La vida en frasquitos
(A papá)
Al prender la luz, las estanterías se iluminan con los frasquitos durmientes en ellas: pastillas, colirios, jarabes, hechos personajes, toman vida de nuevo y de nuevo le dan sentido a su vida. A las seis el ferrocarril de la cortina retumba —quizás le falta grasa—, se levanta feliz agradeciendo darle entrada a otro día.
En las vitrinas, todo dispuesto: lociones, ungüentos, jabones…, y en los cajones, surtidos diversos. Dispuesta también su sonrisa luego del café endulzado con cubitos.
Los frascos tienen su historia como historias el droguista. Calman dolores y alientan hasta la noche cuando se van a dormir.