Las nueve musas

Autor - José Fernando Suárez Isaza

Piedras

Las piedras

Desde niño se vio obligado a comer piedras. Aprendió a tomarlas muy calientes, adobadas con gritos, golpes y quemazones o en interminables ausencias bien congeladas en llanto. Su lenguaje fue mudando de la inocencia de...

Fiesta brava

«Fiesta» brava

Fue impactante. Al entrar al ruedo sentí el em­bate, la incomprensible exaltación que estalló de pronto en los tendidos y gradas de la plaza. Entré a empellones, tironeado por los des­manes en los corrales. Me vi...

Caperucita

Caperucita XXI

Dejó la canasta al pie del semáforo y tomó las manzanas. En el centro de la calle, frente a las hileras de vehículos, comenzó su espectáculo. —¡Qué malabares! —se admiraba uno. —¡Qué atrevida esa faldita roja...

Aguacate

Tiene su pepa el aguacate

Nos detuvimos a almorzar en un restaurante del pueblo: los comensales miraban la televisión. Ha­blaban del aguacate Hass, el “oro verde” cultivado en la tie­rra en que andábamos. No faltó en la ensa­lada, claro. «Por su...

Chatarra

Chatarra espacial

Su nombre sonaba a viejo, como reciclado de sus ancestros, mas su vigor delataba unos veinte años. Juan Cipriano, recolector de chatarra del ba­rrio, recuperaba sillas desvencijadas, camastros herrumbrosos, latas...

Mamá

¿Ya va a venir la mamá?

Escuchas cerrar la puerta y corres a treparte al sofá; el cojín se hunde levemente. Puesto de pun­tillas alcanzas la persiana para verla alejarse como todos los días en dirección al centro de la ciudad: vende dulces...

Sombras

Sombras

1:19 de madrugada marca el reloj digital que en el nochero —soy miope avanzado— apenas dis­tingo. Los grandes números despiden una luz verde mortecina que invade la habitación re­creando las sombras. Extiendo mecánico...

Guayacán

Lección del guayacán

El guayacán se desnudó rápidamente y no hubo pena en él por eso. En cambio, quienes solían ca­minar por allí lamentaron descubrirlo desprendido de sus ropas con el viento. —Lástima, como estaba de lindo —decían—, todo...

Agarrado

Bien agarrado

Juan apoyó la escalera en la canaleta y co­menzó a subir. Richi aguardaba para pasarle las tejas: debían reponer las que el vendaval se lle­vara en la tarde anterior. Todos rogaron que la embestida furiosa se mar­chara...

PIcasso

Hilarante Picasso

Luego de finalizado el encuentro con que pre­tendíamos reivindicar nuestros de­rechos, algo en un muro de la calle San Juan, cerca de la Alpuja­rra, llamó mi atención: una suerte de Picasso, bastante más grotesco, se...

Ratas

La casa robada

(A Cortázar) Ya era escombros la casa vecina y las volquetas pululaban. De madrugada, escu­ché ruidos extraños; algo se movía entre las tejas. ¡Son ra­tas! Los obre­ros lo negaron: «Será un gato, señora, una paloma»...

Con las manos en la masa

Las manos en la masa

…entonces, olvidada en la mesa, dejó la masa dis­puesta a hacerse empa­nadas: las campanadas llamaban a misa de seis. Una intuición, filoso cu­chillo que se apresta, se alzó ligera en los ojos desafiantes de María...

Maestro Joel

Maestro Joel

—Tenemos llamada —dijo el maestro Joel—. ¿Quién habla? ¿De dónde…? —Barrio El Salado… soy Maribel —la voz sonó lejana, timorata. —¡Alegría, hijita de Dios! Dame tu fecha de na­cimiento, la mano al corazón. Al escucharla...