Comenzaré diciendo que había una vez un hombre que luchó contra el mundo, incluso primero que todo luchó con sí mismo, porque sí, sólo quien disputa primero contra sí mismo puede enfrentarse con el mundo, siendo esta la primera Yihad a la que se afrontó al recordar las palabras que un general le dijo al Profeta: – hemos ganado y regresado de una batalla, ahora ¿qué sigue?, a lo que el profeta respondió: –sigue la batalla más difícil de ganar, la guerra contigo mismo.
Si, la guerra contra sí mismo y su amor a Allah fueron para Ali Hoseini Khamenei su fortaleza y su fragilidad de frente a un mundo que en su gran mayoría no tiene claro lo que quiere para sí mismo, ya que vive envuelto entre capas de indiferencia, ignorancia y poder.
Pero para poder entrar de lleno a su vida y comprender un poco su ideología y forma de vida la cual tuvo, tiene y tendrá una gran influencia en Irán es preciso comprender la historia de Irán desde que era Persia, esa civilización dominante durante siglos y la cual a pesar de ser invadida por Alejandro Magno terminó conquistando al conquistador. Porque sí, para comprender la ideología de un líder religioso y sociopolítico como lo fue Khamenei, es indispensable tener en claro la historia del lugar donde sus pasos se volvieron huellas y estas vestigios.
Persia fue una de las más grandes y fructíferas civilizaciones, su legado duró milenios, por lo que se ha considerado como uno de los imperios más antiguos y duraderos del mundo. Cada uno de los habitantes de esta civilización creó una identidad cultural, lingüística, política y religiosa incomparable al seguir las enseñanzas del Zoroatrismo desde el primer milenio antes de Cristo o de la era común.
Con el paso del tiempo Dinastías como la de los Aqueménides, Partos y Safávidas dieron estructura social al crear una de las primeras administraciones, y tener como centro la expansión territorial y como religión, el islam chiita, establecido por los Safávidas en el siglo XVI.
Esta aceptación del chiismo como religión oficial provocó un gran descontento y fragmentó la relación con los estados vecinos los cuales hasta el día de hoy se declaran sunitas. Pero ¿Cuáles son estas diferencias que hacen a hermanos de una misma fe enemigos, faltando a las enseñanzas del profeta, dando más valor a estas diferencias que a lo mencionado en el Qur`an?
Regresémonos al siglo VII cuando el islam tuvo su origen.
Tras la muerte del profeta Muhammad en el año 632, la Umma o comunidad musulmana se cuestionó no sólo quien quedaría a cargo, sino quien merecía ocupar el lugar del profeta, ante este cuestionamiento, hubo dos respuestas:
El primer grupo expresó que el líder debía ser elegido entre los más cercanos al Profeta, eligiendo a Abu Bakr, el mejor amigo del Profeta. Este acto marcó el modelo de sucesión: consenso de la comunidad y un liderazgo político más que sagrado. Este grupo dio origen a la comunidad Sunnie a la que pertenece entre el 80 y 90% de los musulmanes del mundo.
El segundo grupo, enfatizó que el nuevo líder debía de pertenecer a la familia del profeta, por lo que el sucesor real debía ser Ali ibn Abi Talib, quien no sólo era primo del Profeta, sino que era su yerno, sí, se había casado con su hija Fátima. Así este grupo fue llamado Shi´at Ali o el partido de Alí, de ahí que se llamen Chiitas, y los cuales son un 15% del islam del mundo, además de que la mayoría pertenecen al mundo indoeuropeo, mientras que los sunitas pertenecen al mundo árabe.
Los sunitas distribuyen su autoridad religiosa en: eruditos, juristas y escuelas jurídicas, eliminando todo tipo de jerarquía clerical central, por lo que ningún líder político es considerado sagrado, ya que ninguno tiene inefabilidad, porque esta sólo le perteneció al Profeta. Aunado a ello, se rigen por la Sunna o la tradición del Profeta, el consenso de la comunidad o Ijma y tienen una interpretación legal y religiosa no centralizada, pero sí colectiva.
