algunos de los 30 artículos de dicha declaración, relevantes para la violación del derecho humano a no prestar servicio militar: (Esos párrafos han sido copiados del texto oficial de la ONU, y se intercalan con los fragmentos de las declaraciones de objeción de conciencia de varios jóvenes que han sufrido dicha infracción –entre los cuales el columnista Ilías Tampourakis que escribe el presente artículo.)

Artículo 1.

Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.

Artículo 2.

Toda persona tiene todos los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición. Además, no se hará distinción alguna fundada en la condición política, jurídica o internacional del país o territorio de cuya jurisdicción dependa una persona, tanto si se trata de un país independiente, como de un territorio bajo administración fiduciaria, no autónomo o sometido a cualquier otra limitación de soberanía.

Artículo 3.

Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona.

 Uno de los OBJETORES DE CONCIENCIA puso en su declaración ante el tribunal militar:

“Me niego a ser entrenado en el uso de cualquier arma, a participar en ejercicios de tiro y a vigilar como centinela los almacenes, donde se guarda el material que impone la muerte. La privación de la vida no está en la lista de habilidades que sueño incorporar a mi currículum, y cualquiera que piense que el propósito de la paz justifica la muerte, se engaña. Las armas y el equipo militar no son juguetes; torturan, asesinan, borran ciudades del mapa, cometen genocidios en el altar de la especulación de la industria de armas.

Con esta carta declaro mi negativa a alistarme y servir en el ejército. A continuación explico las razones. La guerra es la peor forma de negación del humanismo. En la guerra, los soldados tienen el “deber” de matar al enemigo antes de que él los mate. Después de la guerra, sus cicatrices permanecen durante años profundamente grabadas en la sociedad y en el alma de la gente. No me puedo imaginar participando en semejante horror.

La causa de las guerras es la codicia. Algunos maniobran detrás y alrededor de los acontecimientos, construyendo carreras y fortunas, mientras que multitudes enteras se pierden en esa “picadora de carne humana”. Ya sea que las víctimas, sean arrastradas de mala gana a su destino o sean fanáticos “idiotas útiles“, todo el fenómeno es reprehensible y debo prevenirlo con mi actitud de vida, y no alimentarlo. De hecho, la guerra entre dos Estados suele ser instigada por otros Estados, en la lógica del “divide y vencerás”. En este caso, es obvio que la mejor forma de servir uno a su patria y a tus compatriotas, es no ofrecer “combustible” al mecanismo de destrucción, es decir, evitar el reclutamiento, y si es necesario, abandonar el país.

genocidioDUDH:

Artículo 4.

Nadie estará sometido a esclavitud ni a servidumbre, la esclavitud y la trata de esclavos están prohibidas en todas sus formas.

Artículo 5.

Nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes.

Artículo 8.

Toda persona tiene derecho a un recurso efectivo ante los tribunales nacionales competentes, que la ampare contra actos que violen sus derechos fundamentales reconocidos por la constitución o por la ley.

OBJETOR DE CONCIENCIA:

Por tanto, declaro públicamente que me niego a comparecer ante el comité por las siguientes razones:

1) Su reunión tiene lugar en el Estado Mayor de la Defensa Nacional y, como ya he dicho en mi declaración personal de denegación del servicio militar obligatorio, no puedo comparecer ante ningún ejército, por razones de conciencia, y mucho menos en el centro operativo y organizativo del ejército griego. La presencia de militares, políticos de alto rango y soldados armados en las zonas por las que pasaré hasta llegar a la sala de reuniones, me repugna e impide cualquier presencia mía.

2) El comité está formado por 2/5 partes de militares y por ningún motivo aceptaré ser interrogado por ellos. No le doy a nadie el derecho a hacerme preguntas irracionales o intentar “inculcarme” una fraseología paternalista.

3) Respondiendo a la convocatoria de la Asociación de Objetores de Conciencia para un boicot del examen, que acepto, rechazaré tanto el examen, como mi presencia simultánea. Dado que como antimilitarista, debo y reivindico hablar en condiciones de igualdad con cualquier persona, y dado que mi interés en hablar con personas de diferentes puntos de vista que respeten la mía, es mi derecho, no me gustaría que el día de mi declaración negativa me involucrara en una discusión desigual por parte de los miembros del comité. No aceptaré las condiciones de servidumbre a supuestos “superiores” del ejército, quienes tratarán de modificar mi equilibrio psicológico mediante sus “novatadas” y otras torturas de mente y de cuerpo.

