Locos
Los reconozco por su conducta: extraña, distante, patética. Tristemente uniformes en su disparidad. Ejecutan las mismas acciones día tras día dándole cuerda a su insania. Caminan sin sentido por ahí y creen saberlo todo, ebrios de mundo. Gira un vendaval en su cabeza y en su corazón un acertijo. Contemplan como bobos un espejo que les habla cada rato, creen ellos, la baba en los labios. Se ríen por nada, se rascan la cabeza, se deleitan en gemidos. Lástima les tengo al verlos desfilar por los pasillos oscuros, eternos, mientras atiendo mil amigos que habitan mi cabeza y me hablan.