En cambio, la comunidad chiita cree que Allah nombró a Imames, es decir, líderes espirituales descendientes del Profeta, poseen una sabiduría divina por lo que se convierten en guías espirituales de la comunidad, por ello, para el chiismo han existido doce imames, siendo el último Mahdi quien permanece en el misterio y quien retornará al final de los tiempos. Para los chiitas el islam tiene una interpretación jerárquica y mística, por lo que su ideología se desarrolla entre la autoridad espiritual de los imames quienes tienen una lectura esotérica del islam, y resaltan el martirio y la justicia divina.
Otras diferencias las observamos en las escuelas jurídicas y en lo que podríamos llamar liturgia.
El sunismo se desarrolla en cuatro escuelas jurídicas: Hanafi, Maliki, Shafi´i, Hanbali, mientras que el chiismo sólo tiene la escuela Ja´fari. Litúrgicamente los chiitas combinan oraciones, son más expresivos en cuanto que oran con el cuerpo de manera intensa y tienen como una de sus grandes celebraciones el Ashura, la muerte del Imam Hussein ocurrida en el 680 en la batalla de Karbala, acto central de la identidad chiita. En esta batalla Hussein el nieto del profeta se rebeló contra Yazid el califa omeya, siendo asesinado en Karbala (Irak). Así, este acto se convierte en un hecho simbólico al representar sacrificio por la justicia, resistencia contra la tiranía y martirio sagrado.
Ante esto, podemos ir comprendiendo el carácter del pueblo iraní, único Estado chiita del mundo en su totalidad., pero ¿Por qué se convirtieron al chiismo?
En particular porque en el 1501 cuando la dinastía Safávida llega al poder bajo el mando del Shah Ismail I, éste declara el chiismo duodecimano como religión oficial del Estado, eliminado los 900 años de práctica sunita para marcar una identidad religiosa diferente a la practicada por el Imperio Otomano, convirtiéndose así en una decisión geopolítica, además de obtener una autoridad particular como líder y protector de la verdadera fe; ante esto y para borrar los rastros del sunismo, el shah llevó eruditos chiitas de Irak y Líbano quienes construyeron escuelas religiosas, tribunales y redes clericales de donde surgieron los ayatoAllah.
Para esta comunidad su sistema político se fundamenta en Wilayat al Faqih, es decir, un gobierno fundamentado en el jurismo islámico, el cual se hace presente hasta que llegue el Mahdi, por ello, el líder supremo debe y es un Ayatollah (آية الله) es decir, un Signo de Dios o señal de Dios, es importante aclarar que no se considera que sea divino, sino que es un erudito, un sabio, un excelso interprete de la ley y del conocimiento del islam.
Esto significa que un ayatoAllah es un clérigo erudito que domina la teología islámica, el figh o derecho islámico, la interpretación del Qur´an, y de las tradiciones del profeta y de los imames, lo cual estudia en los seminarios llamados hawza ya sea en Qom, Irán o en Najaf, en Irak.
El dominio de estos estudios tiene diferentes grados:
- Talib – estudiante
- Hojjatoleslam – erudito religioso reconocido
- AyatoAllah – gran jurista religioso
- Marja `al-taqlid o Gran ayatoAllah – máxima autoridad religiosa
- El gran ayatoAllah – autoridad suprema que los fieles siguen y escuchan en cuanto a asuntos religiosos.
El ayatoAllah interpreta la ley islámica, emite Fatwas u opiniones jurídicas, enseña teología, dirige seminarios y se convierte en un guía espiritual, aquí aclaramos que el islam sunnie no tiene ayatoAllah, ya que como mencionamos no tienen una jerarquía.
Esto nos lleva a comprender la importancia de Ali Khamenei para el pueblo iraní, remarcando que un ayatoAllah no debe entenderse como un sacerdote en el sentido cristiano, sino como un sabio jurista y teólogo.
Después de este breve salto explicativo, regresemos a la historia.