Amnistía internacionalAMNISTÍA INTERNACIONAL:

Amnistía Internacional ha pedido en repetidas ocasiones la abolición de todas las sanciones penales y administrativas. Estas condenas, multas y otras sanciones se han impuesto en violación del derecho internacional en varios niveles:

– Condenas, multas y otras sanciones por objeción de conciencia al servicio militar o servicio punitivo sustitutorio, en violación del artículo 18 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, sobre el derecho a la libertad de pensamiento, conciencia y religión, y el correspondiente artículo 9 del Convenio Europeo de Derechos Humanos. Y también una violación del artículo 26 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.

– Condenas de objetores de conciencia por tribunales militares en violación del artículo 6 del Convenio Europeo de Derechos Humanos para un juicio justo, como ha dictaminado repetidamente el Tribunal Europeo de Derechos Humanos en juicios similares de objeción de conciencia turcos.

Por esta razón requerimos:

Abolición inmediata de la posibilidad de que los tribunales militares juzguen los casos civiles y a los ciudadanos que no acepten la condición de militar. Tanto Amnistía Internacional, como la Unión Helénica por los Derechos Humanos, apoyan la solicitud de que los ciudadanos no sean juzgados por tribunales militares.

– Más de una condena y multas por el mismo “delito” para algunos objetores de conciencia, lo que constituye una violación adicional en tres niveles más:

(a) del artículo 14.7 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, que protege el principio “ne bis in idem”, como la Comisión de Derechos Humanos de la ONU ha dictaminado sistemáticamente y ahora lo ha dictaminado explícitamente en el caso de Grecia, pero también como ha juzgado el Grupo de Trabajo de la ONU sobre Detenciones Arbitrarias, el Consejo de Derechos Humanos de la ONU y su predecesor, la Comisión de Derechos Humanos de la ONU y el Relator Especial de la ONU sobre Libertad de Religión o Creencias.

(b) del artículo 18.2 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos -un intento de coaccionar a alguien que pueda ser privado de su libertad o de adoptar una religión o creencia de su elección, según lo decidido por el Grupo de Trabajo de la ONU sobre detención arbitraria.

  1. c) en casos de encarcelamiento múltiple, del artículo 3 del Convenio Europeo de Derechos Humanos sobre tratos degradantes, según lo dictaminado por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, en los respectivos casos de objeción de conciencia turca.

También la Oficina para las Instituciones Democráticas y los Derechos Humanos de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa han declarado explícitamente en sus recomendaciones que los objetores de conciencia no deben ser castigados repetidamente por no prestar el servicio militar.

Por todas las razones anteriores, requerimos:

Abolición inmediata de la capacidad del Estado de enjuiciar de forma continua y repetida por el mismo delito de una persona, es decir, la comisión de desobediencia, como lo solicitaron la Comisión Nacional de Derechos Humanos, Amnistía Internacional y la Unión por los Derechos Humanos.

– Y en algunos casos, condenas en rebeldía, lo que constituye una violación del artículo 14.2 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, según dictaminó Amnistía Internacional.

Por esta razón reivindicamos:

Prohibición inmediata de la condena en ausencia por cuestiones de desobediencia en general, según lo solicitado por la Unión Helénica para los Derechos Humanos.

Por lo tanto, todas las condenas y multas impuestas a los objetores de conciencia (incluidos los objetores de conciencia totales) se tienen que anular, las condenas tienen que eliminarse de sus antecedentes penales y se les debe reembolsar todo el dinero que hayan pagado por el rescate y las penas de prisión, gastos judiciales y multas, y se les debe entregar indemnizaciones, no solo por el dinero que gastaron en abogados defensores, sino también principalmente por las múltiples violaciones de derechos humanos que han sufrido a lo largo de los años. La Comisión de Derechos Humanos de la ONU ha pedido que se eliminen los antecedentes penales de casos similares de objeción de conciencia en otros países y que se pague una indemnización.

Al mismo tiempo, se tienen que parar todos los enjuiciamientos pendientes, no solo los que hicieron una declaración antes de 1998.

Dado lo anterior, el párrafo 8 del artículo 12 de la Ley griega 4361/2016 tiene que modificarse como sigue:

Para los objetores de conciencia, que hayan declarado públicamente o en una carta a un servicio competente, su negativa a servir en el ejército, hasta la entrada en vigencia de esta disposición, se elimina el delito de su desobediencia y se prescriben y se eliminan sus consecuencias penales y administrativas. Los casos de estas desobediencias son archivados por un acto del fiscal del tribunal militar competente. Los montos pagados por costes judiciales, rescate de penas de prisión y multas se reembolsarán como pagados indebidamente.”

