Las nueve musas
Inmigrantes venezolanos
Inmigrantes venezolanos vendiendo arepas en Mesa Redonda, Lima - Perú (fotografía de LLs)

Terror social y delincuencia

Las recientes noticias sobre el incremento de la delincuencia en el Perú a manos de ciudadanos extranjeros tienen un componente: altas dosis de violencia, ferocidad, maldad, premeditación, ventaja y alevosía.

El feroz descuartizamiento de dos personas a manos de un grupo de delincuentes que luego grabaron su insanía y propagaron las crueles imágenes a través del WhatsApp, anunciaron un objetivo implícito de crear el pánico social.

Recientemente, un grupo de serenos de la municipalidad de Surco fue atacado con bombas molotov por un grupo de mototaxistas, la mayoría de ellos de nacionalidad venezolana, según afirman testigos. El alcalde de Surco, Jean Pierre Combe, calificó este hecho como “un atentado terrorista”.

Días atrás dos mecánicos fueron asesinados a balazos en un taller del distrito de San Martín de Porres. ¿La razón? El haberle pedido a un extranjero que no orine en la vía pública. Es similar al crimen ocurrido en un parque del mismo distrito, donde un varón fue ultimado por reclamar que bajen el volumen de la música. La lista continúa…

Son casos recurrentes, como el robo de celulares, relojes y tiendas usando una violencia desmesurada para estos atracos, hecho que ha motivado que el Ministerio del Interior haya decidido crear una brigada especial para combatir a delincuentes extranjeros. El grupo de élite estará conformado por investigadores de la División de Homicidios de la Dirincri de la Policía Nacional del Perú.

El ministro del Interior, Carlos Morán, ha señalado que esto no implica ninguna actitud de rechazo o xenofobia. Es más la nueva brigada policial contra la migración delictiva protegerá no solo a los ciudadanos peruanos, sino también a los propios venezolanos que son víctimas de delitos como la extorsión o el sicariato a manos de delincuentes extranjeros, sostuvo el ministro del Interior, según divulgó la agencia de noticias Andina.

Recordó que Perú les abrió las puertas de manera solidaria a los hermanos venezolanos que llegaron huyendo de la dictadura y de la crisis humanitaria que se vive en su país, pero recalcó que se debe actuar con firmeza frente al crimen “venga de donde venga”.

Es importante señalar y destacar que hay miles de venezolanos que vinieron al Perú a trabajar, salir adelante y labrarse un futuro. Ellos se ven perjudicados por el actuar negativo de sus malos compatriotas que están haciendo daño.

Como lo señalé en mi artículo “El drama de la migración venezolana”, es urgente que el Estado peruano desarrolle una adecuada política migratoria que articule al inmigrante en una economía todavía pequeña, mayoritariamente informal y con servicios públicos insuficientes para atender la demanda creciente. “La migración venezolana es una tragedia en sí misma: un país tan rico en recursos naturales es incapaz de brindar calidad de vida a sus habitantes afectados por la dictadura, corrupción, pugnas políticas y azotados por la crisis económica”.

El ingreso masivo y desordenado de ciudadanos venezolanos al Perú ya está generando inconvenientes, no solo en el campo de la delincuencia y el crimen organizado. La captura de 124 personas en una fiesta privada en Punta Negra, de los cuales 114 son venezolanos y vinculados presuntamente a redes de sicariato, narcotráfico y extorsión, es otra muestra de la gravedad del problema.

El alcalde surcano, al calificar de terrorismo lo hecho por atacantes que usaron bombas molotov, ha puesto el dedo en la llaga. Si las autoridades no desarrollan medidas preventivas y correctivas, la situación va a degenerar en un campo de terror social.

Raúl Allain


 

Olmer Ricardo Cordero Morales

Olmer Ricardo Cordero Morales

Pertenezco a la Generación Perdida que creció en medio de la guerra contra el narcotráfico en las décadas de los años 80's y 90's.

Me considero un "medellinologo", soy un investigador urbano que se ha dejado atrapar por una ciudad tan compleja, a la cual todos sus poetas y escritores mayores le han cantado con una profunda mezcla de amor y odio.

Desde muy temprana edad me entregué a la literatura que es mi pasión. A los quince años asistí al Taller de Escritores dirigido por Manuel Mejía Vallejo en la Biblioteca Pública Piloto de Medellín. A los 18 años ingresé a la Facultad de Economía de la Universidad Nacional de Colombia, allí empecé a participar en la actividad cultural y política de la ciudad, fundé junto con otros jóvenes ingenuos y soñadores grupos de poesía y teatro, también realicé documentales.

Soy egresado en Letras: Filología Hispánica, Universidad de Antioquia.

En 2015 gané el premio de Crónica: Belén sí tiene quien le escriba, con la obra “La calle, la esquina, el barrio”. Soy docente, periodista y corrector de texto y estilo. En 2018, publiqué la novela, La flor de los 80’s. En 2022, ocupé el segundo puesto en el IV premio de Relato Breve convocado por Las nueve musas, revista digital de España.