En el siglo XX cuando Irán se encontraba bajo la monarquía del shah Mohammad Reza Pahlví se encaminó hacia la modernización alineada hacia el autoritarismo y la influencia occidental, lo que causó beneficios económicos, pero al mismo tiempo grandes fracturas, ya que un gran porcentaje de la comunidad reclamó su derecho a la religión en el desarrollo de su vida cotidiana y se quejó de la perdida diaria de sus tradiciones, siendo este malestar lo que llevó a la Revolución islámica de 1979 y con ella, a la creación de un Estado teocrático, es decir, regido por la ley de D/os, bajo el lema Cada día es Ashura, cada lugar es Karbala, como una analogía en donde se interpretaba la lucha contra el Shah semejante a la lucha de Hussein contra todo acto de injusticia.
Esta revolución provocó la caída del Shah y colocó en el poder a Ruhollah Jomeini, líder de la revolución, la cual no tenía como centro el cambió de un poder gubernamental, sino la transformación completa de la estructura social y política, dando origen a la República islámica de Irán, en donde el chiismo se estipuló como sistema político central y se definió el principio desarrollado por Khomeini como Velayat-e Faqih, el cual designa que un jurista islámico debe ejercer autoridad política y religiosa sobre la sociedad.
Fue así que este concepto dio pie a la nueva constitución colocando al líder supremo no sólo en la punta del orden político, sino otorgándole el control de las fuerzas armadas, de los medios, de la justicia, de la política exterior, y se creó un consejo de Guardianes para vigilar la legislación, haciendo con ello de Irán el primer Estado teocrático moderno, al fusionar la política con la religión, y aquí es donde retornamos a nuestro personaje. Ali Khamenei.
Alí Hoseini Khamenei nació en Mashhad en 1939 en una familia religiosa, cuyo padre Sayyid Javad Khamenei era un clérigo chiita de bajos recursos, quien lo instó a estudiar teología en los seminarios de Qom, en donde fue discípulo de importantes ulemas siendo el más importante Khomeini.
Aquí haremos otro paréntesis, para explicar que un ulema o ulamá (علماء) es un sabio o un erudito, especializado en religión y ley islámica, cuya finalidad es custodiar la interpretación de la Sharia o ley islámica en temas como: familia, comercio, política, vida social y derecho islámico cuyos especialistas son llamados Qadis o jueces islámicos, especialmente en el islam chiita cuyos cargos más altos son: Hojjatoleslam, Ayatollah, Gran Ayatollah. Siendo uno de ellos Ruhollah khomeini (1902-1989), quien no sólo fue un ayatoAllah, sino el líder de la Revolución iraní de 1979; considerado uno de los personajes más importantes del siglo XX, en particular por su oposición al Shah de la dinastía Pahlavi quien intentó occidentalizar al país al reformar la economía, reducir el poder del clero y traicionar al pueblo iraní al aliarse con Estados Unidos y el sionismo.
Ante esto, Khomeini se rebeló y se levantó en críticas contra el Shah, quien lo expulsó de Irán en 1964, llevándolo a vivir en Turquía, Irak y Francia lugares en donde se dedicó a grabar y difundió sus ideas contra el régimen en Irán a través de cassettes.
A esta política se le dio el nombre Velayat-e Faqih o gobierno o tutela del jurista islámico, en esta ideología lo que se enalteció fue que los juristas son quienes deben de gobernar la sociedad, esta idea no estaba completamente aceptada por todos lo iraníes, sin embargo, en 1979 el régimen del Shah tuvo una ruptura a causa de protestas, huelgas y disturbios masivos, provocando el retorno de Khomeini quien fue recibido con honores.
Ante la caída del Shah, khomeini se convirtió en el líder supremo de la República islámica de Irán, teniendo poder sobre el ejército, la política exterior, el sistema judicial y el clero, hasta 1989 año de su muerte.
Se podría decir que este hombre cambió la política al construir el primer estado moderno gobernado por líderes religiosos, provocando con ello un cambio político en todo Medio Oriente.
Ya que explicamos quien fue Khomeini podemos comprender de manera más firme la influencia e ideología que Alí Khamenei desarrolló a lo largo de su vida, al ser no sólo su fiel discípulo sino su compañero.
Khamenei fue parte fundamental de la revolución de 1979, y tuvo posiciones sumamente claves e importantes dentro de la nueva república, por lo que fue vigilado por el SAVAK, el servicio secreto del Shah, quien tenía como misión vigilarlo, así entre la década de 1960-1970 fue arrestado, interrogado, encarcelado y exiliado dentro de Irán, siendo enviado a Iranshahr, región remota de Irán, sin embargo, cada uno de esto actos lo hicieron más fiel a sus ideales y a las ideas de Khomeini.