OBJETOR DE CONCIENCIA:

“El llamamiento a comparecer ante este comité me ofende como persona y como ciudadano. Mediante documentos oficiales y públicos solicito, ejerciendo mi derecho reconocido, prestar un servicio civil sustitutorio, aunque sea por mucho más tiempo y con carácter punitivo (en términos de condiciones laborales), destructivo (en términos de condiciones económicas) y vengativo (en términos de duración y del área geográfica). Y, sin embargo, como si  no se tomara en consideración mi solicitud, se me pide que confirme que no soy un elefante… En este Estado solo se aceptan solicitudes de conveniencia y dinero y de hecho con procedimientos concisos.

Creo que en el año 2018 tengo los mismos derechos que mis conciudadanos y necesito un trato igual por parte de las autoridades competentes de este tema. Dado que ningún testigo de Jehová es llamado a comparecer ante el comité y es reconocido directamente, lo mismo tendría que aplicarse a los demás ciudadanos.

Al menos, esta clasificación conduce a una separación de las objeciones de conciencia en religiosas e ideológicas, lo cual es abusivo e inaceptable, racista, indigno, y afirma que incluso el proceso de reconocimiento es vengativo y punitivo.

También me niego a enviar cualquier declaración sobre mi actuación personal a asociaciones y movimientos relacionados o ajenos a la lucha por la autodeterminación de los pueblos y la convivencia pacífica de ellos. Entrar en la lógica “cuantas más afirmaciones, tantas más probabilidades hay de que mi solicitud sea aceptada”, no está en consonancia con mi forma de pensar general. En el derecho a rechazar el alistamiento y la posibilidad de un servicio civil sustitutorio, no prevalecen quienes tienen autoridad social, política o editorial, ni quienes están bien preparados para responder a las preguntas del comité, ni aquellos que tienen una mayor capacidad de exteriorizar sus creencias. Los derechos son para todos. Y deben ser respetados por todos, incluidos los miembros del comité y el ministro a cargo.

Mi ausencia durante el examen no debería ser en sí misma un motivo de rechazo.

Solicito que se reconozcan todas las objeciones presentadas, independientemente de las razones citadas.

Solidaridad a quienes se niegan a alistarse en el ejército y a quienes prestan servicio civil sustitutorio.

Abolir el Comité de Control de Conciencia y trasladar el examen de las solicitudes de objeción de conciencia del Ministerio de Defensa Nacional a un departamento civil independiente, bajo el control total de las autoridades civiles. Mucho se ha escrito y se ha hecho en los últimos años sobre el problemático proceso de reconocimiento por parte de organizaciones e individuos que dedican su tiempo y energía para lograr lo que es evidente en otros países. La obsesión de algunos por hacernos la vida difícil no nos desanimará de hacer lo que creemos, ni nos obligará a tomar las armas. No pienso de ninguna manera prestar servicio al ejército.

Oficina Europea para los Objetores de Conciencia (EBCO-BEOC)

Internacional de Resistentes a la Guerra (WRI):

 Abolición del proceso de revisión de solicitudes por parte de la comisión especial (también conocida como Comisión de Control de Conciencia) e inclusión automática en la prestación de servicios sustitutorios de todos aquellos que lo soliciten y de todos aquellos que hayan sido rechazados hasta el momento, si sus casos están pendientes. La solicitud cuenta con el apoyo del Parlamento Europeo y la Unión Helénica de Derechos Humanos.

En particular, el Parlamento Europeo ha declarado en repetidas ocasiones que “ningún tribunal puede entrar en la conciencia de un individuo” y ha argumentado que una exposición de motivos debería ser suficiente para identificar a uno como objetor de conciencia.

Ya en 1998, la entonces Comisión de Derechos Humanos de la ONU (ahora reemplazada por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU) acogió con satisfacción el hecho de que algunos Estados aceptaran todas las solicitudes sin examinar la conciencia de los ciudadanos. Lo mismo repitió en 2013 el Consejo de Derechos Humanos de la ONU.

En cuanto a la comisión de control de conciencia, el Defensor del Pueblo ha juzgado que: “La entrevista personal como medio para conocer las razones de conciencia es en sí misma controvertida, en la medida en que la opinión inherente está sujeta al control de honestidad“.

