Pancha Maha Yajnas – cinco acciones del hinduismo
El presente artículo es una reflexión sobre el significado de los Pancha Maha Yajnas – Los cinco grandes sacrificios desde el conocimiento de los Vedas y la religión hisduista.
«Estos son los cinco grandes sacrificios que se realizarán diariamente y se
completarán. Son deva yajna, pitru yajna, bhuta yajna, manushya yajna y brahma yajna»
Taittiriya Aranyaka 2.10 [1]
Según los Vedas, todos los seres humanos adultos deben realizar diariamente para ayudar a preservar el dharma cósmico, es decir, la armonía universal que hace que el sol salga y se ponga, que llueva y venteé, que podamos ver colores y movernos al son del tambor.
Para empezar, los cinco grandes sacrificios son diferentes de los rituales védicos ortodoxos, llamados sacrificios Srauta de la tradición Arya, que requieren para su realización la organización y participación de los sacerdotes tradicionales, Brahmana, exigiendo condiciones especiales y costosas, que no cualquiera puede acceder ni se
encuentran fácilmente en la vida cotidiana.
Por otro lado, los cinco grandes sacrificios se pueden realizar en cualquier hogar sin grandes requisitos, es suficiente usar algunas herramientas básicas y las actitudes correctas.
Los Pancha Maha Yajnas son:
Los cinco grandes sacrificios son simples y familiares, pero de una manera especial muy significativos porque incluyen a la «persona completa» independientemente de su posición social. Por lo tanto, son más íntimos y auténticos, algo que uno hace porque en el corazón uno siente que es lo justo, sin sentir la necesidad de mostrar cuán «brahmánico» o «bien educado» se es.
- Brahma yajna: Meditación y estudio de la sabiduría.
- Deva yajna: Ofrendas de fuego y purificación de la atmósfera.
- Pitri yajna: Servicio a nuestros mayores.
- Bhuta yajna: Apoyo a otras criaturas.
- Manushya yajna: Hospitalidad.
Además, creo que en estos sentimientos de intimidad y simplicidad hay algo universal, algo con lo que cualquier persona y en cualquier lugar del mundo puede conectarse y entender, incluso si no sabe nada sobre los Vedas o el hinduismo, como si fuera una especie de espiritualidad esencial sin afiliaciones religiosas.
Es por eso por lo que, desde cierta perspectiva, estos cinco sacrificios manifiestan una profunda comprensión de la interdependencia entre todos los componentes de la realidad y especialmente la responsabilidad del ser humano en el equilibrio viviente, requiriendo acciones que sólo un ser humano tiene la capacidad de realizar. Para los Vedas, el ser humano recibe un papel activo como embajador de la consciencia terrestre frente al cosmos infinito, jardinero de relaciones armoniosas entre los tres mundos: el mundo de la naturaleza, el mundo humano y el mundo de la divinidad.
Los cinco grandes sacrificios constituyen una manera de relacionarse con las diferentes esferas que conforman la realidad del mundo que conocemos, integrando su existencia en un todo coherente y consistente. La práctica de los cinco grandes sacrificios se constituye en una dinámica relacional incesante que refleja misteriosamente la
experiencia de la sabiduría africana contenida en la comprensión sobre la «Gran familia» = Ubuntu = «Yo soy porque nosotros somos» (Antjie Krog, 2016), lo que confirma desde otra perspectiva la universalidad de tal conocimiento perenne.
Yajna o sacrificio
Para abordar y comprender mejor nuestro relato es importante considerar el significado de yajna, la palabra sánscrita que se ha traducido como «sacrificio».

Un sacrificio consiste, ante todo, en el acto consciente de establecer un vínculo con una dimensión que trasciende a la persona, generando así un camino hacia lo desconocido superconsciente.
Dicho vínculo se puede generar por la esencial apertura del organismo vivo en busca de experiencia y la capacidad del ser humano para ser promesa. El ser humano se hace promesa cuando se compromete con el sentido de la vida terrestre, sintonizando su percepción y acciones para sentir y recoger en su ser los frutos de la experiencia humana en el jardín de la consciencia que es nuestra madre tierra, campo de manifestación de lo divino como fuente de la consciencia transformativa, y nave sideral autosuficiente y regenerativa.