En 1979 cuando las protestas se vuelcan contra el Shah provocando su huida de Irán, la revolución triunfa, y Khamenei se convierte en un personaje fundamental en la creación del nuevo Estado Revolucionario y en la fundación del Partido de la República islámica.
Un año después Saddam Hussein invade Irán, lo que provocó una guerra de ocho años, en la cual Khamenei fue representante de Khomeini en el Consejo Supremo de Defensa, y vigilante de frentes de batalla.
En 1981 específicamente el 27 de junio mientras daba un discurso en la mezquita Abuzar en Teherán, un grabador de cassette utilizado para amplificar su voz tenía una bomba oculta la cual detonó dejándolo gravemente herido, con secuelas para toda su vida; su brazo derecho quedó paralizado, perdió la audición en un oído y quedó con heridas en pulmones y cuerdas vocales.
Este atentado fue realizado por El Mojahedin-e Khalq (en persa سازمان مجاهدین خلق ایران, Sāzmān-e Mojāhedin-e Khalq-e Irān), conocido como MEK o PMOI (People’s Mojahedin Organization of Iran), uno de los grupos opositores iraníes más conocidos y controvertidos contra la República Islámica de Irán, ya que se sintieron traicionados porque a pesar de apoyar la Revolución islámica, Khomeini y Khamenei los rechazaron como parte de dicha revolución porque mezclaban el islam con el marxismo.
Ese mismo año el presidente Mohammad Ali Rajai es asesinado en un atentado por lo que Khamenei queda como presidente teniendo que enfrentarse a la guerra con Irak, además de tener que consolidar el sistema islámico y fortalecer el poder religioso de Khomeini, por quien tenía una gran veneración y respeto.
Por ello, aun siendo presidente de Irán (1981-1989), tras la muerte de Khomeini se le elige como Líder Supremo por la Asamblea de expertos, convirtiéndose en la máxima autoridad.
Su política exterior se negaba a tener relaciones con Estados Unidos e Israel, al saber y conocer sus artimañas y traiciones, por lo que dio más importancia a acercase a pueblos del Medio Oriente, lo cual lo llevó a convertirse en un personaje fundamental para el Líbano, Yemen e Irak, al ser el mayor actor dentro del juego geopolítico de esa región.
Esta frialdad con occidente lo llevó a alejarse de los árabes sunitas, particularmente de Arabia Saudita quienes se regalaban a los americanos, aunado a que él tenía claro la ambición de ambos países cuyo único interés ha sido y es desestabilizar determinadas zonas para apoderarse de las riquezas de los pueblos.
Esta falta de amistad con Estados Unidos provocó que dicho país lo castigará y lo segregará del mundo, acto que a Irán le valió su fortaleza y su crecimiento independiente, demostrando a Estado Unidos e Israel que no son necesarios para su subsistencia. Esta falta de interés provocó en ambos países un recelo, y un deseo de acabar con quien no sólo no comparte sus intereses, sino que además no le interesa ser parte ni de su economía y de su cotidianidad. En contraparte a Estados Unidos e Israel siempre les ha interesado apoderarse de Irán, acto que estaban consiguiendo con el Shah, hasta que Khomeini y Khamenei se interpusieron, de ahí el odio y el repudio a la revolución islámica.
Pero, ¿cuál es el interés de ambos países por Irán?
Muy simple, principalmente El Estrecho de Ormuz, considerado el punto energético más importante del mundo, al ser un paso marítimo entre Irán al norte y Omán y Emiratos Árabes al sur, además conecta con el Golfo Pérsico, el golfo de Omán y el Océano Índico, por medio de él se corren las más grande cantidades de petróleo a nivel mundial, es decir, entre el 20% del petróleo mundial, el 25-35% del comercio marítimo de petróleo, y cantidades extremas de gas natural licuado, se tiene reporte de que por su paso pasan 20 millones de barriles de petróleo diario hacia China, Europa, japón, India y Estado Unidos.