Además, tanto el Defensor del Pueblo, como la Comisión de Derechos Humanos de la ONU en sus recientes recomendaciones, han hablado de discriminación contra determinadas categorías de objetores de conciencia por los motivos que invocan (véanse principalmente los que invocan motivos ideológicos). También se refirieron a los problemas de constitución y funcionamiento del comité, especialmente en lo que respecta a la ausencia de sus miembros civiles. La Comisión de Derechos Humanos de la ONU ha hablado explícitamente de una falta de independencia e imparcialidad.

Por todas estas razones, se tendría que suprimir el procedimiento de examen por un comité de control de conciencia.

Pero, en todo caso, las objeciones de conciencia no pueden ser juzgadas por el respectivo Ministro de Defensa Nacional, e incluso después de la sugerencia de un comité en el que también participan dos militares. La Comisión de Derechos Humanos de la ONU ha pedido repetidamente que el proceso de examen se coloque bajo el control total de las autoridades civiles. Desde hace diez años pide que el proceso de examen pase a la responsabilidad de autoridades civiles ajenas al Ministerio de Defensa.

En este punto cabe preguntarse porqué la ley griega sobre el servicio militar infringe estos inherentes derechos humanos.

Artículo 12.

Nadie será objeto de injerencias arbitrarias en su vida privada, su familia, su domicilio o su correspondencia, ni de ataques a su honra o a su reputación. Toda persona tiene derecho a la protección de la ley contra tales injerencias o ataques.

 En 2002, un OBJETOR DE CONCIENCIA prestó un servicio sustitutorio por razones ideológicas. Según me cuenta: “En ese momento la duración del servicio sustitutorio era de 30 meses, frente a los 12 del servicio militar, que es más del doble. Me enviaron a un pequeño municipio, donde me desempeñé como secretario municipal. Sin duda, sería mucho más útil en un servicio en un gran centro urbano, donde la multitud está abarrotada para ser atendida. Sin embargo, esto está prohibido, ya que la principal preocupación del Estado no es que las objeciones sirvan a toda la sociedad, sino que los objetores de conciencia sean exiliados y castigados. Además, los servicios públicos son puestos profesionales y asalariados. Los ciudadanos no especializados en esos servicios no deberían asumir responsabilidades que podrían causar retrasos en la función normal de dichos puestos. Ningún ciudadano debe estar obligado a trabajar sin un salario correspondiente a las necesidades de la vida actual. Eso sería una injerencia arbitraria en su vida privada. Y la remuneración que da el ejército a los objetores de conciencia que prestan servicio sustitutorio es de 220 euros mensuales, mientras que el sueldo mínimo –que es doble- no alcanza para sobrevivir en Grecia…

DUDH:

Artículo 13.

Párrafo 2. Toda persona tiene derecho a salir de cualquier país, incluso del propio, y a regresar a su país.

Artículo 14.

  1. En caso de persecución, toda persona tiene derecho a buscar asilo, y a disfrutar de él, en cualquier país.
  2. Este derecho no podrá ser invocado contra una acción judicial realmente originada por delitos comunes o por actos opuestos a los propósitos y principios de las Naciones Unidas.

 Oficina Europea para los Objetores de Conciencia (EBCO-BEOC)

Internacional de Resistentes a la Guerra (WRI):

 Despenalización total de la objeción total al alistamiento, ya que el derecho internacional no pide a los Estados que obliguen a los objetores de conciencia a prestar servicio sustitutorio; por el contrario pueden simplemente liberarlos del servicio militar, como es el caso de Noruega y el de Finlandia (en lo que respecta a los testigos de Jehová), lo que –sin embargo- es discriminatorio contra otros objetores de conciencia. La Comisión de Derechos Humanos de la ONU ha pedido que se les extienda la exención, por lo que este año, un tribunal finlandés absolvió a un objetor total, condenado en segundo grado.

En una primera etapa, al menos el levantamiento de las sanciones penales (no encarcelar a los objetores totales), pero también aquellas sanciones administrativas que violen derechos políticos e individuales fundamentales (derecho a salir del país, derecho a expedir cédula de identidad, derecho a votar y ser elegido), y tabién derechos económicos y sociales, que se violan con multas de exterminio financiero del ciudadano. La Unión Helénica de Derechos Humanos ha hecho una solicitud similar. Obviamente, este será el período posterior a la implantación de un servicio sustitutorio no punitivo, ya que hasta entonces cualquier sanción, incluso administrativa, de quienes se nieguen a cumplir el servicio punitivo sustitutorio es una violación del derecho internacional, como se explica en el párrafo 1.1.