Sacrificio es, entonces, el establecimiento vital de un puente espiritual que conecta los tres mundos, y es por eso por lo que puede considerarse como «el acto religioso» por excelencia, aquel acto consciente que re-liga, re-conecta y mantiene la conexión entre los mundos de la materia, la consciencia y la divinidad.
Yajna es el alma de los Vedas. (Kolamkuzhyyil, 2013, p. 25.)
De acuerdo con Satapatha Brahmana, el yajna es el mismo «yo» de todas las criaturas mortales y los seres inmortales. (Kolamkuzhyyil, 2013, p. 27).
Y en el Bhagavad Gita, Krishna, el Señor, dice: el omnipresente brahmán se basa para siempre en
el sacrificio. (van Buitenen, 1981, p. 831).
Por lo tanto, un sacrificio consiste en cualquier acto de consagración —una comunión sagrada—, en el que participa la «persona completa»: su consciencia, su clara intención, su corazón abierto y amoroso, todo su cuerpo, estando presente aquí y ahora, conectado con todo, arriba y abajo, desde el exterior más alejado hasta el interior más profundo.
De esta manera, es a través del sacrificio como una persona se vuelve humana, evolucionando su conciencia desde la separación egoísta hacia la integración individual y la comunión colectiva, desarrollando las cualidades de misericordia, generosidad, amor, devoción, gratitud y responsabilidad cósmica.
Es un gran privilegio ser capaz de estar a la altura de lo que se comprende y sostenerse en ese aire.
Ahora, después de tales consideraciones, creo que estamos mejor preparados para explorar con más profundidad los posibles significados de los Pancha Maha Yajnas:
Las cinco prácticas rituales cotidianas de purificación:
Brahma yajna:
Este sacrificio consiste en el cultivo del conocimiento sagrado como estilo de vida, es decir, el estudio diligente de las tradiciones espirituales y la aplicación en el día a día de las pautas para la evolución de la conciencia. Este sacrificio nos invita a reconocer la holarquía espiritual que sostiene el universo. En dicha holarquía los humanos somos un halo sutil y efímero, pero a la vez tan importante, porque podemos ser testigos del misterio y la genialidad de lo real. De esta manera, brahma yajna representa la búsqueda individual de liberación a través de la sintonización progresiva del ser individual con el ser superior.
Deva yajna:
Este sacrificio consiste en adorar al fuego como agente transformador y purificador, con el esfuerzo consciente de propiciar las fuerzas cósmicas y naturales que controlan nuestros entornos, a través de la quema de medicinas naturales y otros elementos esenciales que purifican y limpian la atmósfera. De esta manera, Deva yajna representa la participación cósmica del ser humano en la purificación del universo:
«Este sacrificio a veces precipita la lluvia, suministra alimentos gaseosos para las plantas, mata los gérmenes de las enfermedades en el aire, propaga el olor para refrescar el cerebro, estimula el oxígeno —corrientes de aire cargadas para elevar la purificación. En la antigüedad, tales sacrificios se realizaban a escalas más grandes, por lo que el aire, el agua y las plantas se mantenían en estado puro, para el uso de todos los animales, y así les brindaban la oportunidad de disfrutar de su vida plena y eliminar las causas de enfermedades y sufrimiento». (Shastri, 1910, p. 258).
Pitri yajna:
Este sacrificio consiste básicamente en honrar a los padres, ancianos y antepasados, y a todos aquellos mayores que nos han ayudado a crecer, brindándoles un buen servicio mientras están vivos; y recordando y honrando su memoria con nuestras acciones, cuando ya no estén investidos de su maravilloso organismo.
Este sacrificio nos anima a descubrir nuestra gratitud con aquellos que pasaron por nuestro camino dejando amor y conocimiento, alimentos y magia, para convertirnos en lo que somos ahora.
