Las nueve musas
Javier Gato

Conversión de la estatua de sal. Javier Gato

Promocionamos tu libro

Conversión de la estatua de sal (Ed. La isla de Siltolá, 2023), de Javier Gato (Sevilla, 1987), se inscribe con claridad en la tradición surrealista para algunos inaugurada en lengua española por Poeta en Nueva York, de Federico García Lorca, aunque no como imitación, sino como relectura contemporánea de sus procedimientos y obsesiones.

El libro propone un descenso a espacios apocalípticos y claustrofóbicos donde el lenguaje se fragmenta y se libera de la lógica racional para revelar una verdad más oscura, visceral y simbólica: “Hora del vapor trenzándose entre / los dedos / Esta hora / en que una nube se bebe la sal caliente / y el metal arranca a la carne / glaciares de néctar / Cada onda engendra un ojo sediento / la negrura hecha mirada / pululando bajo el perfume del hierro” (Fragmento de “Madrugada”).

La escritura automática constituye el eje formal del conjunto. Los poemas avanzan como torrentes de imágenes que parecen surgir del subconsciente, sin transiciones evidentes ni anclajes narrativos estables. Esta falta de causalidad refuerza la sensación de asfixia y desarraigo: el yo poético no habita el mundo, sino que es arrastrado por él. El lector se enfrenta así a una experiencia más sensorial que intelectual, donde el significado no se impone, sino que se intuye: “Como por caracolas se desgrana / el ladrido rosado del apetito / por el monte se despeñan / palomas condenándose / en la entraña del caballo” (Fragmento de “Bestia”)

La sinestesia cumple un papel fundamental en la construcción de estos paisajes devastados. Los colores gritan, los sonidos se pudren, las sombras tienen textura. Esta fusión de los sentidos intensifica el carácter onírico de los poemas y convierte cada imagen en una experiencia corporal, casi física. El mundo representado no se contempla: se padece.

La metáfora, de filiación claramente surrealista, es excesiva y radical. No busca embellecer, sino violentar la percepción. Los símbolos —la ciudad monstruosa, la sangre mineral, los cuerpos deshumanizados, la noche como maquinaria— funcionan como núcleos de sentido que se repiten y se transforman, construyendo una visión del espacio urbano como un lugar de destrucción espiritual y alienación absoluta. En este universo, el apocalipsis no es un acontecimiento futuro, sino una condición permanente: “Todas las cosas hierven bajo la luna / El pájaro ha perdido hoy un canto más / entre las ramas de aquel árbol / y un crepúsculo menos sangrará / el cielo”

En conjunto, el poemario logra una atmósfera opresiva y perturbadora, donde la palabra se convierte en instrumento de revelación y de ruptura. Como en Lorca, la poesía no ofrece consuelo ni redención, sino un grito lúcido frente al colapso del mundo moderno y del sujeto que lo habita. Es una obra exigente, pero profundamente coherente en su propuesta estética, que confirma la vigencia del surrealismo como forma de exploración de las zonas más sombrías de la experiencia humana.

A esta dimensión surrealista y apocalíptica se suma, de manera significativa, una relectura heterodoxa de la tradición mística, aunque lo hace desde la fractura y la desacralización. La experiencia espiritual ya no conduce a la unión luminosa con lo divino, sino a un tránsito angustioso por un desierto interior: “Tres sanguijuelas de hierro candente / en la hora del sol histérico y del éxtasis del lagarto / lamiendo los ríos ateridos que limpian los ojos / Ved si hay dolor como el mío / que muero de sed y sellan mi boca los lobos / que quiero tragar un ojo de abubilla / y las golondrinas corren a arrancar dolores de tu frente” (Fragmento de “Crucifixión”)

Como cierre de esta propuesta estética y simbólica, el poemario incorpora un tono profético que refuerza su carácter apocalíptico. No se trata de profecías en sentido religioso tradicional, sino de visiones fragmentarias, cercanas al delirio, que anuncian la disolución del mundo contemporáneo. La voz poética adopta por momentos el registro del vidente: alguien que no explica ni consuela, sino que revela mediante imágenes violentas y enigmáticas aquello que está por venir —o que, en realidad, ya ha comenzado: “Decenas de alarmas enterradas en el desierto / programadas para ladrar el día del fuego y la carne abierta / justo tras el choque del compás y la escuadra ebrios de color / con las pesadas pirámides sostenidas por seres cúbicos”

Así, el poema se convierte en un espacio de advertencia, donde la catástrofe no es castigo divino, sino consecuencia inevitable de la pérdida de sentido, de la ruptura entre el ser humano, el cuerpo y lo sagrado.

En este contexto, la profecía no anuncia una salvación final, sino una revelación amarga: el fin como conciencia. El lector asiste a una liturgia oscura en la que cada imagen funciona como un presagio y cada metáfora como una señal. De este modo, el poemario culmina su recorrido articulando surrealismo, misticismo y visión apocalíptica en una poética del límite, donde la palabra se erige como último testimonio frente al colapso. Javier Gato nos propone una obra que no solo describe el fin, sino que lo hace palpable, transformando la experiencia poética en una revelación inquietante y necesaria.


Javier Gato es el seudónimo que hasta hoy empleó Javier Manzano Franco (Sevilla, 1987), licenciado en Filología Hispánica y máster en Estudios Hispánicos Superiores por la Universidad de Sevilla. Ha publicado los poemarios Diario de un gato nocturno (Cangrejo Pistolero, 2009), 72 demonios (Cangrejo Pistolero, 2012), Lycisca (Isla de Siltolá, 2016) y Flechas contra el fuego (Huerga y Fierro, 2016) y ha realizado la edición crítica de Delirium tremens (Cangrejo Pistolero, 2014), poemario del olvidado bohemio finisecular Pedro Barrantes.De 2008 a 2010 fue maestro de ceremonias de Perfopoesía, Festival de Poesía de Sevilla, y también colaboró en su organización. Conversión de la estatua de sal (2023) es su quinto libro.

Última actualización de los productos de Amazon el 2026-07-05 / Los precios y la disponibilidad pueden ser distintos a los publicados.

Fernando Mañogil Martínez

Fernando Mañogil Martínez

Fernando Mañogil Martínez nace en Almoradí (Alicante) el 26 de agosto de 1982

Es Licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de Alicante y profesor de Lengua Castellana y Literatura en el IES Los Montesinos-Remedios Muñoz.

Ha publicado algunos libros de poesía como Del yo al nosotros (Sevilla 2010), Viento en contra (Devenir, 2015) y Volver (Selección de poemas 2013-2018).

También ha realizado el trabajo de investigación sobre las relaciones poéticas entre César Vallejo, Gonzalo Rojas y Juan Gelman.

Su último libro de poemas publicado hasta la fecha es La musa y el silencio (Devenir, 2019).

Corrección de textos

Añadir comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

  • Andanzas del Maravilloso Idiota
  • Un viaje hacia la inmortalidad
  • Una mujer frente a la vida
  • Misión Gliese
  • El consejero de Roma
  • Retazos de poemario Absurdo y feromonas

  • En el Lago Español
  • Retazos de poemario Absurdo y feromonas

  • El último experimento
  • Dadme a vuestros rendidos
  • Cuando crecen las sombras