Y sí, es Irán quien lo controla por lo que puede bloquear el tráfico, minar o atacar, es decir, tiene el poder de destruir a las que se consideran así mismas grandes potencias, ya que cerrarlo implica, disparo en el precio del petróleo, crisis energética mundial e impacto en la economía global.
Aunado a esto Irán posee las más grandes reservas de petróleo del mundo, tiene gas natural, siendo la segunda reserva más grande después de Rusia, cuyo yacimiento South Pars or North Dome comparte con Qatar. Cuenta con enormes recursos minerales como hierro, cobre, zinc, plomo, oro, uranio, y tiene a pesar de ser un país desértico grande mesetas y regiones montañosas con reservas verdes y de agua, que lo ha llevado a ser el más grande productor de pistaches, azafrán, fruta y trigo. Aunado a ello tiene posición geográfica muy estratégica al conectar con Medio Oriente, Asia central, El Cáucaso, el Golfo Pérsico y el Océano Índico, llevándolo a ser un corredor potencial.
Ante esto, podemos comprender la batalla cultural y la gran intrusión de mentiras por parte de Estado Unidos e Israel para justificar guerras e invasiones. Pero sigamos hablando de Khamenei.
Khamenei se negó a entregar Irán en manos de estos dictadores, provocando que se viera como uno de sus más acérrimos enemigos, así estableció de manera más firme la Guardia Revolucionaria (IRGC) como principio de supervivencia y como una armada sumamente poderosa, ya que después de la guerra de Iraq (1980-1988) el IRGC pasó de ser una milicia a ser un ejército con poder no sólo militar sino de seguridad interna y económica.
Es preciso aclarar que parte de la renovación que trajo la Revolución iraní fue el retorno de los valores islámicos que comenzaban a perderse ante de la invasión de ideología occidental que el Shah había permitido, así, el pudor y el respeto hacia el cuerpo tanto del hombre como de la mujer basado en las enseñanzas islámicas retornaron de una manera clara, y bajo las enseñanzas coránicas, sin embargo, este retorno a la propia esencia fue algo que molestó a Estados Unidos, porque el camino ganado se había perdido nuevamente, así junto con el Mosad comenzaron a crear revueltas dentro de Irán, inventaron lapidaciones, obstrucciones médicas, represiones ante cualquier tipo de protesta, acciones falsas que fueron creídas por un mundo alejado y temeroso de lo que no conoce, y se dedicaron a mostrar a un mundo desinformado cientos de mentiras que maquillaron de verdad a través de esta batalla cultural que consiste en repetir tanto una mentira que se vuelve realidad en el inconsciente colectivo, con la única finalidad de justificar ante el mundo su invasión, y el derrocamiento y asesinato de su líderes, a semejanza de cómo lo han hecho con países como Irak, Libia, Siria, Cisjordania, Sudán, Venezuela, Palestina, por mencionar algunos.
Además de enfrentarse a toda esta violencia creada por fantasmas sionistas Alí Khameneí luchó y protegió a su pueblo de las sanciones prolongadas por los imperios que pretendían crear ciclos de inflación y depreciación implantando presión y decaída en los bienes básicos, con la finalidad de que pudiesen llegar a invadirlos bajo el lema de salvación económica, porque su meta era endeudar a Irán ante el banco mundial para poder obtener su riquezas naturales. Sin embargo, Khamenei junto a todo su equipo lograron el crecimiento de Irán a través de la explotación de sus propios recursos naturales por medio de fundaciones (Bonyads), redes de seguridad, organizaciones paraestatales y conglomerados asociados al aparato político, así Khamenei bajo el manto del islam, de la verdad y de la dignidad, enalteció a su pueblo y lo preparó por medio de la educación para enfrentarse a un mundo que siempre ha estado contra ellos.