En 2015, la Corte Militar de Apelaciones escuchó la apelación del Presidente de la Asociación de Objetores de Conciencia y ex vicepresidente de la Oficina Europea de Objeción de Conciencia. En primera instancia, en 2013, el oponente específico fue condenado por desobediencia a un año de prisión con dos años de suspensión.

El primer juicio se llevó a cabo en ausencia del imputado, pues la citación y, luego, la condena fueron notificadas a uno de sus antiguos domicilios. Así, no solo fue condenado sin defensa, sino que la condena se consideró firme, con el resultado de que se le privasen sus derechos políticos durante el período de suspensión, ya que la desobediencia es el único delito que conlleva esta pena. Finalmente, él supo de su condena a través de la oficina tributaria, que lo encontró en el lugar indicado para pagar los costes unos meses después, y entonces interpuso un recurso de apelación que fue aceptado por decisión de la Corte de Apelaciones hace un año (2014).

La Oficina Europea de Objeción de Conciencia (EBCO) ( www.ebco-beoc.org ) está consternada por lo ocurrido en el Tribunal Militar de Apelaciones de Atenas, donde el objetor de conciencia fue nuevamente declarado culpable de desobediencia y condenado a 10 meses de prisión con suspensión, tras un juicio claramente injusto con procedimientos problemáticos.

Este fue por definición un juicio injusto y una demostración pública de militarismo. Un tribunal militar no solo juzgó a un ciudadano, lo que en sí mismo constituye una violación importante de los derechos humanos, sino que ni siquiera permitió la defensa sin trabas de los objetores de conciencia. El tribunal militar restringió, interrumpió y paró constante y reiteradamente a los testigos, a la defensa y al propio imputado, incluso durante su discurso de defensa, cuando intentaba explicar los motivos de los hechos por los que se le imputa”.

EBCO pide al nuevo gobierno de Grecia que ya por fin dé vuelta de página y ponga un final definitivo al régimen militar griego y los juicios de civiles por tribunales militares. Es hora de que el gobierno griego detenga las escandalosas persecuciones contra los objetores de conciencia y las flagrantes violaciones de sus derechos humanos. EBCO pide el pleno reconocimiento del derecho a la objeción de conciencia de los reclutas, reservistas y miembros profesionales de las fuerzas armadas, de acuerdo con las normas europeas e internacionales sin restricciones ni barreras, y la abolición del servicio militar obligatorio.


DUDH:

Artículo 19.

Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.

Artículo 28.

Toda persona tiene derecho a que se establezca un orden social e internacional en el que los derechos y libertades proclamados en esta Declaración se hagan plenamente efectivos.

OBJETOR DE CONCIENCIA:

“El tiempo extra perdido en el proceso, pero también la incertidumbre en cuanto a su duración, son una dificultad adicional para mí, porque mientras tanto me encuentro esencialmente en una situación de rehén. En concreto, trabajé como investigador en la Academia de Atenas con sucesivos contratos de proyectos para programas europeos hasta que recibí la llamada para prestar servicio militar. Luego agoté mi último contrato sin renovarlo, porque no me podía comprometer afirmando por cuánto tiempo estaría en Atenas para emprender otro programa. Al mismo tiempo, no sé cuándo completaré mi servicio social y podré volver a conseguir un trabajo para lanzar el próximo contrato. También hay  que tener en cuenta que es importante para un investigador no perder el contacto con su objeto de investigación durante mucho tiempo, porque los desarrollos están progresando rápidamente, y en los demás países que han democratizado sus instituciones, la investigación científica se está desarrollando sin interrupción alguna, en manos de ciudadanos libres..

 DUDH:

Artículo 29.

  1. Toda persona tiene deberes respecto a la comunidad, puesto que sólo en ella puede desarrollar libre y plenamente su personalidad.
  2. En el ejercicio de sus derechos y en el disfrute de sus libertades, toda persona estará solamente sujeta a las limitaciones establecidas por la ley con el único fin de asegurar el reconocimiento y el respeto de los derechos y libertades de los demás, y de satisfacer las justas exigencias de la moral, del orden público y del bienestar general en una sociedad democrática.
  3. Estos derechos y libertades no podrán, en ningún caso, ser ejercidos en oposición a los propósitos y principios de las Naciones Unidas.

 OBJETOR DE CONCIENCIA:

Estoy de acuerdo en tener el “arma” de la solidaridad a aquellos que se esfuerzan por crear un futuro mejor para ellos y para toda la gente. Con la ayuda efectiva y diaria, los pueblos oprimidos logran dar su propia lucha contra la violencia y las almas torturadas levantan sus cargas personales.