Implica el reconocimiento de que no estamos solos en el mundo, sino que tenemos profundas raíces en diferentes tradiciones y que lo que sabemos hoy proviene de un largo camino de lucha, paciencia, reflexión, solidaridad y amor. Incluso, la tradición lakota de Norteamérica nos propone la mirada sobre el conjunto de la vida, donde cada ser viviente ocupa un lugar sagrado al participar en la complejidad de la vida terrestre (Neihardt, 2014).
En dicho paisaje nuestros hermanos y hermanas animales son más antiguos como especies que nuestra propia especie, y, por lo tanto, son nuestros mayores, desde la hormiga hasta la ballena, cada trillón de mitocondrias y la inconmensurable variedad de hongos, bacterias y viruses que nos componen. De esta manera, pitri yajna representa la participación responsable en nuestra comunidad y dentro del colectivo de la vida orgánica en nuestro planeta.
Bhuta yajna:
Este sacrificio consiste en la propia contribución al bienestar de todas aquellas criaturas, personas y animales que, por cualquier motivo, vivan en una situación menos favorable que la nuestra. Así, a través de bhuta yajna encendemos la consciencia de la fraternidad que existe entre todas las formas de vida y que, de alguna manera, nosotros, la gente moderna, parecemos haber olvidado.
Nos alienta a compartir nuestro pan de cada día con nuestros hermanos y hermanas, al tiempo que recordamos que somos interdependientes porque nuestro ser es ubuntu, «Yo soy porque nosotros somos». Recuerdo constante de que no podemos ser completamente felices si nuestros familiares en el conjunto de la vida están sufriendo de alguna manera, mientras que está en nuestro poder reparar, al menos un poco, tales sufrimientos. De esta manera, bhuta yajna representa el cultivo de la misericordia, la compasión y la ley de la reciprocidad.
Manushya o nri yajna:
Este sacrificio consiste en el hospedaje de quienes visitan nuestros hogares o cualquier otro lugar donde tengamos la oportunidad de ser anfitriones. A través de este sacrificio, tenemos la posibilidad de honrar a los peregrinos e invitados, reconociendo la condición humana de ser buscadores de la verdad, errantes en el mundo, buscando expandir nuestros horizontes y dar a conocer nuevos conocimientos.
Es un reconocimiento de la multiculturalidad y diversidad de la aventura humana en este planeta, ayudándonos a abrir nuestras mentes a las perspectivas de los otros e invitándonos a abrir nuestros corazones al ritual sagrado de conversación y servicio a los demás. De esta manera, nri yajna consiste en el diálogo y generosidad intercultural hacia el cultivo y la mejora de nuestra conciencia planetaria, tan necesaria y urgente hoy en día.
Antjie Krog. Artículo recuperado de internet en diciembre de 2020: https://www.revistatransas.com/2016/11/03/antjie-krog-para-que-el-perdon/
Kolamkuzhyyil, T. M. 2013. El concepto de sacrificio en el cristianismo y en el hinduismo. Un estudio comparativo. Disertación de la Universidad de Lucerna, Facultad de Teología. Recuperado de internet en febrero de 2018: https://zenodo.org/record/47749/files/Kolamkuzhyyil_FinalThesisHZ02_002_.pdf
Neihardt, J. G. 2014. Black Elk Speaks. University of Nebraska Press. (Habla Alce Negro).
Shastri, B. L. B. A. 1910. El tesauro del conocimiento o Los Vedas y sus Angas y
Upangas. Volumen I. Lahore: Union Steam Printing Works.
Taittiriya Aranyaka 2.10. Cita recuperada de internet en febrero de 2018:
http://www.arangham.com/new/PanchaMahaYagnya.pdf
Ubuntu: Antjie Krog. Artículo recuperado de internet en diciembre de 2020:
https://www.revistatransas.com/2016/11/03/antjie-krog-para-que-el-
perdon/
Van Buitenen, J. A. B. 1981. El Bhagavad Gita en el Mahabharata. Prensa de la
Universidad de Chicago.


