Tecnología del corazón
He decidido imprimirme un corazón en 3D. Quiero reemplazar el mío, roto de manera desconsiderada, casi infame diría, por una mujer que no tiene corazón. Ya me contacté con un grupo interdisciplinario de especialistas que adelantarán el procedimiento: cirujanos cardiovasculares, ingenieros de software, expertos en biotecnología, técnicos en impresión tridimensional… Lo bueno, eso garantizan, es que uno mismo lo puede programar para que no se agite demasiado al toparse con una ilusión. En otras palabras, el mecanismo pretende evitar que en adelante uno sea demasiado sensible, demasiado comprensivo, demasiado amable, demasiado… Sólo espero que mi cuerpo no sufra otro rechazo.