Acepto unirmemente a los implacables pioneros del espíritu, que se oponen a las ideologías absolutistas y totalitarias, rechazan los mandatos de los “superiores” y buscan perpetuamente el conocimiento a través de la ciencia, la autoeducación y la co-formación con las personas.

Me comprometo a luchar por un mundo mejor, con respeto a la diversidad, contra la discriminación y el racismo, con respeto a la Naturaleza y al medio ambiente, a través de acciones colectivas e individuales que promuevan comportamientos no violentos y el desarrollo de relaciones humanas saludables.

DUDH:

Artículo 30.

Nada en esta Declaración podrá interpretarse en el sentido de que confiere derecho alguno al Estado, a un grupo o a una persona, para emprender y desarrollar actividades o realizar actos tendientes a la supresión de cualquiera de los derechos y libertades proclamados en esta Declaración.

OBJETOR DE CONCIENCIA:

            “Me niego a ser parte de una “obra teatral” que bajo el pretexto de mantener la paz representa una guerra y reproduce un comportamiento violento y hostil. En esta obra, el guionista y director es el Estado moderno que se compromete a crear condiciones de emergencia para luego activar la máquina estatal que convencerá a los ciudadanos de la importancia de la unidad nacional. El papel de “actores” es asumido por reclutadores profesionales que, a cambio de conveniencia y oficios de poder, establecen el marco jerárquico de la “escena”. Por último, soldados-comparsas llenarán el espacio vacío del escenario para iniciar una ingrata representación teatral que adquiere participantes y espectadores. Espectáculos como desfiles militares, la culminación de eventos militaristas, me hacen vomitar, me causan cualquier cosa menos orgullo nacional“.

La sociedad griega sufre de una ideología repleta de reminiscencias del fascismo. La democracia ya no es atractiva para muchos. Vemos mentalidades autoritarias, violentas, atrasadas y antidemocráticas a nuestro alrededor. Aparte de la Iglesia, un portador clave en estas mentalidades es el ejército. Allí los soldados son entrenados y adictos a la abolición de la condición de ciudadano, del ser humano libre que tiene iguales derechos y obligaciones. Vienen de allí habiendo aprendido a no pensar por sí mismos, a disciplinar ciegamente al más fuerte y a no reaccionar ante la injusticia. Todo esto es parte de la preparación psicológica de los soldados para apretar el gatillo en caso de guerra, pero “completamente por casualidad” también sirve a los malos gobernantes que prefieren tener a los malos ciudadanos bajo su mando para rescatar el puesto más fácilmente y de la manera más beneficiosa.

Grecia –la supuesta “cuna de la democracia”- necesita personas más maduras y socialmente liberales, y el servicio militar obligatorio es una institución anacrónica que nos retrasa en este ámbito.

 

La revista agradece sus comentarios. Muchas gracias
Ilias Tampourakis

Ilias Tampourakis

Nació en Atenas (Grecia) y creció en el seno de una familia griega con raíces internacionales.

Ha enseñado español y portugués en la Facultad de Idiomas de la Universidad Nacional I. Kapodistrias de Atenas y en los seminarios culturales de la Unesco en Grecia.

Traductor en el Cuerpo Diplomático de América Latina en Atenas y escritor de artículos y libros con temas culturales.

Representa al comité de arte de la Alianza Sociocultural Latinoamericana y Española en Grecia y era durante varios años columnista del boletín social africano en Atenas.

Ha dedicado un largo período al estudio de las civilizaciones de Asia, la filosofía y la naturaleza de este continente.

Además, ha estudiado el análisis morfosintáctico de 12 idiomas, investigando la mentalidad cultural que ellos revelan.

Certificado de los seminarios de paleografía española y oriental de las Universidades de Harvard (EE.UU.) y Complutense (Madrid); depositó (el año 2014, en colaboración con la Universidad de Colorado, EE.UU) su obra pertinente en los archivos estatales de Plasencia (España).

Ha estado viajando durante 30 años por 76 países del mundo, fotografiando y coleccionando piezas musicales y otras curiosidades

Ha vivido trabajando con su familia en Costa Rica (América Latina).

Considera que el conocimiento es substancial solo cuando se combina con la experiencia, y se niega a conformarse con cualquier tipo de opresión.

Cree que el hibridismo cultural proyecta varios elementos interesantes pero que, a la vez, corre en sus venas el dolor.




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