Esta actitud de dignidad y de poder autónomo enfureció a Estados Unidos y a Israel, ya que su resistencia daba ejemplo y dignidad a otros países de alrededor, construyendo una profundidad regional, la cual ambos estados imperialistas han tratado de fragmentar, haciendo que entre musulmanes existan rupturas faltando a las palabras del capítulo III la familia de Imrán versículo 103-105 del sagrado Qur´an en donde se remarca
Aférrense todos a la religión de D/os y no se dividan en sectas. Recuerden la gracia de D/os cuando los hermanó uniendo sus corazones siendo que eran rivales unos de otros, y cuando se encontraban al borde de un abismo de fuego, los salvó de caer en él. 105. No sean como aquellos que después de haber recibido las pruebas claras, discreparon y se dividieron en sectas.
Sí, Estados unidos y el sionismo israelita y evangélico han logrado la separación entre musulmanes chiitas y sunitas, con la finalidad de tener un dominio del Medio Oriente y sobre todo del petróleo, así los Saudíes y los herederos de los emiratos han puesto en manos de Occidente no sólo su riqueza sino su dignidad, de ahí que Irán prefiera una ruptura con aquellos que deberían de ser sus hermanos y aliados, porque quien se relaciona con dictadores no es una presencia de confianza, pero existe otro punto de rivalidad entre el centro del islam sunita (Arabia Saudita) más importante; los Saudíes albergan en su territorio a La Meca y Medina, además de pertenecer a una interpretación conservadora llamada wahabismo, reforma religiosa surgida dentro del islam sunita que se fundamenta en retornar al islam puro, fundado por Muhammad ibn Adb al-Wahhab (1703-1792) quien rechaza por completo la visión chiita.
Frente a estos rechazos, Alí Khamenei desde su integridad consolidó un gobierno con arbitraje político interno, con control institucional y una alianza orgánica con aparato de seguridad alejado de todo tipo de alianzas occidentales, rechazando por completo una coalición con Estados Unidos e Israel y fortaleciendo sus asociaciones con Irak, Siria, Yemen, Líbano, Pakistán, Rusia, China y Corea del norte.
Khamenei fue un líder religioso, un sabio del islam quien dignificó a su pueblo y lo fortaleció, fue un padre y abuelo tanto para su familia de sangre como de manera espiritual para el pueblo iraní. Khamenei amaba la poesía persa, la literatura y la música tradicional de Irán, y sobre todo era un hombre valiente quien nunca quiso tener mayor protección que la voluntad de D/os, voluntad que lo convirtió en mártir del islam el 28 de febrero de 2026 al ser asesinado de manera cobarde bajo el mando de la avaricia del Sionismo y de Trump.
Ante esto podemos comprender que Khamenei no es ningún terrorista, ni un líder que asesina a su pueblo, al contrario fue un líder que luchó, entregó y fue custodia de la dignidad de la comunidad Iraní. Fue un hombre que se enfrentó no sólo a la ambición enferma del sionismo israelí y evangélico de Trump, sino a la traición de una comunidad musulmana sunita que ha preferido quedarse callada, ser indiferente y entregar a su hermano musulmán traicionando los preceptos dejados por el Profeta, una comunidad musulmana que se arrodilla ante el Sionismo y el imperialismo de Estados Unidos, una comunidad que ha dado más importancia a las diferencias doctrinales y litúrgicas que a la hermandad de ser musulmán y a su sentido, una comunidad que se cree superior y olvida que cada ser humano vive su religión desde sus necesidades espirituales y que esto no es una traición sino una fortaleza.
Khamenei es un ejemplo de líder espiritual en particular porque un líder espiritual no se la pasa rezando, o en comités, comidas o quien se cree enviado de D/os, tampoco fue un hombre que considerará a su pueblo superior ni elegido, ni fue un dictador con complejo de Nerón que intentase someter y dominar a otros pueblos, tampoco fue alguien que matará a traición o que atacara en medio de pactos de paz.
Khamenei fue un hombre de estudio, un sabio que vivió a D/os a través de la reconstrucción de su pueblo al retornarle su historia, su esencia y con ella su dignidad.
Es así como hablar de Ali khamenei nos retorna a esa Yihad, a esa guerra santa que nos enfrente con nosotros mismos para derrocar de nuestro interior el sometimiento que nos hace entregar a otro nuestra libertad e integridad al callar, vendernos o ser indiferentes…
Fotografía de portada: Por Mohammad Sadegh Heydari

















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